_
_
_
_
educación

Las familias de los niños de Sopuerta acceden a escolarizarlos en Zalla

Educación asume la apertura de negociaciones sobre la oferta de Primaria en el pueblo

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Las familias de los siete niños escolarizados irregularmente en el colegio La Baluga de Sopuerta llevarán a sus hijos al colegio del municipio vecino de Zalla tras lograr un compromiso del Departamento de Educación para abrir negociaciones.

Las siete familias se reunieron este viernes con representantes del Ejecutivo, que se comprometieron a "abrir negociaciones activas en busca de una solución a la falta de derechos educativos en Sopuerta", según ha señalado la asociación de familias Handitzen, que reclama una oferta pública de Primaria en Sopuerta.

Educación puso como condición para abrir esas negociaciones "la inmediata escolarización" de los niños en el colegio público de Zalla. Las familias han señalado que "como muestra de buena voluntad y preocupados por la adecuada escolarización" de sus hijos, han decidido "pasar a otra fase" de su reivindicación.

Por ello, han decidido llevar a sus hijos al colegio de Zalla, donde el departamento de Educación les había matriculado de oficio, para seguir con su reivindicación "desde allí, estando vigilantes a las futuras negociaciones".

Los dos padres y el alcalde de Sopuerta, Josean Llaguno (Bildu) que comenzaron una huelga de hambre el pasado sábado en dependencias del Ayuntamiento, han abandonado este sábado su protesta. Uno de los padres, Carlos Alonso, ha señalado que han abandonado la huelga de hambre y que han decidido llevar a sus hijos a Zalla, pero que seguirán reivindicando junto al Ayuntamiento que haya una oferta pública de educación Primaria.

Las siete familias matricularon a sus hijos en el centro de educación infantil de La Baluga para cursar Primaria, pese a que ese colegio no tiene autorización oficial para impartirlo, por lo que estaban escolarizados allí de forma irregular.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_