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La fundación de Unió recibió 2,74 millones de grandes empresas

Un informe del Tribunal de Cuentas alerta de que la entidad pagó 828.000 euros al partido por trabajos "sin justificar"

La fundación de Unió recibió
2,74 millones de grandes empresas pulsa en la foto
GRÁFICO | DONACIONES A LA FUNDACIÓN DE UNIÓ 

Grandes empresas financieras, constructoras y de servicios, junto a algunas patronales, figuran entre los principales donantes a la fundación de Unió Democràtica de Catalunya (UDC) entre 2009 y 2013, según documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS. La entidad recibió en esos cinco años 2,74 millones de 31 firmas, de las que 13 también fueron donantes de la fundación CatDem de Convergència, partido con el que Unió mantuvo durante 37 años una coalición rota el pasado junio. El BBVA, Agbar y las fundaciones de la eléctrica Iberdrola y la constructora ACS ocupan los cuatro primeros lugares de la lista.

Las donaciones y convenios con las fundaciones de Unió y de Convergència (CDC) (partidos federados hasta el pasado mes de junio) presentan algunas similitudes y dos diferencias destacables. La primera es que mientras CatDem (cuya lista de donantes fue publicada por este diario la pasada semana) se ha visto golpeada por escándalos de corrupción —primero el caso Palau y ahora el caso Teyco—, la de Unió, llamada Instituto de Estudios Humanísticos Miquel Coll i Alentorn (Inehca), no está siendo objeto de ninguna investigación. Un portavoz de Inehca insistió ayer en esta idea al afirmar que “todas las donaciones han sido comunicadas anualmente al Protectorado de Fundaciones de la Generalitat y al Tribunal de Cuentas, sin que hayan hecho salvedad alguna”.

La segunda gran diferencia entre ambas fundaciones es la composición de la lista de donantes. Si en Catdem dominan las compañías catalanas beneficiarias de adjudicaciones públicas, en Inehca son mayoría las aportaciones de grandes corporaciones españolas con fuertes intereses internacionales. Entre ellas figuran empresas del sector financiero como los bancos BBVA (580.000 euros) y Santander (100.000 euros), que no entregaron nada a CatDem. También multinacionales, como la textil Inditex, y patronales como Farmaindustria, que agrupa a los grandes farmacéuticas en España. Las empresas de servicios sí tienen peso en ambas fundaciones —Agbar figura en ambas como primer donante de CatDem y segundo de Inehca—, aunque en el caso de Unió ese papel es mayor con las aportaciones de la Fundación Iberdrola y Gas Natural. Entre las constructoras, la presencia resulta más parecida, con la Fundación ACS y numerosas compañías catalanas en ambas relaciones.

Pequeñas constructoras donantes en año electoral

Las donaciones realizadas al Instituto de Estudios Humanísticos Miquel Coll i Alentorn (Inehca), la fundación de Unió, revelan el gran peso que adquieren las empresas constructoras en las cuentas de estas entidades en los años electorales, cuando los partidos deben hacer mayores esfuerzos para financiar las campañas. En el caso de Inehca, ello se hace más evidente que en el de la fundación de Convergència CatDem.

La entidad apenas percibió donaciones (aunque importantes en cuantía) de seis empresas en 2009 y de cinco en 2010. En cambio, en 2011, año de elecciones generales, esta cifra aumentó hasta las 20 sociedades. Entre ellas, destacan constructoras como Copisa —donante habitual a CatDem y cuya única entrega a Inehca sumó 50.000 euros ese año— y Grup Soler —25.000 euros en 2011, aunque ya había pagado otros 15.000 en 2009—.

Las pequeñas constructoras locales tampoco escapan a esta tendencia. También en 2011, hasta tres compañías del grupo Arno Infraestructuras sumaron un total de 30.000 euros en donativos. Se trata de Pavimentos y Construcciones (12.000 euros), Sima 2000 (10.000) y Asfaltos del Segrià (8.000 euros).

También ese año figuran como donantes otras dos constructoras catalanas, en este caso también presentes en la lista de quienes aportaron a CatDem: Construcciones Deco y MJ Grúas, con 10.000 euros cada una. Esta última sociedad está siendo investigada por la fiscalía por un caso de supuestos pagos al presidente de la Diputación de Lleida, Joan Reñé, de CDC.

Fuentes de la antigua federación CiU consideran que el perfil de los donantes de Inehca, entre los que incluso se hallan tabacaleras como Phillip Morris, está “más relacionado con la actividad del líder de Unió, Josep Antoni Duran i Lleida, en el Congreso de los Diputados”, donde ocupa escaño desde 2004.

Pese a las diferencias, CatDem e Inehca también presentan puntos en común. El más destacado lo ha subrayado el Tribunal de Cuentas en sus informes, en los que ha alertado de que ambas fundaciones transfirieron a sus partidos grandes cantidades de dinero por trabajos y servicios “sin justificar”. Inehca abonó entre 2009 y 2011 a Unió un total de 828.000 euros por este concepto y el Tribunal de Cuentas censura que llegara a pagar en 2011 algunos de ellos por adelantado “correspondientes a los años 2012, 2013 y 2014”. A partir de 2012, sin embargo, la fundación corrigió esta irregularidad, algo que no hizo CatDem. La entidad de Convergència abonó al partido un total de 2,9 millones de euros entre 2007 y 2013. En el caso de Convergència, las investigaciones del caso Palau acreditaron que el partido utilizaba esta vía para financiarse ilegalmente, algo que ahora también investiga la Fiscalía Anticorrupción en el caso Teyco.

El estudio de las aportaciones a Inehca revela que fue en 2011, año de las últimas elecciones generales, cuando las donaciones se dispararon. Si en los dos ejercicios anteriores estas aportaciones ascendieron a unos 330.000 euros anuales, en 2011 la cifra saltó hasta los 1,08 millones (un crecimiento del 327%), para volver a bajar hasta 570.000 y 433.000 euros en 2012 y 2013.

Parte de este descenso se explica por la evolución de las donaciones de Agbar, la mayor aportadora en 2011 (336.000 euros a través de varios convenios con filiales distintas), que desaparece de la lista de donantes posteriormente en 2012, al igual que ocurrió con CatDem, que recibió las últimas donaciones del grupo de aguas en julio de 2012. Ese año coincide con la derrota de Agbar en el concurso de una de las grandes licitaciones realizadas por la Generalitat en los últimos años: la privatización de la gestión de la empresa pública de aguas ATLL. Agbar también está siendo investigada por la Audiencia Nacional en el marco del caso Pokemon por adjudicaciones de los servicios de agua en varias comunidades autónomas.

Además de las donaciones hechas a su fundación, Unió recibió entre 2008 y 2013 otros 1,95 millones de euros en forma de donaciones de empresas privadas, cuyos nombres no han sido hechos públicos.

La Ley de Financiación de Partidos Políticos de 2007 prohíbe las donaciones a los partidos —no así a sus fundaciones— de firmas adjudicatarias de contratos públicos. Esto permitió que el partido siguiera recibiendo entregas de dinero de empresas que no dependieran de los concursos públicos, pero a las que interesara mantener buenas relaciones con los legisladores.

Las donaciones a sus fundaciones ha sido en los últimos años una de las informaciones mejor guardadas por las formaciones, hasta el punto que ninguna de las que las reciben las ha difundido.

investigacion@elpais.es

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