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A vueltas con la autenticidad del claustro de Palamós

Gerardo Boto asegura que el anticuario Ignacio Martínez compró en 1917 piedra de la catedral de Salamanca dos veces

Un momento de la Nit Solidària de Mas del Vent del pasado domingo.
Un momento de la Nit Solidària de Mas del Vent del pasado domingo.

El debate entre la autenticidad o falsedad del claustro de Mas del Vent no está cerrado. El contundente informe que presentó la Generalitat en octubre pasado asegurando que la construcción de Palamós es totalmente falsa, una recreación del siglo XX que nada tiene que ver con lo medieval, no ha hecho mella en los defensores del origen románico de la construcción que lo vinculan con la catedral de Salamanca, donde estuvo en pie hasta que en el siglo XIX se desmontó para construir un nuevo claustro. Gerardo Boto, el profesor de la universidad de Girona que dio a conocer el edificio en 2012 cuando lo presentó en un congreso científico, sigue defendiendo el valor histórico y la importancia de estas piedras. Lo hace en un artículo publicado a finales de julio en el que aporta nuevos datos que avalan su tesis.

Pese a que aseguró que se abriría al público en enero  no se ha hecho. Y sigue desprotegido y al libre albedrío de su dueño

En la publicación que recoge su intervención en junio de 2014 —anterior por tanto al informe de la Generalitat—, en las Jornadas Románicas de Cuixà, Boto explica cómo el anticuario Ignacio Martínez, responsable del montaje del claustro en Ciudad Lineal (Madrid) a partir de 1931, compró en 1917 piedra, en dos ocasiones, a la catedral de Salamanca, tal y como quedó reflejado en documentos conservados en el archivo diocesano de esa ciudad. En el asiento de las compras, por las que pagó 750 pesetas, nada se dice de la cantidad ni qué piedras eran, pero por el precio que pagó, teniendo en cuenta que Martínez era anticuario y no pedrero y tras compararlo con otras compras parecidas realizadas en esos años, el investigador deduce que la compra fue voluminosa e importante.

Boto plantea algunos interrogantes que el informe oficial de la Generalitat no resuelve pese a que su responsable, Eduard Carbonell, contó con un buen número de especialista. El primero quién podría realizar a partir de la nada un claustro de 23 metros de largo y cuarenta arcos y cuáles fueron las condiciones materiales, humanas, técnicas e iconográficas indispensables para producir la obra. La posibilidad de producir una falsificación monumental habría exigido, asegura el profesor Boto, un gran equipo de talladores especializados en piedra de Villamayor, Salamanca, el material con el que está hecho todo el edificio, y del cual no ha quedado ningún rastro, ni documental ni en el recuerdo; un erudito en el repertorio iconográfico románico que conociera elementos inéditos en 1930 ya que si aparecen representados en los capiteles y un especialista en heráldica castellana medieval.

Otro aspecto en el que insiste Boto es por qué se decidió transportar piedra desde Salamanca a Madrid, a 330 kilómetros de distancia, en camión y en tren, si la piedra que se usaba era la de Colmenar Viejo, localidad célebre por sus pedreras, a menos de 30 Kilómetros del centro de Madrid. Sobre todo, si se tiene en cuenta que la oficina de distribución y venta de estas piedras se encontraba en Ciudad Lineal, a cuatro calles de donde Martínez montó sus ya famosas arcadas claustrales.

“No hay pruebas científicas definitivas sobre su falsedad. Pueden haber otros estudios”, aseguró en diciembre su dueño Kurt Engelhorn. Será por eso que en el programa de la cena del domingo se aseguraba que la bienvenida sería en el “Claustro Románico”.

El claustro se abre a la lucha contra el Sida

Un momento de la actuación del grupo de danza Cobosmika, durante la celebración de la Primera Nit Solidària de la Costa Brava.
Un momento de la actuación del grupo de danza Cobosmika, durante la celebración de la Primera Nit Solidària de la Costa Brava.

La lucha contra el Sida ha conseguido todo un hito: Abrir al público el claustro de estilo románico situado en la finca privada de Mas del Vent de Palamós. Hasta ahora, solo unos cuantos privilegiados, amigos del dueño Kurt Engelhorn, o que habían pagado para acceder y celebrar actos privados, —desde exclusivas bodas hasta la presentación de los últimos modelos de coches de una marca nacional—, habían podido ver la enorme construcción que domina la finca situada junto al Mediterráneo en Palamós, desconocida para el gran público hasta 2012. El pasado domingo, 160 personas que pagaron 300 euros por cubierto asistieron a la primera Nit Solidària Costa Brava para recaudar fondos para la lucha contra el Sida. El acto promovido por Focus Engelhorn, la Fundación Lluís Coromina a beneficio de la Fundación Lluita contra la Sida que dirige Bonaventura Clotet, contó con la asistencia del consejero de Territorio y Sostenibilidad Santi Vila, que hizo las veces de anfitrión político, además de ex políticos como Joaquim Nadal y empresarios como Ramon Ajenjo, de la Fundación Damm o Josep Santacreu, de los Seguros DKV, entre otros.

A las siete de la tarde se abrieron las puertas y los asistentes pudieron disfrutar de un pica pica con productos tan locales como una selección de quesos Brugarol, la empresa que gestiona la finca de 22 hectáreas que también proporcionó los vinos que se bebieron. El resto fue preparado por chefs de Girona con Estrella Michelin: Quim Casellas del Casamar de Calella; Marc Gascons de Los Tinars de Llagostera; Fina Puigdevall de Les Cols de Olot; Pere Arpa, de Ca l'Arpa de Banyoles; y Albert Sastregener, del Bo.Tic de Corçà. Los postres fue obra de El Celler de Can Roca, el mejor restaurante del mundo.

Entre plato y plato, la ceremonia presentada por el Mag Lari, que también enganchó a todos con sus trucos, contó con las actuaciones de la compañía de danza Cobosmika y las canciones del duo formado por Isabel Vinardell e Isabelle Laudenbach. Durante la cena se puso a la venta la escultura Mujer, creada por Jaume Plensa en 1983 a un precio de 50.000 euros recibiendo tres ofertas. El dinero se sumará a los cerca de 48.000 euros que se recaudaron.

La cena del domingo no esconde el inclumplimiento prometido a finales del año pasado. Cuando se presentó la plataforma Focus Engelhorn se aseguró que el claustro se abriría a los grupos escolares y una vez al mes todo el mundo. “Estamos acabando de organizarlo. Ha habido cambios en el ayuntamiento y hemos empezado de cero. En unos tres meses estará listo”, explica Ricard Planas, director artístico de Focus.

Otra de las declaraciones incumplidas es la de proteger la construcción por parte del Ayuntamiento de Palamós. La anterior alcaldesa aseguró que lo harían si la Generalitat no acababa protegiéndolo, sin tener en cuenta que las dos protecciones son compatibles en la actual Ley de Patrimonio. Tras el informe negativo de la consejería de Cultura se archivó en enero el expediente para declararlo Bien Cultural de Interés Nacional, por lo que el claustro sigue desprotegido y al libre albedrío de sus dueños.

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