El PP rechaza subir el impuesto de sucesiones y evitar el copago

Los socialistas proponen “no pedir más esfuerzos a los que menos tienen”

La denominada Ley de Acompañamiento de los Presupuestos, aunque se usa para modificar todo tipo de normas, sirve para modular la política fiscal. No en balde se llama oficialmente Ley de Medidas Fiscales, de Gestión Administrativa y de Organización de la Generalitat. Durante su aprobación, ayer, con los votos únicamente del PP, la reintroducción del copago de discapacitados y mayores usuarios de centros públicos, anulado por el Tribunal Superior de Justicia, condensó el debate sobre política fiscal.

Todos los grupos de la oposición criticaron la repesca de ese copago como una “tasa de prestación de servicios de atención social” mediante una enmienda del propio PP a la Ley de Acompañamiento. Ignacio Blanco, de Esquerra Unida, la consideró “una vía vergonzosa” y anunció que “una nueva mayoría política lo eliminará a partir de mayo de 2015”. Mireia Mollà, de Compromís, la calificó de “estafa democrática” para saltarse “una sentencia que los dependientes ganaron al Gobierno del PP”. El socialista Julián López destacó que la vía utilizada hace que la tasa se apruebe “sin memoria económica ni informe de los órganos consultivos”.

La popular Maritina Hernández alegó que se han introducido “mejoras” en la tasa “pactadas” con el sector, relativas al dinero de bolsillo disponible que se deja a los dependientes cuyas pensiones se usan para pagar las plazas de residencias. Hernández replicó que en Andalucía “no ha dejado de haber copago” pese a que gobiernan el PSOE e Izquierda Unida.

Cuando la oposición acusó al PP de rebajar impuestos en una Administración que no llega a cubrir sus necesidades, y de no hacer una política redistributiva, el copago pasó a convertirse en una piedra de toque de las diferentes visiones de la política fiscal entre la derecha y la izquierda Julián López dijo que hay que “evitar que se consoliden los recortes que el Gobierno de Alberto Fabra ha hecho y quiere mantener” y criticó que el PP habla de recuperación económica, pero “esa recuperación no se traduce en recuperación de derechos y derogación de recortes”. Entonces propuso al PP subir el impuesto de sucesiones y donaciones para evitar con la recaudación conseguida que se imponga el copago. “Que hagan un esfuerzo los que más tienen para no pedir más esfuerzos a los que menos tienen”, planteó.

Los cálculos del diputado socialista consisten en que la bonificación del 75% al impuesto de sucesiones y donaciones supone 250 millones de euros que se ahorran los beneficiarios. Reducir un 10% esa bonificación incrementaría la recaudación lo suficiente para no cobrar el copago, cuantificado en 25 millones en el presupuesto y en 65 millones en el informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal.

Maritina Hernández no respondió directamente a la propuesta, pero insistió en que la bajada de impuestos “beneficia a las rentas medias y bajas”. Según la diputada del PP, no estar de acuerdo con las deducciones es “castigar a las rentas medias e impedir la generación de empleo y riqueza”.

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