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La Generalitat comienza el trámite para regular el ‘burka’ en la calle

Francesc Homs argumenta razones de "seguridad" para tirar adelante la normativa

Francesc Homs, consejero de Presidencia de la Generalitat.
Francesc Homs, consejero de Presidencia de la Generalitat.

Cataluña regulará el uso del burka y de otras prendas que oculten completa o parcialmente el rostro en el espacio público. El portavoz del Gobierno Francesc Homs explicó ayer que el Gobierno ha aprobado la memoria previa del anteproyecto de ley. Homs argumentó razones de “seguridad” para tirar adelante la normativa, que seguramente se aprobará esta legislatura.

Desde el Ejecutivo aseguran que la ley de protección de la seguridad en el espacio público no pretende “perjudicar la libertad religiosa” y recuerdan que el Estatut establece la competencias para legislar en el ámbito de la seguridad pública. “¿La gente en la calle debe ser identificable, no?”, se preguntó Homs durante la rueda de prensa. La ley, añadió el portavoz, también pretende abordar otras problemáticas como la violencia urbana o el incivismo.

Una moción del Parlament instaba al Ejecutivo a tirar adelante la normativa. La iniciativa contó con el apoyo de CiU, PSC, Ciutadans y PP, la abstención de los republicanos y el rechazo de los ecosocialistas y de las CUP.

Veto del Supremo

Un total de 17 Ayuntamientos catalanes han aprobado desde 2010 ordenanzas para prohibir el uso de velos integrales en los equipamientos municipales. Las discusiones, en su mayoría, se realizaron poco antes de las elecciones autonómicas. Sin embargo solo siete desplegaron normativamente la prohibición. Todos los Consistorios aceptan que el uso de estas prendas es casi anecdótico y que no ha causado problemas de convivencia.

El debate se basó básicamente en la defensa de los derechos de la mujer, pero después mutó a un asunto de seguridad ciudadana. A pesar de varias peticiones, el Gobierno central no quiso aprobar una normativa a nivel estatal.

El caso más emblemático es el de Lleida, municipio que inició el debate bajo el Gobierno del socialista Àngel Ros. El Tribunal Supremo tumbó su normativa, a petición de [/TEX]una entidad musulmana, al considerar que un Consistorio no tenía las competencias para regular la libertad religiosa. Una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo sobre el veto francés a los velos integrales cambia el panorama. Estrasburgo considera que llevar la cara tapada puede ser “una amenaza a la convivencia”, que es un bien superior al de la libertad religiosa.