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Jordi Cañas: un imputado convertido en asesor

La justicia le investiga por un delito fiscal cometido supuestamente en 2005

Jordi Cañas, diputado de Ciutadans.
Jordi Cañas, diputado de Ciutadans.

Tras un primer mandato convulsivo, sus tres diputados acabaron enfrentados. Ciutadans se erigió a partir de 2010 en el Parlamento catalán como partido anticorrupción. La bandera la izó el diputado Jordi Cañas, número dosde Albert Rivera, que acusó a CiU de extender una corrupción institucionalizada y de no querer combatirla por “estar pringados”. El discurso de Cañas se desmoronó en enero de 2014, cuando trascendió que la justicia le investigaba por un delito fiscal cometido supuestamente en 2005, un año antes de que se fundara el partido.

Cañas dimitió como portavoz y prometió dejar su escaño si era imputado. Esto ocurrió en abril, y él cumplió defendiendo su inocencia y en “honor de los votantes y por fidelidad a sus principios”. Fue un mazado para Ciudadanos, que, con solo nueve diputados y 11 concejales, perdía a su segunda cara visible. Cañas renunció a ser aforado y se convirtió en el primer diputado catalán involucrado en un sumario —un supuesto fraude fiscal de la empresa de un exfamiliar que habría defraudado casi medio millón de euros— que daba ese paso.

Pero el pasado noviembre Juan Carlos Girauta fichó a Cañas gracias a los 21.000 euros mensuales para asesores de los que dispone como eurodiputado. El fichaje motivó críticas del resto de los partidos. “Le contraté porque es un asesor espléndido”, señala. Girauta rechaza que Cañas, que trabaja básicamente en Barcelona, esté envuelto en corrupción y ciñe su caso a una cuestión fiscal y privada. Cree que un imputado no puede ser “condenado a no comer y no trabajar”. Cuando se le pregunta por qué Cañas no buscó empleo fuera de la política, responde: “Los asesores hacen informes técnicos. Y Cañas es nuestra antena de lo que pasa cuando estamos en Bruselas”.