Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pujol niega el cobro de comisiones y que su fortuna venga de la corrupción

El expresidente insiste en que el dinero de la supuesta herencia de su padre no procede de "fondos públicos". Su mujer asegura que si fue a Andorra era para esquiar

Jordi Pujol
Jordi Pujol comparece en el Parlamento catalán.

El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol negó este lunes en el Parlament que la fortuna oculta que confesó el pasado verano proceda del cobro de comisiones y defendió su gestión como presidente de la Generalitat durante 23 años. El veterano político compareció por segunda vez en la Cámara —esta vez en la comisión de investigación creada precisamente a raíz de su confesión el pasado verano—, ante la que insistió en que la fortuna era un legado de su padre y negó que tuviera cuentas en el extranjero. Se negó a responder la mayor parte de las preguntas de los partidos de la oposición, igual que su esposa, Marta Ferrusola. Su hijo primogénito, en cambio, sí respondió, y lo hizo para asegurar que “nunca” ha actuado desde paraísos fiscales.

“No tengo ni he tenido casos de corrupción y el dinero del legado no procede de la gestión pública. Lo repito con rotundidad”, proclamó Pujol padre en un comunicado que leyó. Después advirtió que no iba a contestar a todas las preguntas y que no admitiría que se hiciera un juicio de su mandato.

El exdirigente nacionalista explicó que su confesión del pasado 25 de julio respondió a “una motivación personal interna que no corresponde contestar aquí” y precisó que “a veces cuesta entender” el origen del dinero. Con todo, insistió en que desconoce “la evolución posterior del legado”, que Pujol cuantificó el pasado mes de septiembre en el equivalente en dólares a 140 millones de pesetas del año 1980.

En su comparecencia también afloró la distancia que la confesión ha supuesto con Convergència, el partido que creó hace 40 años. Así, Pujol admitió la posibilidad de haber sido “abandonado” por CDC. “No digo ni que sí ni que no, pero en todo caso mucha gente se siente abandonada por su partido y no veo qué delito es ese”, argumentó.

Los diputados insistieron sobre si el origen de la fortuna pudiera ser Banca Catalana, así como sobre varios casos de corrupción que afloraron en su mandato e incluso sobre las turbias relaciones del pujolismo con el juez prevaricador Luis Pascual Estevill o el empresario Javier de la Rosa, condenado en varias ocasiones. Pujol replicó que todo eso eran insinuaciones que pretendían injuriarle y que había que demostrarlas.

“Mis hijos van con una mano delante y otra detrás”, afirma Marta Ferrusola

“Dicen, dicen, dicen”, repitió en varias ocasiones de su intervención, lo que fue aprovechado por diputados de varios grupos para replicarle: “Miente, miente, miente”, o “roban, roban, roban”. Pujol declinó también detallar el origen de los negocios de sus siete hijos, seis de los cuales están imputados en diversos procesos. “Yo les puedo hacer advertencias, pero no puedo entrar en detalles”, dijo.

Por su parte, Marta Ferrusola, esposa de Pujol, se mostró aún más parca. Admitió haber viajado a Andorra en varias ocasiones, pero argumentó que era para esquiar y negó con sorna que fuera para llevar dinero desde la década de 1980, como declaró en la comisión un excoronel de la Guardia Civil, encargado de contactar con el departamento de Interior de la Generalitat para que los Mossos d'Esquadra de la escolta pudieran entrar con armas.

“Mis hijos van con una mano delante y otra detrás”, dijo en otro momento la madre, para negar el enriquecimiento irregular de sus vástagos. Ante la insistencia del diputado de Ciutadans Carlos Carrizosa sobre el nivel de vida de la familia, Marta Ferrusola zanjó el debate. “Me da pena este diálogo. Cataluña no se lo merece”, dijo.

Más información