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El inicio de la nueva historia de Vitoria

Las excavaciones de Santa María muestran que Gasteiz era una ciudad medieval amurallada antes de que Sancho el Sabio concediera el fuero

Varios viandantes cruzan las murallas de la almendra medieval
Varios viandantes cruzan las murallas de la almendra medieval

En fechas en las que el sentimiento vitoriano crece por momentos en pleno fervor festivo, no son pocos los que vuelven la mirada a los orígenes de la ciudad. Unos inicios sobre los que, a la luz de las excavaciones que en los últimos años se han realizado en la catedral de Santa María, han surgido nuevas conclusiones que apuntan a que la ciudad ya lo era antes de que Sancho el Sabio concediera en 1.181 el fuero a la ciudad de Nueva Victoria. Es, en definitiva, el “principio de la nueva historia de Vitoria”, con un cambio en sus premisas.

Gasteiz ha sido definida hasta ahora como una aldea de campesinos previa a la ciudad Nueva Victoria, pero los resultados de los estudios demuestran que, antes del fuero, era ya una ciudad medieval amurallada, con calles empedradas e importante actividad comercial. Lo que hasta ahora estaba considerado poco más que la “anécdota, el preludio de la historia importante” de la construcción de la capital vasca, es, según los expertos, la clave, supliendo el rol que hasta ahora ha tenido el fuero.

“Hemos alargado nuestra historia 400 años”, resume el doctor en Arqueología Ismael García Gómez, que a través de su empresa Enklabe ha comenzado a organizar visitas para explicar el nuevo origen de Vitoria-Gasteiz, nombre con el que han bautizado las visitas. Los guías son arqueólogos de las propias excavaciones de la catedral de Santa María, y su base es la publicación Arqueología e historia de una ciudad, los orígenes de Vitoria-Gasteiz. coordinado por Agustín Azkarate y Jose Luis Solaun.

El fuero, considerado hasta como la llave de la expansión, de la ciudad de Nueva Victoria, es en realidad la “consecuencia de una verdadera ciudad medieval” que ya estaba desarrollada. Los primeros hallazgos son del siglo ocho, con edificaciones separadas entre sí, que dieron lugar después a más viviendas, calles y una muralla, así como a actividades avanzadas para la época como la metalurgia . Hasta ahora, se pensaba que la muralla nació con el fuero al igual que las calles de la ciudad, pero el cinturón fortificado es un siglo anterior al documento de Sancho el Sabio.

“El fuero viene a corroborar una situación que se venía dando, es más una consecuencia de la ciudad que una causa de la misma”. La catedral de Santa María se construyó después, adosada a la muralla, no al mismo tiempo que esta. De hecho, el núcleo de la ciudad no estaba en torno a la iglesia —el cementerio hallado a sus pies es del siglo doce, lejos de los primeros 400 años de vida de este asentamiento—, sino en el extremo opuesto de la colina, donde hoy se erige la iglesia de San Vicente. La mayoría de las excavaciones se han realizado hasta ahora sobre todo en torno a la catedral.

Los nuevos hallazgos, logrados a través de consultas a expertos, diversa documentación y los resultados del carbono 14, permiten “releer documentos que con la vieja perspectiva no aportaban gran cosa, ahora las piezas encajan mejor”.

Los hallazgos hacen que tenga más sentido que nunca que la ciudad mantenga como segundo nombre Gasteiz. Y suponen un cambio “radical” en la perspectiva con la que arqueólogos e historiadores afronten los documentos o los hallazgos para completar la historia de los orígenes de la ciudad. “Es un vuelco total, lo cambia todo”, resalta el arqueólogo.

García anima a los vitorianos a conocer esa nueva historia de su ciudad: “los descubrimientos más sorprendentes son aquellos con los que te cruzas a diario y no los ves”.