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Barcelona suspende la concesión de licencias para pisos turísticos

La suspensión llega tras la crisis de la Barceloneta y afecta a toda la ciudad

El sector tacha la medida de "electoralista" y dice que es víctima de un "linchamiento"

Ni una licencia más de apartamentos turísticos hasta nueva orden. Y no será antes de un año o dos. El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido, y está en vigor desde hoy mismo, suspender la concesión de licencias para apartamentos turísticos en toda la ciudad. Toda. No Ciutat Vella, con plan de usos específico. Ni los barrios con mayor densidad de turistas y oferta, como establecía la moratoria del pasado mes de abril. "Quedan congeladas", ha dicho gráficamente el teniente del alcalde de Hábitat Urbano, Antoni Vives. El número de pisos turísticos en la capital queda fijado en 9.606. Los que tienen licencia hoy. En 2011 eran 2.059, lo que da cuenta de cómo se ha disparado el fenómeno.

El PP e ICV han tachado la medida, respectivamente, de "parche" y de "insuficiente". ERC considera que no es necesario extender la congelación a toda la ciudad. Mucho más airada ha sido la reacción de la Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur) que ha dicho que la suspensión es un "episodio" más de una operación "injusta" de "linchamiento continuo" del Ayuntamiento contra este tipo de establecimientos, que ha recordado que aportan turistas que contribuyen en la economía de la ciudad. El presidente de Apartur, David Riba, ha apuntado que la decisión ha sido motivada únicamente por "razones políticas" y por "electoralismo" y que existen informes de urbanismo que prevén la posibilidad de conceder nuevas licencias en función de las diferentes densidades y de las licencias ya existentes en los diferentes barrios de Barcelona. Riba ha señalado que el gobierno municipal "todavía está a tiempo de reconsiderar la decisión" y le ha recomendado "recuperar el diálogo con el sector".

La suspensión ha sido anunciada por Vives al presentar el Plan Especial Urbanístico para la regulación de las viviendas de usos turísticos. Si el primer paso es congelar, ha dicho, el segundo es "gestionar activamente el fenómeno". Con este objetivo el gobierno municipal ha aprobado inicialmente el Plan y ahora comienza una tramitación se prolongará durante seis meses: entre las alegaciones que se produzcan por parte de entidades y vecinos y la búsqueda de apoyo político para aprobarla. Los vecinos, de hecho, llevan meses reclamando un plan de usos para toda la ciudad y la suspensión de licencias, tanto de terrazas como de apartamentos.

Vives ha reconocido que el éxito turístico de Barcelona ha llevado a que la oferta de apartamentos turísticos ha alcanzado "cierto grado de descontrol". Por los problemas que genera "en la convivencia con la vida cotidiana de los vecinos y por la incidencia en el precio de los pisos de alquiler". El máximo exponente fue la rebelión de los vecinos de la Barceloneta del pasado verano. El responsable de urbanismo ha explicado que el Plan Urbanístico presentado hoy es fruto de una "diagnosis muy y muy profunda".

Sin traspase de licencias

¿Puede empujar el nuevo plan a una ola especulativa de compra y venta de licencias de pisos turísticos? Rotundamente no, ha asegurado Vives: "El plan prevé que no hay traspase de licencias", ha remachado el gerente de Urbanismo, Joan Llort, que ha añadido que las licencias no pertencen al propietario de un piso "sino al espacio físico". 

De ahí que el plan tenga por objetivo regular el sector "a corto, medio y largo plazo". Y este "a largo" prevé revisar el mapa en función de densidades por barrios, de forma que el día que levante la veda habrá barrios donde el Ayuntamiento dará licencias y otros donde no. De hecho, el plan habla de densidad de oferta por barrios y también por manzanas concretas.

Más allá de aprobar el plan, para llevarlo a cabo el Ayuntamiento mantendrá la presión sobre los pisos ilegales con el plan de choque de la Barceloneta y otros 60 inspectores que está formando y, además, solicitará a la Generalitat tres cambios legislativos. Son la definición de qué es un piso con actividad económica (para pasar del comunicado actual a una licencia previa de actividad); la modificación de Código Civil de Cataluña para que la comunidad de vecinos pueda vetar la otorgación de la licencia; y la mejora de las herramientas de sanción. Por ejemplo, ha dicho Vives. La norma actual obliga a que un piso turístico tenga teléfono pero no dice qué pasa si no lo tiene. "Pretendemos que el sector sea viable, sin este plan entrábamos en un escenario de criminalización: que los que quieren vivir de esto puedan hacerlo y que los vecinos puedan estar tranquilos", ha dicho.

El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández  Díaz, ha considerado que el plan de apartamentos turísticos llega tarde y sin consenso con los grupos, hecho que "confirma el fracaso de la gestión turística del alcalde y su irresponsabilidad por permitir la proliferación de pisos turísticos". Su homólogo en el grupo municipal de ICV, Ricard Gomà, ha tachado la regulación de "parche si no se aborda también la limitación del resto de tipologías de alojamiento turístico con un plan de crecimiento cero de plazas en la ciudad".

Por su parte, Portabella (ERC) ha considerado que no es positivo congelar las licencias en toda la ciudad "para promover la descentralización del turismo desde todas las vertientes". Y en cualquier caso, ha señalado como "lo más importante, perseguir las prácticas fraudulentas y los pisos turísticos ilegales".