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Los ganaderos piden vacunas para combatir la lengua azul

La Unión de Pequeños Agricultores convoca movilizaciones ante una situación que califica de "dramática"

La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) alertó este viernes de la situación “dramática” que sufren los ganaderos ante la extensión del virus de la lengua azul en varias provincias andaluzas. Además, la UPA criticó la gestión de la Consejería de Agricultura ante esta crisis, pues aseguran que los recortes han impedido que se adquieran vacunas para hacer frente al serotipo 4, que es el que combate al mosquito más agresivo y que más ha proliferado en las provincias de Jaén, Córdoba y norte de Sevilla.

La Junta adquirió el mes pasado dos millones de vacunas contra el serotipo 1 de la lengua azul, pero los ganaderos lamentan que no haya vacunas contra el serotipo 4. “Esta circunstancia es algo sorprendente, achacable a la política de recortes que está llevando a cabo el Ministerio de Agricultura y que, por desgracia, la Junta también está aplicando, aunque los critique de forma permanente. Y es sorprendente, sobre todo, porque la política de sanidad animal es competencia del Gobierno andaluz”, censuró Agustín Rodríguez, secretario regional de UPA.

Como consecuencia del virus de la lengua azul y de la falta de previsión en la gestión de las vacunas, la UPA sostiene que algunas explotaciones ganaderas, especialmente de la comarca jiennense de Sierra Morena, están sufriendo una situación dramática, con índices de mortalidad entre el ganado ovino que llegan al 10%. Por eso, la UPA iniciará el próximo día 8, con una concentración ante la Delegación Territorial de Agricultura de Jaén y movilizaciones por toda la comunidad para exigir a la Junta que tome medidas.

“Pedimos a la Junta que compre medio millón de dosis de vacunas para atajar el serotipo 4 y la puesta en marcha de líneas de ayudas que permitan cubrir los daños que están sufriendo los ganaderos, no solo por las muertes de animales; sino también por abortos y otras secuelas”, explicó José Antonio Torres, responsable de ganadería de UPA. Los ganaderos consideran que existe un claro riesgo de que la enfermedad se siga expandiendo si no se ponen inmediatamente las vacunas a su disposición.

El pasado 15 de diciembre se levantaron las últimas restricciones de movimiento para el ganado de las zonas afectadas, de ahí que la UPA critique “la falta de previsión de la Junta con una patología que no es ajena a Andalucía y a su ganadería”.