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La ‘Montaña de los museos’, en espera

Trias acaba su mandato sin poder desencallar su plan cultural para Montjuïc

vista aérea de la zona afectada por el plan urbanístico para convertir en un polo cultural Montjuïc.
vista aérea de la zona afectada por el plan urbanístico para convertir en un polo cultural Montjuïc.

El proyecto cultural estrella de esta legislatura del Ayuntamiento de Barcelona —y en cierto modo de la Generalitat— es transformar la montaña de Montjuïc en un gran polo museístico, un proyecto presentado en abril de 2013 en el que están implicados las dos administraciones, el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), la Fundación La Caixa y la Fira de Barcelona para activar esta zona alejada del centro de la ciudad. El proyecto pasa por reconvertir en equipamientos culturales los 35.000 metros cuadrados de los pabellones de Alfonso XIII y Victoria Eugenia, construidos por Puig i Cadafalch en 1923, hasta ahora gestionados por la Fira y dar unidad a los equipamientos cercanos como el MNAC, que cuenta con 15.200 metros cuadrados para exposiciones, el pabellón Mies Van der Rohe y Caixaforum. Pero la “Explanada de los Museos”, como se llamó al principio, “Montaña de los Museos”, como el Ayuntamiento se empeña ahora en denominarlo o “Centro Museístico”, título del plan urbanístico que maneja Habitat Urbà, no ha conseguido el respaldo de los grupos de la oposición para salir adelante y tendrá que esperar a la próxima legislatura. El proyecto requiere una alta inversión económica difícil de conseguir. Por eso, la Generalitat busca financiarlo mediante los fondos europeos europeos Juncker. Pide 70 millones de euros para el periodo 2015-2017 de un proyecto que cuantifa en 169. “Está solo en fase inicial, estamos desarrollando el proyecto”, según fuentes del departamento de Ferran Mascarell.

La Generalitat busca financiar el proyecto con 60 millones de los fondos Juncker

El plan, cuya licitación se publicó en octubre, ha sido retirado en tres ocasiones de la Comisión de Habitat Urbà i Medi Ambient. La última, el jueves al no conseguir que el resto de grupos lo respaldaran. “Para sacar adelante el proyecto urbanístico tenían que haber explicado el uso de los pabellones y cómo se iba a financiar, pero se han negado”, explica Ángeles Esteller, portavoz del PP municipal. Lo mismo defiende Assumpta Escarp, regidora del PSC, “no podíamos apoyar un plan sin que se informe de su contenido”.

El plan está tasado en 69 millones de euros, 24 para la intervención en el subsuelo, 35 para rehabilitar los pabellones y 10 para urbanizar los espacios públicos. Entre las propuestas más destacadas está crear un gran vestíbulo subterráneo para unir los pabellones entre sí y con el MNAC.

El pabellón de Victoria Eugenia, que junto con el de Alfonso XIII, situado en frente son el centro de interés del plan museístico de Montjuïc. ampliar foto
El pabellón de Victoria Eugenia, que junto con el de Alfonso XIII, situado en frente son el centro de interés del plan museístico de Montjuïc.

El Ayuntamiento no ha concretado el uso que tendrán estos pabellones, pese a que la comisión técnica de Ayuntamiento y Generalitat concluyó sus trabajos en noviembre. “No tiene sentido explicar nada hasta que no se apruebe el plan urbanístico”, se ha limitado a decir el concejal de Cultura Jaume Ciurana. Sin embargo, desde hace meses se conocen algunos de estos usos, además de servir para que el MNAC, falto de metros, amplie la cronología de su colección permanente y para sus exposiciones temporales, relegadas a los sótanos del Palau Nacional.

Al principio se apuntó que acogería la colección de arte de la baronesa Carmen Thyssen. Una opción que ha decaído con los meses hasta no hablarse de ella, sobre todo, por el desacuerdo económico entre La Caixa, que debía financiar la operación y la coleccionista, que pedía cinco millones de euros anuales por el alquiler de las obras. En mayo de 2014, Antoni Vives, concejal de Habitat Urba, dio a conocer que uno de los pabellones sería para el Museo Nacional de Arquitectura, una vieja aspiración del alcalde Xavier Trias y de Mascarell. Una comisión de diez personas trabajan en el proyecto. Entre ellas Antoni Nicolau, director general del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña (IAAC). El museo se nutrirá de los fondos del Colegio de Arquitectos de Cataluña, de la Mies Van der Rohe y de 150 años de licencias de obras en la ciudad.

En enero Mascarell anunció que otro de los pabellones se destinaría para el Centro Nacional de la Fotografía, un proyecto que redactan Cultura y el MNAC. “El centro exhibirá la colección pública de fotografías que se exhibirá en una especie de exposición permanente”, aseguró el consejero.

El hecho de que sean otros, y no Ciurana el que haya desvelado los usos de los pabellones, ha sido censurado por la oposición. “El proyecto lo ha de liderar el Ayuntamiento, pero Ciurana parece subordinado a Mascarell”, subraya Esteller. El concejal si ha explicado que habrá “un gran hall para celebrar grandes exposiciones, ya que la ciudad no cuenta con un lugar idóneo”. Sobre la mesa también está el ofrecimiento de 200 obras que realizó hace un año Sean Scully a la ciudad. Un caramelo envenenado porque el irlandés pide a cambio un museo propio. Al parecer, el consistorio no está por la labor e intenta convencer Scully y a sus representantes de que las obras se muestren en uno de estos enormes pabellones.