Bocadillos de ballenero

Guillermo Zubiaga edita ‘Joanes, el cazador vasco de ballenas’ en euskera y español

Guillermo Zubiaga en el Komikigunea de San Sebastián.
Guillermo Zubiaga en el Komikigunea de San Sebastián.JAVIER HERNÁNDEZ

Siglo XVI. El barco de Joanes eleva anclas en Pasaia. Es uno de las decenas de balleneros que cada año se despiden del golfo de Bizkaia en busca de aventura y sustento. Su destino es Terranova, la costa americana donde habitan los mamíferos gigantes. Hay hipótesis que aseguran incluso que estos marineros intrépidos lograron cruzar el Atlántico antes que Cristóbal Colón. Sus viajes podrían protagonizar una superproducción o una saga literaria, pero, de momento, tienen que conformarse con un cómic. Joanes, el cazador vasco de ballenas es la obra más personal de Guillermo Zubiaga (Barakaldo, 1972), autor que lleva 22 años exiliado en Nueva York, pero que siempre ha mantenido Euskadi en su subconsciente.

Portada del recopilatorio de 'Joanes' en inglés.
Portada del recopilatorio de 'Joanes' en inglés.

El primer cómic de esta trilogía fue publicado en inglés en 2009, pero no ha sido hasta 2014 cuando Joanes ha logrado hacerse hueco en las estanterías vascas con versiones en español y euskera, idioma en el que Zubiaga escribió el guion original. Durante dos décadas, el autor dibujó uno de los grupos de X-men para la editorial Marvel o a los monstruos del universo Hellboy de Mike Mignola. Recuperar sus raíces era el reto.

El vizcaíno ha liberado su calendario para regresar a Euskadi, en un tour para vender su obra a un nuevo público y a librerías que apuesten por sus nombres. Desde una presentación en la factoría marítima de Pasaia a dibujar codo con codo con su admirado Jordi Bernet (autor responsable de Torpedo) en el Salón del cómic de Getxo.

La aventura de Joanes en las Américas, llena de altibajos, descubrimientos personales y supervivencia, es también la de Zubiaga. En las editoriales estadounidenses, donde aterrizó tras graduarse de Bellas Artes, era un “fantasma”. Su trabajo era el de entintador. Perfeccionaba dibujos de otros y rellenaba viñetas perdidas. “Nadie me conocía, así que comencé a dejar pistas”. En las paredes de sus obras aparecían palabras en euskera, dibujos del castillo de Gaztelugatxe, el Kursaal de San Sebastián o carteles del grupo de música Negu Gorriak. “Allí pasaron desapercibidos, pero aquí logré publicidad”. Esa fue la estrategia para comenzar a vender sus ideas propias.

Viñeta 'X-Force', donde el rostro y el nombre de Zubiaga aparece en un cartel de "Se busca".
Viñeta 'X-Force', donde el rostro y el nombre de Zubiaga aparece en un cartel de "Se busca".

Zubiaga es igual que su protagonista. “Está hecho aposta”. Mientras habla, el euskera hace relevos con el español. Incluso el inglés se cuela en algunas de sus expresiones. Pero él lo tiene claro: “Mi idioma siempre será el visual”. Así lo muestran sus páginas, “entre historia y mitología” y sin bocadillos ni diálogo. Solo una voz en off que conduce el relato transatlántico.

“Quería presentar algo con nuestra esencia en el mercado de EEUU, un bestiario mitológico o una recreación de la batalla de Arrigorriaga. Sería el primer cómic vasco publicado allí, pero era imposible de explicar”. Su sueño era convertir al ballenero en mitología. “Son el equivalente al western, los vikingos o samuráis. Era un tesoro escondido”. Cuando sus cameos se hicieron populares logró, por fin, una proposición del programa de estudios vascos de Nevada. Patrocinarían su obra. “No habían trabajado nunca en el cómic, pero dije que sí de inmediato”.

Página de 'Joanes', de Guillermo Zubiaga.
Página de 'Joanes', de Guillermo Zubiaga.

“El secreto de la obra es el estudio. Hay material para dos vidas”. Zubiaga sigue emocionado con su trabajo. Compagina sus ilustraciones (“soy mercenario”) con sus labores de profesor y las obligaciones que acarrea el cómic de autor. “Durante los últimos volúmenes, he trabajado más en la distribución que en dibujar. Ahora estoy a la deriva, viendo lo que haré después”. Su objetivo es traducirlo al francés para que pase la frontera y alcance Quebec.

Joanes también le ha abierto puertas. El autor finlandés Tapio Koivukari le escribió un día: quería cinco ejemplares y ofrecerle 1615 Spanveyavigín, un cómic sobre el hundimiento de un ballenero cerca de Islandia. “Parece que se sentían culpables”.

Su currículo estadounidense

  • Generation-X: Holiday Special (1998, Marvel comics, con Adam Pollina)
  • X-Force (1998-1999, Marvel comics, con Adam Pollina)
  • Witchblade: Infinity (1999, Image comics, con Adam Pollina)
  • Hellhole (1999-2000, Image comics, con Adam Pollina)
  • Silent Screamers: Nosferatu 1922 (2000, Image comics, Varios)
  • Big Daddy Danger (2002-2003, DC comics, con Tyson McAdoo y Adam Pollina)
  • AIDP: Hay Algo Bajo mi Cama (2003, Dark Horse comics, con Joseph Harris y Adam Pollina)
  • Romp (2003, Image comics, con Adam Pollina)
  • Diseño de figuras acción de Spider-Man, X-men y El Señor de los Anillos
Página de 'Joanes', de Guillermo Zubiaga.
Página de 'Joanes', de Guillermo Zubiaga.

Sobre la firma

Eneko Ruiz Jiménez

Es periodista en la sección de redes sociales, aunque lo que más le gusta es hablar de cine, series y cómics. No sabe montar en bicicleta.

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