Una Vía Augusta enoturística

El Consejo Comarcal del Alt Penedès crea una ruta de 57 kilómetros siguiendo el curso de la antigua calzada romana

Los viajeros pueden encontrar bodegas, establecimientos de restauración y alojamientos alrededor del camino.
Los viajeros pueden encontrar bodegas, establecimientos de restauración y alojamientos alrededor del camino.Blai Carda (Enoturisme Penedès)

“Este sitio tiene una historia milenaria. Aquí, hace 2.000 años, había un poblado ibérico, y ya se consumía vino”. El relato de la bodega Can Bas, asentada entre los viñedos de Subirats (Alt Penedès) se remonta a un pasado lejano. Su directora de enoturismo, Mireia Juvé, explica que a unas decenas de metros del edificio principal se alza una capilla del siglo X, “construida sobre bases prerrománicas”. Y, unas centurias atrás, hubo una villa romana en el mismo lugar. Can Bas, propiedad de la bodega Pere Ventura, se encuentra justo al lado del trazado de la Vía Augusta, arteria principal de comunicaciones del Imperio Romano. Una calzada que el Consejo Comarcal del Alt Penedès quiere recuperar al servicio del turismo, enológico o rural.

Más información

El Consejo planea crear una vía verde de 57 kilómetros, siguiendo el curso de la antigua carretera romana. Dentro del itinerario, que el ente supramunicipal pondrá en marcha el próximo verano, se incluirán indicaciones para llegar a bodegas y cavas, además de señales para visitar elementos históricos como iglesias románicas y ruinas romanas. Las empresas vinícolas, sin embargo, deberán abonar el importe de aquellos paneles que contengan información sobre ellos.

El itinerario, que se podrá recorrer a pie o en bicicleta, empezará en el municipio de Gelida (Alt Penedès) y concluirá en el de Castellet y la Gornal (Baix Penedès), al sur. Entre estos dos extremos, la ruta discurrirá junto a unos ramales paralelos a la vía principal. “Hemos replicado el curso de la Vía Augusta en la medida de lo posible, aunque en algunos sitios no se ha podido hacer” al haber obstáculos como carreteras, explica Jordi Montserrat, técnico del ente comarcal. Cristina Montserrat, técnica también del Consejo, explica que alrededor del trazado se encuentran 37 bodegas, 18 establecimientos de restauración y 11 alojamientos miembros del Consorcio de Promoción Enoturística del Penedès.

Uno de estos hospedajes es la Masia Olivera, en Subirats. “Todo lo que ayude a la promoción del excursionismo y el senderismo es un gran reclamo. Nuestro paisaje contiene mar, montañas y ermitas”, sostiene Raimon Olivella, su propietario, quien cree que el itinerario puede ayudar a “desestacionalizar” el uso de este tipo de negocios turísticos

El itinerario ayuda a promocionar los pequeños negocios, asegura la patronal

La ruta, sin embargo, podría crecer en un futuro próximo. Hacia el norte, “puede seguir hasta el Pont del Diable, en el municipio de Martorell (Baix Llobregat)”, avanza Cristina Montserrat.

Maria del Mar Torres, gerente de la patronal Instituto del Cava, ve en el turista que visita Barcelona un perfil a atraer con proyectos como el de la Vía Augusta. Cree, además, que la creación de itinerarios como el que recorrerá el trazado de la antigua calzada romana puede ayudar a que los pequeños negocios aprovechen el potencial del turismo vitivinícola. “Un turista acude a una bodega pequeña porque ya ha recibido información. Si entra en el pueblo y se encuentra con una buena señalización [de aquello que se puede visitar], posiblemente descubrirá más cosas de las que se planteaba ver”, sostiene.

El potencial está ahí. “El enoturismo ha cogido impulso. Algunos clientes nos preguntan por si se hay posibilidad de hacer alguna cata en las cercanías” explica el propietario de Masia Olivera. ¿Existe una oferta de senderismo válida? Por ahora no, pero lo mejor está por llegar. “Si la desarrollamos a través de la Vía Augusta tendría gancho. Tenemos un potencial increíble con el macizo del Garraf y la falda de Montserrat”, sostiene Olivella, también presidente de la Asociación Masies del Penedès. Por si fuera poco, la localización del Penedès es otra ventaja. “Estamos a menos de una hora de Barcelona y de Port Aventura, y al mismo tiempo en un lugar tranquilo”, concluye Olivella.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50