Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mas lucha por desvincular el plan soberanista de la confesión de Pujol

CDC presiona para que el expresidente se explique sobre el dinero que tenía paraísos fiscales

Pujol y  Mas con sus esposas en un mitin en 2003.
Pujol y Mas con sus esposas en un mitin en 2003.

“Consternación”. “Tristeza”. Estas son las palabras que más repitieron ayer los dirigentes de Convergència Democràtica tras conocer la confesión del fundador del partido y presidente de la Generalitat durante 23 años, Jordi Pujol, de que ha mantenido una fortuna sin declarar en paraísos fiscales desde 1980. La moral en el grupo está por los suelos y sus dirigentes intentaron ayer aislar el escándalo para que no perjudique al presidente de la Generalitat, Artur Mas, ni al proceso soberanista catalán.

Mas, que el viernes había limitado el escándalo a un “asunto privado” de Pujol, corrigió ayer ligeramente el tiro pero sin recriminar nada al que fuera su máximo valedor político. Durante la inauguración de un centro penitenciario en Figueres (Girona), Mas defendió el legado de Pujol, pero admitió que en el pasado “se han hecho cosas mal”. “En las miradas atrás ya sabemos que hay activos y pasivos, ya sabemos que hay cosas que se hicieron bien, otras muy bien, otras mal e incluso muy mal”, declaró. Por eso, Mas apostó por “conseguir una Cataluña mejor que la que hemos conseguido construir hasta ahora”, y destacó la importancia de esta tarea “en este momento decisivo para el país”, dijo en referencia al proceso soberanista.

El presidente catalán se negó a responder a ninguna de las preguntas que querían hacerle los periodistas, informa Núria Roura. “Ya he dicho todo lo que tenía que decir”, aseguró. Sin embargo, está por ver si podrá continuar situando el escándalo como un asunto privado de la familia Pujol, especialmente por el hecho de que Mas formó parte de varios Gobiernos del expresidente catalán, primero como consejero de Economía y después como primer consejero. Además, Jordi Pujol sigue siendo miembro de la dirección de Convergència Democràtica con el cargo de presidente fundador.

El temor a que la confesión de Pujol contamine el proceso soberanista llevó a todos los partidos que defienden la consulta a exigir explicaciones y acciones concretas al expresidente. Eso sí, lo hicieron con matices. El coordinador general de Convergència, Josep Rull, dijo que la noticia ha provocado “tristeza, consternación y un impacto importante” en el partido y afirmó que Pujol debe comparecer ante la justicia.

Esquerra Republicana de Catalunya optó por no hacer leña del árbol caído pero sí insistió en que la Cataluña independiente que buscan debe servir también para erradicar este tipo de comportamientos. Tras mostrar su “tristeza” por este hecho, el diputado de ERC Alfred Bosch aseguró que la Cataluña independiente tiene que “pasar la escoba” a actos como los de la familia Pujol. David Fernández, de la CUP, reclamó una investigación de la Agencia Tributaria, mientras que Iniciativa per Catalunya exigió al expresidente que acuda al Parlamento catalán a dar explicaciones.

Pese a estar oficialmente retirado de la primera línea política, el papel de Jordi Pujol ha sido crucial para el avance del independentismo en Cataluña los últimos años. Pujol, que históricamente se había mostrado contrario a la independencia, cambió de opinión a partir de 2010, con el recorte del Estatuto catalán por parte del Tribunal Constitucional. “Ya no tengo argumentos para rebatir a los independentistas”, confesó entonces. A partir de ese momento, y como líder de opinión del nacionalismo catalán, muchos de los nacionalistas moderados del pujolismo optaron también por la vía independentista.

Fuera de la órbita soberanista la confesión de Jordi Pujol generó críticas de gran calado también contra Artur Mas. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, aseguró que el caso aumentará el descrédito de la política. “A los políticos se nos exige, y desde luego con justicia, una ejemplaridad, y esto ha sido una decepción muy importante de la que probablemente tardaremos todos en recuperarnos”, dijo. Carme Chacón insistió en que el caso requiere “urgentes explicaciones”. Por parte del PP de Cataluña, Enric Millo animó a Hacienda a que prosiga las investigaciones, igual que Ciutadans.