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Un paraje natural más verde

Marismas del Odiel amplía la superficie de la Reserva de la Biosfera en 46.000 hectáreas

La Junta defiende que la medida aporta “un sello de calidad”

Flamencos rosa en el paraje Marismas del Odiel (Huelva). Ampliar foto
Flamencos rosa en el paraje Marismas del Odiel (Huelva).

La primavera en el paraje Marismas del Odiel es como un baile. Los correlimos y los chorlitejos, dos de las 250 especies de aves de este espacio, agitan sus picos en busca de alimento. En estas extensas marismas de la provincia de Huelva, los flamencos rosa han iniciado la ceremonia del cortejo. El conjunto protegido está formado por 7.185 hectáreas de marismas, islas, salinas, zonas de agua dulce y de frondosa vegetación.

Sus valores ambientales hicieron que en 1983 fuera reconocido como Reserva de la Biosfera y como paraje natural un año después. Ahora, los responsables del espacio están pendientes de que surja el amor entre dos águilas pescadoras, una especie que se había extinguido como reproductora en los años 60 en la Península Ibérica y que, a través de los programas de reintroducción, su censo se ha logrado incrementar hasta cuatro parejas, todo un hito. Como el hecho de que el número de parejas reproductoras censadas de flamencos haya crecido en el último año hasta pasar de las 1.400 a las 2.622.

La patronal critica que la actuación limita el desarrollo de la provincia

Toda esta vasta y diversa familia se ha hecho más numerosa con la ampliación de la Reserva de la Biosfera, una iniciativa aprobada el 24 de marzo en el pleno del patronato de acuerdo con las recomendaciones de la Unesco. El documento incorpora territorios de los municipios del entorno y eleva la superficie de la Reserva de la Biosfera en más de 46.000 hectáreas (hasta un total de 53.365). El acuerdo se tramitará en el Ministerio de Medio Ambiente antes de remitirlo a la Unesco, que será finalmente el organismo que deba aceptarlo.

La ampliación no altera en nada la catalogación del espacio como paraje natural. “Este no se amplía, sigue existiendo con la misma superficie, limitaciones y ventajas ambientales de siempre. Lo que se aumenta es la figura de la Reserva de la Biosfera, que no es una urna de cristal sino que abre puertas a la compatibilidad de la actividad socioeconómica del hombre con el medio natural”, explica el director conservador Enrique Martínez, quien hace hincapié en este mensaje ante las dudas planteadas por colectivos como la Federación Onubense de Empresarios. “La ampliación de la reserva no supone nuevas restricciones sino, todo lo contrario, aporta un sello de calidad del que puede beneficiarse cualquier actividad del entorno ya sea industrial, agrícola o turística”, asegura Martínez.

En la misma línea, el delegado de la Junta en Huelva, José Fiscal, defiende que esta actuación abre la puerta a “proyectos y programas específicos, a inversiones, a fondos europeos y a la integración de los productos y servicios del entorno con la marca de Reserva de la Biosfera”. Todo ello dentro de una apuesta por la economía sostenible que dará “ventaja competitiva en calidad y excelencia”, en palabras de la delegada territorial de Medio Ambiente, Josefa González Bayo. El espacio protegido está rodeado por los municipios de Aljaraque, Gibraleón, Huelva, Cartaya y Punta Umbría. De momento, solo Gibraleón y Punta Umbría han aprobado adherirse a la ampliación.

Crecimiento sostenible

Los municipios de Punta Umbría y Gibraleón han aprobado adherirse a la ampliación de la Reserva de la Biosfera en Marismas del Odiel. “Es una marca que nos va a permitir trabajar de forma sostenible sin ampliar la protección de los espacios que ya tienen limitaciones ambientales como los Enebrales”, afirma Bárbara Carrasco, teniente de alcalde del Ayuntamiento de la localidad (PSOE). Punta Umbría tiene el 70% de su territorio protegido. “Nos parece positivo porque el municipio puede seguir con el mismo desarrollo que tenía diseñado en su planeamiento”, precisa Carrasco. “La figura permite en un mismo entorno la convivencia de la conservación y de la actividad económica del hombre, de modo que, como ocurre en otros territorios del país, nuestros hoteles, comercios y otras actividades económicas puedan contar con ese sello de calidad internacional”, agrega

Otros municipios como Aljaraque aún no se han adherido a la ampliación porque, según explica su alcalde, David Toscano (PP), han preferido esperar a que haya “consenso”. “Hay colectivos que han expresado sus temores. Creemos que es algo positivo pero hemos preferido aguardar hasta que se tenga pleno consenso”, afirma el regidor.

Por su parte, los empresarios rechazan esta medida al interpretarla como un freno para el desarrollo económico y turístico de la provincia y de proyectos como el aeropuerto. La patronal lamenta que, aún siendo “consciente de que estos espacios naturales son un elemento diferenciador” de la provincia, se sigan ampliando cuando ya están lo suficientemente protegidos, como ocurre en Doñana. “Y ello se hace sin compensaciones algunas, lo que nos hace aislarnos aún más de lo que ya de por sí estamos ante el déficit que presentamos en materia de infraestructuras”, aseguran desde la federación de empresarios. La Junta y el patronato interpretan esta medida en clave positiva ya que “será una marca de calidad” que vendrá a sumar y no a restar. Asimismo, los ecologistas aplauden la iniciativa porque consideran que “es una oportunidad para que los ciudadanos conozcan más los valores de esta belleza natural”, según el portavoz de Ecologistas en Acción en el patronato, Daniel Sánchez Rodas. La organización también espera que esta ampliación contribuya a disminuir la presión que se ejerce sobre Marismas del Odiel.

Pero este espacio protegido es mucho más que un paisaje. Es también historia. Marismas del Odiel está recuperando el legado arqueológico que guarda la Isla Saltés, donde se condensa el paso de distintas civilizaciones a lo largo de miles de años. El paraje quiere poner en valor los vestigios islámicos de la Taifa de Huelva y Saltés, fundada en 1012 por Abd al-Aziz al-Bakri, entre los que destacan el yacimiento de El Almendral o el enclave romano de la Cascareja.