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Salud deriva 16.253 pacientes para bajar las listas de espera

El departamento redujo un 12% las personas que aguardaban para ser intervenidas quirúrgicamente en los hospitales catalanes en 2014

Josep Maria Padrosa, director del Catsalut.
Josep Maria Padrosa, director del Catsalut.

Las dilatadas listas de espera para intervenciones quirúrgicas que acumulaban los hospitales catalanes tras los tijeretazos ejecutados por el consejero Boi Ruiz hace cuatro años —cuando el número de pacientes en espera alcanzó el récord de 193.879— se han reducido un 12% durante 2014. Pero, para cumplir el compromiso que efectuó Ruiz de reducir las listas y llegar a fin de año cumpliendo el plazo máximo de seis meses garantizado por ley en 14 intervenciones, Salud ha tenido que tirar de derivaciones a otros centros que, aunque están dentro de la red pública, son de titularidad privada. El departamento ha confirmado que desvió a 16.253 pacientes a otros hospitales durante 2014. 

El Sagrat Cor, el Hospital General de Cataluña y la Clínica del Vallès —los tres centros dentro de la red pública (SISCAT) pero propiedad de la compañía privada IDC Salud (antigua CAPIO)— acumulan alrededor del 50% de las derivaciones que efectuó Salud para atajar las listas de espera. El departamento desvió también al San Rafael, al hospital de Sant Boi, al Esperit Sant, a la clínica Plató, al Dos de Maig, al hospital de Mollet y al de Sant Celoni el resto de los pacientes procedentes de otros centros públicos. "Se deriva a los hospitales que tienen más capacidad para dar respuesta pero son todos de la red pública, independientemente de su titularidad", ha justificado esta mañana el director del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), Josep Maria Padrosa. 

Padrosa insistió en que estas derivaciones no han significado un coste extra para el departamento, un argumento que no convence a algunos partidos políticos y sindicatos, críticos con la política de desvío masivo de pacientes de Ruiz para paliar los efectos de los recortes. “Es imposible que no se hayan desviado del presupuesto para hacer esto. Y si no ha habido desvío, entonces hay un interés para mantener las instalaciones de la pública cerrada en favor de la privada”, apunta Carme Pérez, médica y diputada de Ciutadans. “Las listas de espera son un nicho de negocio para la sanidad privada. No se puede justificar que se derive pacientes a otros centros mientras se mantienen las instalaciones de sus hospitales de referencia cerradas”, concluye.

En todo caso, a golpe de derivaciones y de haber aumentado la actividad de los centros el 2%, el pasado verano, Salud consiguió reducir las listas en 21.610 personas con respecto a 2013. Con todo, aún quedan cerca de 160.000 pacientes en espera, 7.000 más que en 2010, antes de la aplicación de los recortes.

Salud ha conseguido mejorar los datos de las listas de espera, especialmente de las 14 operaciones garantizadas, que se han reducido un 24%. Con todo, pese haber operado a 15.000 personas más que en 2013, a finales del año pasado, todavía 3.621 personas aguardaban más de seis meses para ser intervenidas de alguna de los procedimientos con plazo máximo de espera de medio año garantizado por ley. El departamento ha confirmado que en 2014 recibió 281 quejas de pacientes por haber incumplido el plazo de seis meses y que, conforme a la legislación vigente —si se superan los tiempos máximos de espera, el usuario puede exigir que lo desvíen a otro centro para que lo intervengan cuanto antes—, resolvieron las denuncias derivándolos a otros hospitales, por lo que computan dentro de las 16.253 personas que Salud envió a otros centros.

La evolución de los tiempos medios de espera en todos los procedimientos quirúrgicos también se ha reducido, de los 7.24 meses en 2013 a los 6.52 meses en 2014. En concreto, los 57.191 pacientes que todavía están pendientes de ser intervenidos de una de las 14 intervenciones garantizadas, tienen un tiempo medio de espera de 2.92 meses, un 34% menos que en 2013. Padrosa ha destacado que la mayoría de las esperas se concentraron en las operaciones de cataratas, prótesis de rodilla y cadera, hernias y juanetes.

Los datos presentados por Salud esta mañana también reflejan el éxito del plan director de cirugía cardíaca que puso en marcha Boi Ruiz para contener las listas de espera en estas dolencias. Los tiempos en cirugía valvular y coronaria han pasado de rondar los cinco meses en 2013 a no alcanzar los 60 días en 2014. Asimismo, el plan ha conseguido reducir la lista de espera en ambas intervenciones de 800 pacientes en 2013 a 335 en 2014.

El tiempo de espera para pruebas diagnósticas también ha bajado un 15% y las personas que aguardaban para ellas se han reducido un 6,6%. Solo las resonancias magnéticas han aumentado ligeramente —en un 2,3%— su lista de espera.

El director del CatSalut ha aprovechado para explicar el funcionamiento del nuevo decreto que regulará la accesibilidad a la actividad quirúrgica en los hospitales catalanes y que modificará el listado de las 14 operaciones garantizadas hasta ahora. De ellas, 11 dejan de contar con un tiempo máximo de espera de seis meses estipulado por ley para pasar a tener un tiempo de referencia de un año. Será el criterio de los médicos el que marque la prioridad para operarse de los pacientes en espera. 

El decreto mantendrá dentro de los seis meses las intervenciones de cataratas y de prótesis. Asimismo, continuará con los 90 días de espera máxima para las cirugías cardíacas y añadirá que otros 22 procedimientos oncológicos sean operados en menos de un mes y medio.