Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
alpinismo

La expedición WOPeak mira al Jannu

Vallejo, Iñurrategi y Zabalza completarán el proyecto con otras dos cimas, después de abrir vía en el Paiju Peak

De izquierda a derecha, Juan Vallejo, Alberto Iñurrategi, y Mikel Zabalza acompañados por el cámara David Maeztu, este miércoles en Bilbao.
De izquierda a derecha, Juan Vallejo, Alberto Iñurrategi, y Mikel Zabalza acompañados por el cámara David Maeztu, este miércoles en Bilbao. EFE

El montañero Juan Vallejo ha desvelado este miércoles en Bilbao, a su regreso de Pakistán, que él y sus compañeros de la Expedición WOPeak,, Alberto Iñurrategi y Mikel Zabalza, llegaron a estar "en algún momento al límite de lo sensato" mientras abrían una nueva vía en la cara Sur del Paiju Peak (Karakórum. 6.610 metros). El del Paiju Peak ha sido el primero de tres objetivos dentro de un proyecto en el a la expedición la acompañan el cámara David Maeztu y The Walk On Project, una fundación-empresa que invierte su beneficio en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas. Los dos siguientes retos de la Expedición WOPeak serán el Jannu (7.710 metros) y el Cho Oyu (8.201), donde buscarán "algo novedoso", algo que -ha asumido Vallejo- "cada vez es más difícil".

"Nos hemos llevado muchos sustos", ha confesado el vitoriano, quien resultó herido en un hombro al caerle una piedra" y no pudo acompañar a sus compañeros en la parte final de la ascensión. Vallejo considera el accidente sufrido "lo mínimo" que les pudo "haber pasado", ya que incluso llegaron a plantearse que estaban "haciendo el tonto" porque iban "al límite de lo sensato".

Tan "peligrosa" era la ascensión que cambiaron de objetivo y se quedaron en la Torre, un pilar rocoso vertical de más de 1.000, sin intentar alcanzar posteriormente la cumbre de la montaña. "Era demasiado peligroso y demasiado arriesgado", ha explicado. "Era más peligroso que difícil", ha resumido Iñurrategi una escalada en la que, "contrariamente" a lo que pensaban, "el buen tiempo no ofrecía las mejores condiciones para la escalada" sino que "la convertía en un terreno muy peligroso". Para Zabalza, ha sido su "la escalada más dura hasta la fecha", un reto "muy exigente que ha costado mucho más de lo que creíamos".