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Una carrera universitaria aviva peleas internas de PP y PSdeG en Ourense

La eliminación de Físicas del campus de Ourense enfrenta a Baltar con la Consellería de Educación y tensa a los socialistas

José Manuel Baltar, Núñez Feijóo, Jiménez Morán y Jesús Vázquez, en un acto en Ourense.
José Manuel Baltar, Núñez Feijóo, Jiménez Morán y Jesús Vázquez, en un acto en Ourense.

La física, en Ourense, se ha convertido en falta de química política. El tortuoso camino vivido por la carrera de Física, suprimida ilegalmente del campus universitario según el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que en 2012 sentenció su reimplantación, incendia la convivencia de las diferentes familias de PP y PSdeG. José Manuel Baltar ordenó que el PP provincial saliese al rescate de la titulación en contra de lo acordado por el Consello Galego de Universidades, presidido por el conselleiro de Educación, el también popular y ourensano Jesús Vázquez, que paralizó el proceso en mayo. En el PSdeG, el apoyo a Física incluso se ha cobrado cabezas. Pedro Araujo, profesor universitario y miembro de la ejecutiva socialista local, dimitió de su cargo por el respaldo del Ayuntamiento a la titulación.

De puertas adentro, en el PP gallego están incómodos con el baltarismo, al que acusan de “doble moral” al posicionarse a favor de la carrera y al lado del rector de la Universidad de Vigo, Salustiano Mato, que acusó al conselleiro de “maniobrar políticamente” para paralizar la resurrección de los estudios bajo la denominación de Ingeniería Física, tras denunciar “presiones” de la Universidad de Santiago, donde se imparte la titulación tradicional.

Un lustro de lucha

P. T.

La pelea por física comenzó en 2009, cuando Educación suprimió la titulación de Ourense alegando “falta de demanda” y la sustituyó por un grado de Ciencias Ambientais. Aquella decisión fue ilegal según sentenció el Tribunal Superior, por omitir a la junta de titulación formada por los profesores que habrían rechazado la clausura. Pero la génesis del conflicto se remonta a 1994, cuando dos grupos de docentes lucharon por implantar Física o Geología. En aquella batalla vencieron los físicos y la herida nunca cicatrizó. Tras el jarro de agua fría del TSXG, los físicos consiguieron el contundente apoyo del Rectorado y el pasado enero, en cumplimiento de la sentencia, una orden de Educación avaló los trámites para recuperar la carrera. Pero en mayo, el Consello Galego de Universidades aplazó la aprobación alegando “confusión” en el plan de estudios. También se sumó el Colegio de Ingenieros Industriales, que rechaza su calificación como ingeniería.

La plataforma procampus, formada por sindicatos, asociaciones vecinales, políticos y profesionales del sector, lleva años luchando por Física. La causa traspasa fronteras y cuenta con 12.000 firmas, entre ellas tres premios Nobel, un premio Wolf o 400 científicos e ingenieros de 20 países. Los últimos en unirse han sido todos los grupos del Parlamento, salvo el PP, el mismo partido que en Ourense sí firmó. Claudio Cerdeiriña, el docente que encabeza la revuelta, critica al conselleiro por “someterse a presiones políticas y de la Universidad de Santiago”. “¿Qué pensarán los ciudadanos cuando sepan que una veintena de profesores nos quedamos con 40 horas anuales de clase por un capricho político?”, asevera. Todos acusan a Educación de “dilatar deliberadamente” la tramitación para evitar que la carrera arranque en septiembre. El Consello de Universidades emitirá este mes su dictamen definitivo.

“Por detrás hay otras cosas”, afirman los populares afines a la directiva gallega. Jesús Vázquez es profesor titular en el campus ourensano y aunque él mismo lo niega, aparece en todas las listas de alcaldables para la tercera ciudad de Galicia en las elecciones locales del próximo año. Algunas voces del baltarismo creen que esta polémica “sirve para debilitarle de cara a la política municipal” a solo un par de meses de la batalla que definirá al candidato popular.

Consultado por este diario, Baltar niega enfrentamiento alguno. Pero lo cierto es que contraviniendo la expresa “calma” reclamada desde Santiago, la Diputación convocó un pleno extraordinario que rechazó la postura del Consello de Universidades y reclamó “una convocatoria urgente” para que Física vuelva a Ourense. El Ayuntamiento aprobó una declaración institucional igual a la que Baltar redactó de su puño y letra. La Xunta les respondió “lamentando” ambos pronunciamientos y asegurando que el proceso seguirá “sin atender a presiones ajenas”. En el sector más próximo a la dirección gallega del PP afirman “estar curtidos” de los asaltos lanzados por su sucursal ourensana. Y es que ya en 2009, Baltar padre encabezó una revuelta contra la supresión denunciando “maltrato” a la provincia.

El PSdeG lleva peor las reyertas familiares. Pedro Araujo, el decano de la Facultad de Ciencias que abandonó la ejecutiva socialista local, no quiere ver estudios de Física ni en pintura. Cree que no aportarán nada a Ourense. Este rechazo tiene su origen en un enfrentamiento entre dos grupos de docentes en los años noventa. Hasta la caída del exalcalde Francisco Rodríguez, el Ayuntamiento había pasado de puntillas por el conflicto, según fuentes socialistas, por la “amistad e intereses comunes” de Araujo y Rodríguez, pero tras la llegada a la alcaldía de Agustín Fernández, el regidor asumió la lucha por Física personalmente.

Tal y como adelantó Faro de Vigo, ese apoyo crispó tanto al decano de Ciencias, que abandonó fulminantemente la ejecutiva del partido acusando al regidor de “falta de lealtad”. Y es que en el socialismo local ya suena ruido de sables. Además del nombre que impulse Pachi Vázquez para las municipales, el sector próximo al exalcalde Rodríguez maniobra para promover a un candidato ajeno a Agustín Fernández.