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Una experta cree que activar la alerta en Cofrentes fue incorrecto

Declaran, además de la física a petición de Greenpeace, guardias civiles y un médico

La física y experta en energía nuclear Oda Becker considera que la activación del plan de emergencia en la Central de Cofrentes por la acción de protesta de un grupo de activistas de Greenpeace fue excesiva, ya que en ningún momento se puso en peligro la seguridad de las instalaciones. Becker, ha declarado hoy como perito a propuesta de la defensa, en la cuarta sesión del juicio que se celebra en el juzgado de lo Penal número 11 de Valencia contra dieciséis activistas de Greenpeace y un fotoperiodista. Están acusados de delitos de desórdenes públicos, lesiones y daños tras pintar "peligro nuclear" en una torre de refrigeración de la Central de Cofrentes en 2011 y se enfrentan a penas de dos años y ocho meses de cárcel, y multas e indemnizaciones por cerca de 360.000 euros. También han testificado siete guardias civiles y un médico

Según la experta, que ha asesorado al Consejo Europeo, a diferentes gobiernos y a entidades privadas en materia de seguridad nuclear, el plan de emergencia se tenía que haber activado ante una situación de riesgo de "escape radioactivo", y ha considerado que la decisión de la dirección de la central, propiedad de Iberdrola, no fue correcta. La energética española reclama 221.781,14 euros por los daños que asegura provocó este incidente en la central.

Becker centra su trabajo desde 2001 en detectar posibles fallos de seguridad en las centrales nucleares, ha señalado que en sus años de experiencia "nunca ha tenido conocimiento" de una situación como la producida en la central de Cofrentes. La declaración de alerta de emergencia "solo es justificada por una accidente nuclear" según los protocolos internacionales, ha aseverado.

Ha manifestado además que, atendiendo al propio informe de daños presentado por Iberdrola, el acceso de los activistas fue a una zona "secundaria" y "en ningún momento se alteró la seguridad de la central". A su juicio, los activistas se dirigieron a la torre de refrigeración y "no tenía medios para alterar la seguridad" de las instalaciones, ya que para ello "se necesitarían grandes cantidades de explosivos o un tanque", en su opinión.

La versión del médico y los guardias civiles

En la sesión de hoy ha declarado también el médico forense del Instituto de Medicina Legal de Valencia que realizó los informes de varios de los vigilantes de seguridad que denuncian lesiones, entre ellos el que asegura que resultó herido en el abdomen con una radial. El doctor ha señalado que atendió a este hombre un mes después del incidente, y que la lesión que describe en su informe el médico de la central nuclear, que fue quien le atendió de urgencia, "es compatible" con una herramienta como una radial.

También han testificado siete guardias civiles, que han manifestado que la mayoría de detenidos portaban monos y máscaras, que no se identificaron como miembros de Greenpeace pero que "imaginaron" que formaban parte de esta organización por la pancarta que colgaron en la torre con este logotipo, y que en la zona de vallado se encontraron discos de sierras radiales.

El juicio está previsto que finalice mañana con la lectura de las declaraciones y la información documental presentada por las partes y quede visto para sentencia.

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