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CDC desoyó desde 2013 los avisos de un cargo local sobre el ‘caso Teyco’

Los correos internos ponen en un brete la defensa del partido del Gobierno catalán

Artur Mas en su intervención con motivo del 70 aniversario de la ONU.
Artur Mas en su intervención con motivo del 70 aniversario de la ONU.

Un cuadro local del CDC en Torredembarra (Tarragona) alertó en vano en julio de 2013 a la cúpula del partido de Artur Mas sobre las irregularidades cometidas por el alcalde, Daniel Masagué. Un año más tarde, Masagué era detenido en lo que marcó el inicio del caso Teyco,que acabó el pasado 28 de agosto con el registro de la sede de CDC. Los correos internos ponen en un brete la defensa del partido del Gobierno catalán, que niega conocer la mínima irregularidad.

“Usted me habla de Torredembarra. Yo no sé si, según lo que pase en el caso de Sabadell, usted tomará decisiones o no. Pero yo siempre las he tomado”. Este fue el reto lanzado por Mas al primer secretario de los socialistas, Miquel Iceta, en el Parlament el pasado miércoles. Iceta le había preguntado por Torredembarra. Mas le contestó con otro caso de corrupción que afecta al PSC y alardeó de tomar decisiones siempre que ha conocido ilegalidades.

El presidente catalán ignoró así el correo electrónico que Jordi Guasch, presidente del Comité Ejecutivo local, envió en 2013 al secretario general adjunto de CDC, Lluís Corominas. “Al no haber obtenido respuesta, me vuelvo a poner en contacto con usted para solicitar una entrevista para informarle de lo que está pasando en Torredembarra”, suscribió Guasch hace dos años. “Muchos de nuestros concejales se han visto obligados a votar contra la legalidad vigente y en contra de la advertencia del secretario municipal”, siguió. “También [la oposición] ha llevado a la fiscalía varios temas, que está investigando el juzgado de El Vendrell”.

Corominas no respondió al mensaje hasta después de la detención de Masagué, acusado de cobrar 1,43 millones de Teyco. Y fue para derivar el caso al número dos partido: “Disculpa por no responder el anterior correo, pero lo derivé a quien tiene la responsabilidad territorial y municipal, la Secretaría de Organización, de Josep Rull”.

Las investigaciones del Juzgado de Instrucción 1 de El Vendrell, que han desembocado en el caso Teyco, habían sido hechas por la concejal de ERC —aunque luego dejó el partido al no sentirse apoyada— Montserrat Gasull y el PSC. Gasull denunció que concejales y empresarios le habían ofrecido 12.000 euros y un cargo a cambio de su voto. A ellas se añadió la de un extrabajador de Masagué, que alertó que este manejaba grandes cantidades de billetes de 500 euros “en sobres blancos de 20.000 o 30.000 euros cada uno”.

La cúpula de CDC no solo ignoró los avisos, sino que posteriormente ha justificado que las denuncias “no informaban de nada que no se supiera” y las redujo a luchas internas del partido.
En su comparecencia en el Parlament, Artur Mas basó su defensa en una triple trinchera: la defensa de la presunción de inocencia, el desconocimiento de toda irregularidad y la confianza en quienes han gestionado las cuentas del partido, entre ellos el extesorero Daniel Osàcar, para quien el fiscal pide siete años de cárcel por el caso Palau. “Hace muchos años que las cuentas no las dirigen cargos políticos”, explicó el presidente catalán, aunque a continuación añadió que “evidentemente, si son personas de confianza, yo confío en ellas”.

“ERC y Oriol Junqueras sabían de mis denuncias”

Mercè Pons

Montserrat Gassull empezó a poner contra las cuerdas al alcalde convergente de Torredembarra Daniel Masagué a partir de 2012 con constantes denuncias por presunta corrupción en el Ayuntamiento. Tres años después las denuncias de la entonces concejal han desembocado en una investigación judicial por presuntas comisiones ilegales del 3% en Convergència. Por el camino, Gassull abandonó su partido, ERC, harta, asegura, de no recibir ningún apoyo de la dirección republicana.

Hace dos años, Gassull avisaba: “Esto va a ser muy grande”. Asegura que nunca se ha escondido y que si no ha hablado más “es porque la causa está bajo secreto de sumario. Aún no ha salido prácticamente nada, estamos a la expectativa”.

Preguntada por si ERC y Oriol Junqueras sabían de sus denuncias y por qué no las apoyaron, la exconcejal señala que su abogada pidió una reunión con ellos para explicarles la gravedad del caso. “Yo me amparaba en el partido, lo hacía como regidora [concejal] de ERC”, añade. “No contestaron ni a la carta. En algunas juntas territoriales decían que íbamos en contra del proceso constituyente. Pues claro que lo conocía Oriol Junqueras. Le fui a buscar a un acto en Tarragona”.

Sobre la posiblidad de que militantes de CDC también hubieran sido alertados y de que Artur Mas conociera el caso, Gassull precisa: “La dirección de Convergència de Torredembarra fue a encontrarse con la cúpula y regresaron con las manos vacías, como yo. Mas tiene una carta y Ramon Espadaler, consejero de Interior por aquel entonces, también. Íbamos a actos de CDC y les dábamos las denuncias. Cuando Mas inauguró las obras del barrio de Baixamar en 2013, año en el que se produjo la detención del alcalde Masagué, registré una carta en el Palau de la Generalitat dirigida a él. Le decía que las obras eran ilegales. Además, le envié al correo electrónico de Junqueras una copia del escrito. No pueden decir que no sabían nada”.

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