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Salud lanza un plan para contener la lista de espera en cirugía cardíaca

Metges de Cataluña denunció hace un año retrasos de 16 meses en Bellvitge

Boi Ruiz, consejero del Departamento de Salud.
Boi Ruiz, consejero del Departamento de Salud.

El Departamento de Salud pondrá en marcha un plan de choque para reducir un 35% las listas de espera en las intervenciones de cirugía cardíaca, que tienen un retraso medio de unos cinco meses. Estas patologías llegaron a alcanzar el año pasado los 16 meses de demora en hospitales como Bellvitge y Vall d'Hebron, según denunció el sindicato Metges de Cataluña (MC) hace un año. “Las listas de espera son un problema crónico por la insuficiente financiación de la sanidad”, se justificó ayer el consejero de Salud, Boi Ruiz.

El nuevo plan director ideado por el departamento prevé aumentar un 20% las intervenciones en cirugía cardíaca durante 2014, lo que supone 623 intervenciones más que el año pasado, cuando se realizaron un total de 3.000 operaciones. Salud pretende reducir a tres meses las listas de espera en cirugía cardíaca prioritaria, que a finales de 2013 tenían una demora de 5,06 meses en cirugía valvular y 4,80 en cirugía coronaria. Aunque el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad establece un tiempo de espera orientativo de seis meses para estas patologías, Ruíz se ha marcado un objetivo más alto al considerar que el plazo del Ministerio es “excesivo”.

Este plan se une a otras medidas tomadas en los últimos tiempos por Salud para contener las listas de espera —disparadas tras la aplicación de los primeros recortes por Boi Ruiz en 2011— como aumentar una sesión quirúrgica diaria en el Vall d'Hebron y derivar intervenciones de Bellvitge al hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti) y al Vall d'Hebron.

El plan de contención de las listas de espera consistirá en reordenar geograficamente la asistencia cardíaca y centralizar los servicios de cirugía en cinco hospitales de referencia: Bellvitge, Vall d'Hebron, Can Ruti, Sant Pau y Clínic. Con esta reordenación, Ruiz garantizó que cada paciente tendrá un centro de referencia para este tipo de intervenciones y habrá una media de 1,5 millones de habitantes por cada hospital. “Antes de este plan la cifra variaba de los 900.000 a los dos millones de ciudadanos”, apuntó Ruíz.

Las sociedades catalanas de Cardiología y Cirugía Cardíaca, que participaron en la elaboración del proyecto y confiesan que veían “con cierta inquietud” los retrasos en las listas de espera, aseguran que los resultados mejoran cuando los servicios están centralizados. Los cardiólogos advierten, además, que debido “al envejecimiento de la población”, se prevé un aumento de estas intervenciones. “Ahora se realizan unas 400 operaciones anuales pora millón de habitantes, pero se espera que en los próximos años aumenten hasta los 500 o 600”, explica el vicepresidente de la Sociedad Catalana de Cirugía Cardíaca, Manel Castellà.

Boi Ruiz aseguró ayer que el nuevo plan no entraña recortes adicionales en otros ámbitos sanitarios, sino que “el dinero se sacará de otros programas que son ineficientes”. El coste del proyecto podría ascender a 21 millones de euros, ya que cada intervención supone unos 34.000 euros y se realizarán unas 600 más.

Ruiz comunicó el nuevo plan de choque apenas 24 horas después de que el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, denunciase que los grandes hospitales públicos catalanes superan los seis meses de espera máxima garantizada en al menos alguna de las 14 intervenciones quirúrgicas protegidas por ley y anunciase cuatro nuevas actuaciones de oficio para investigar una “posible vulneración de derechos” de los ciudadanos.

Teresa Fuentelsaz, vicepresidenta del sindicato MC, que destapó los retrasos en las operaciones cardíacas el año pasado, apuntó que los objetivos del plan se alcanzarán “siempre que los recursos que se pongan se mantengan en el tiempo”.

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