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Convergència vaticina que Cataluña será “una nación libre” en un año

Josep Rull asegura que la independencia es el instrumento para conseguir la justicia social

Josep Rull interviene en el Consejo Nacional de CDC.
Josep Rull interviene en el Consejo Nacional de CDC.

El coordinador general de Convergència Democràtica (CDC), Josep Rull, ha vaticinado este sábado que Cataluña será dentro de un año "una nación libre que estará entre las naciones libres del mundo". El líder nacionalista ha formulado este vaticinio para cargar contra la política del Gobierno central del PP, que, en su opinión, pretende convertir a Cataluña en un pueblo "residual".  "No se saldrán con la suya. Cataluña es una nación y ejercerá como tal aquí y en todas partes", ha dicho Rull, que ha definido al ministro de Asuntos Exteriores, Manuel García-Margallo, como "el hombre del espacio sideral" por su ofensiva contra la política diplomática de la Generalitat.

Durante la intervención, que ha clausurado el consejo nacional del partido Rull, ha asegurado que "El Estado español ha renunciado a ser el Estado de los catalanes" y ha añadido que "el objetivo de Convergència no es la independencia, sino la justicia social, el progreso de la gente". Para el dirigente del CDC, "la independencia es el instrumento" para lograr este objetivo. Y para remachar su argumento y marcar distancias con Esquerra Republicana, Rull ha dicho que los militantes y cuadro de CDC "no nos definimos como independentistas, sino como nacionalistas catalanes". "La prioridad es la nación y la nación son las personas", ha apostillado.

En otro momento ha venido a decir que el simulacro de consulta del 9 de noviembre fue un éxito porque "conseguimos que el Estado español desapareciera en Cataluña", por lo que ha proclamado: "Queremos ser un Estado independiente".

En la reunión del consejo nacional se ha aprobado hoy por unanimidad el documento "Convergència, a punto", en lo que debe ser el inicio del proceso de refundación del partido, creado hace ahora 40 años por Jordi Pujol. Durante su intervención Rull solo ha referido en una ocasión al expresidente catalán para valorar su obra de Gobierno.

El dirigente de CDC ha orillado por completo los casos de corrupción que afectan a la familia Pujol Ferrusola y que tanto daño están haciendo al partido, con una comisión parlamentaria en la que cada semana se erosiona la imagen de los nacionalistas. Tampoco ha habido alusión alguna al caso Palau, que en su día obligó a CDC a depositar su sede para cubrir una fianza impuesta por el juez del caso. Entre los asistentes al consejo nacional estaba Xavier Crespo, diputado en el Parlament, exalcalde de Lloret de Mar e imputado por sus relaciones con la mafia rusa por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Rull ha dicho que la refundación del partido no era una cuestión "de maquillaje o de chapa y pintura", sino la necesidad de actualizar el partido en torno al eje nacional, ético y social. "Nos refundaremos para reforzar la idea del pacto", ha dicho.

El dirigente nacionalista solamente ha citado a un partido en su intervención. Ha sido Podemos y lo ha hecho para cargar contra unas declaraciones de su actual secretaria general en Cataluña, Gemma Ubasart, en las que dijo que este partido utilizaría en su estrategia política el "odio" que despierta Artur Mas entre un segmento de la población catalana.

Ese argumento le ha servido a Rull para insistir en CDC como el partido aglutinador y cohesionador de la sociedad catalana, "para sumar y no restar, moderación en las formas y radicalidad en los objetivos".