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Torredembarra se queda sin gobierno

El alcalde, en prisión, y cinco ediles de CiU renuncian a sus competencias

El municipio de Torredembarra (Tarragonès) se encuentra desde ayer sin gobierno, paralizado y sumido en un vacío de poder. La crisis política abierta el 26 de junio por una operación judicial contra corrupción en el Consistorio ha desembocado en dimisiones en el gobierno local. El secretario de Organización de CDC, Josep Rull, anunció que aceptaban la dimisión de Daniel Masagué —actualmente encarcelado— de todos sus cargos: alcalde, concejal y diputado en la Diputación de Tarragona. La alcaldesa accidental, Paquita Felguera (CiU), renunció también ayer a sus responsabilidades de gobierno en el Ayuntamiento. La misma decisión tomaron los demás concejales de la federación nacionalista: Santiago Ardèvol, Elia Rodríguez, Pere Font y Rosa Maria Guasch, que seguirán como regidores.

Menos Guasch, todos estos ediles de CiU fueron arrestados por la Guardia Civil acusados de delitos contra la administración pública por un cúmulo de presuntas irregularidades en el consistorio, como pagos a empresas externas por informes, alquileres dudosos o adjudicaciones irregulares de contratos y obras. El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de El Vendrell (Baix Penedès) decretó libertad con cargos para ellos y otros dos regidores arrestados del PP y de Grup d’Independents de Torredembarra (GIT). Ambas formaciones gobernaban la localidad junto a CiU, pero decidieron hacer efectiva su salida del gobierno local la semana pasada, tras el escándalo. El edil de PP también dejó su acta de concejal. Ayer se decidieron los regidores de CiU.

El juez que los imputó ordenó prisión sin fianza para el alcalde Masagué, quien se encuentra encarcelado en Brians I. A pesar del anuncio de Rull, los servicios jurídicos del consistorio aún no habían recibido ayer la renuncia del primer edil. Fuentes de Unió Democràtica, por su parte, indicaron que Felguera se hará cargo de cuestiones administrativas —como firmar nóminas— hasta que se convoque un pleno, del que saldrá un nuevo gobierno. “Nosotros no pediremos tener la alcaldía”, remarcó el secretario de organización de CDC.

Sin embargo, la aritmética para llegar a un consenso es compleja: Aparte del alcalde dimisionario, el pleno de Torredembarra está formado por cinco regidores de CiU, dos del PP, uno de GIT, tres del PSC, dos de ERC, dos de Alternativa Baix Gaià (ABG), y una edil de la Associació Democràtica Torrenca. Para alcanzar pactos políticos tras las imputaciones la mayoría de partidos exigieron que los implicados abandonasen sus actas de concejales y dejaran paso a otros miembros de las listas electorales, algo que en el caso de CiU no ha sucedido. Si las negociaciones para formar un nuevo gobierno no fructifican, el Departamento de Gobernación de la Generalitat intervendrá el consistorio y creará una gestora, según informó el Ejecutivo catalán.

La interventora y la jefa de contratación del Ayuntamiento también están imputadas. A pesar de todas las acusaciones, hasta ayer CiU había evitado pedir la dimisión del alcalde. El consejero de Empresa de la Generalitat, Felip Puig, llegó a calificar a Masagué de “buen amigo”. El viernes pasado fue imputado en el caso el constructor Jordi Sumarroca, consejero delegado de Teyco y cuya familia fue una de las fundadoras de CDC. La justicia indaga si Teyco mantuvo relaciones con empresas vinculadas al alcalde, según relataron fuentes cercanas al caso.

 

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