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Los partidos catalanes se gastan 10 millones en la campaña electoral

PSC y ERC gastan más de dos millones cada uno, seguido de CiU, con 1,9 millones

Pese a que ya no se celebran mítines de gran formato y que los partidos ya no empapelan masivamente las ciudades con carteles y folletos, la campaña electoral que mañana termina ha significado una inversión muy importante tanto para las formaciones como para las arcas públicas, que financian el envío de las papeletas electorales. En dos semanas de campaña los partidos catalanes habrán gastado unos 10 millones de euros entre propaganda, mítines y envío de papeletas. La previsión de estos partidos es gastar un 10% menos que hace cuatro años. La mayor parte lo financian con créditos y recursos propios, aunque otros han pedido apoyo a las bases, a las que incluso han solicitado préstamos.

Los partidos tienen establecido por ley un tope máximo de gasto electoral que viene fijado básicamente por el número de candidaturas que presentan y por el número de habitantes que viven en esos municipios. Sobrepasar este límite, que en el caso de los grandes partidos supera el millón de euros, implica pagar multas. ERC, sin ir más lejos, tuvo que hacer frente a una sanción de 30.000 euros en 2011 por haberse excedido en 52.000 euros en su gasto de campaña.

En esta ocasión los partidos que más prevén gastar son el PSC y ERC, con 2,1 millones de euros cada uno. Convergència i Unió tiene previsto invertir 1,9 millones, mientras que ICV gastará 1,5. La CUP ha presupuestado 550.000 euros, mientras que Ciutadans prevé un gasto total de 400.000. El Partido Popular es el único que no ha querido facilitar los datos de gasto a EL PAÍS, con el argumento de que la formación tiene una única contabilidad electoral a nivel nacional y que no hay una partida concreta para Cataluña. Sin embargo, fuentes conocedoras de la gestión de campañas estiman que al PP le correspondería un gasto de más de 1,5 millones en Cataluña por el número de candidaturas que ha presentado.

¿Se han apretado el cinturón los partidos tras siete años de crisis? La pregunta no tendrá una respuesta clara hasta que las formaciones no entreguen su contabilidad de campaña al Tribunal de Cuentas. Mientras, los responsables de estas formaciones aseguran que han reducido alrededor de un 10% el gasto. “Hemos gastado menos en vallas publicitarias y publicidad estática, que es lo más caro de las campañas”, explica Assumpta Escarp, secretaria de Organización del PSC.

La inversión más importante suele dedicarse a la impresión de propaganda y en la publicidad exterior. “Cada pancarta que vemos en las farolas cuesta 36 euros contando el material y su colocación”, ejemplifica Santi Cayuela, de Iniciativa per Catalunya.

Los partidos contabilizan los envíos de propaganda fuera del gasto ordinario porque prevén recuperar toda la inversión con las subvenciones del Estado. Cada sobre que los ciudadanos reciben estos días en su buzón cuesta a las arcas públicas 0,22 céntimos de euro. Este dinero lo avanzan los partidos a sus proveedores y después lo cobran de las arcas públicas. Sin embargo, la CUP alerta de las posibles irregularidades.

Jordi Escoda, responsable de gestión económica de la CUP, explica que los 22 céntimos que pueden reclamar los partidos por cada sobre es “mucho más dinero” de lo que estos cuestan realmente. “Si contamos la impresión, el sobre y el envío a nosotros nuestro proveedor nos cobra ocho céntimos; no tiene ninguna lógica que se pague a 22 céntimos”. Por este motivo la CUP garantiza que solo pedirá subvención por el coste real de cada papeleta. “Nos preguntamos por qué los otros partidos no lo hacen y cuánto acaban ganando con esta operación”, dice Escoda.

Más allá de las subvenciones algunos partidos buscan dinero de forma creativa. En el caso de Iniciativa pide dinero a su militancia en forma de créditos, que devuelve con un 3% de interés y en 18 meses. También hay donaciones a fondo perdido. Barcelona en Comú ha recaudado por esta vía 90.000 euros.

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