Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Dcoop relanza su diversificación para expandirse tras salir de Deoleo

La cooperativa prepara su fusión con dos grandes grupos de vino y leche de cabra

Planta de envasado de aceite de Dcoop. Ampliar foto
Planta de envasado de aceite de Dcoop.

La cooperativa Dcoop (antigua Hojiblanca) ha puesto en marcha un plan de diversificación en su modelo de negocio con la aspiración de convertirse en uno de los grandes grupos agroalimentarios europeos a corto plazo. Aunque el aceite de oliva seguirá siendo la pata angular de su actividad, la firma ubicada en Antequera (Málaga) pero presente ya en todo el territorio andaluz va a acelerar su plan estratégico con las fusiones con dos de los principales grupos comercializadores del vino (Bodegas Baco) y de leche de caprino (Procasur).

Dcoop ha estado en las últimas semanas en el punto de mira del sector aceitero porque era la única alternativa sólida para conformar un gran grupo español que controlase Deoleo, el principal grupo comercializador de aceite de oliva. Finalmente, tras el aterrizaje del grupo británico de inversión CVC en Deoleo, Hojiblanca ha anunciado su intención de vender su participación del 9,6% —el resto, un simbólico 1,2% se venderá tras la previsible OPA que lanzará CVC—, por lo que recibirá 41 millones de euros. Eso sí, su marcha de aceite Hojiblanca y su planta de Antequera seguirán en manos de Deoleo.

Tras fracasar la operación de Deoleo, la principal cooperativa productora de aceite de oliva del mundo intenta pasar página y, sin resquemores al pasado, mira al futuro de una manera esperanzadora. “No ha sido posible la operación en Deoleo, pero el grupo sale ahora fortalecido al incrementar nuestro patrimonio neto, y eso nos va a permitir coger nuestro camino para hacer algo en el mundo con una marca e imagen de cooperativa”, asegura Antonio Luque, director general de Dcoop, que agrupa a más de 65.000 agricultores y ganaderos en toda Andalucía.

Luque se muestra convencido de que el plan de diversificación puesto en marcha por el grupo andaluz le va a permitir, en un horizonte de dos o tres años, alcanzar los 1.000 millones de facturación. Este año, sin ir más lejos aspiran a llegar a los 700, superando incluso a Deoleo. Aunque el aceite de oliva va a seguir acaparando más de la mitad de las ventas del grupo, Dcoop confía en hacerse más fuerte con la apuesta que se ha hecho en las secciones del vino y el ganado caprino.

Dcoop ultima en estos días su fusión con el Grupo Bodegas Baco, la mayor cooperativa comercializadora de vino de España con sede en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) y una producción media de 150 millones de litros de vino al año. El acuerdo dará paso a la mayor cooperativa agroalimentaria multisectorial de España. Hasta ahora, Dcoop tan solo participaba en este negocio con un 40% en Tierras de Mollina S.A, el mayor productor vitivinícola de las denominaciones de origen Málaga y Sierras de Málaga.

Mucho más avanzada está la fusión con Procasur, la mayor cooperativa de segundo grado dedicada al ganado caprino en España, con un volumen de comercialización de 60 millones de litros de leche y una facturación de 18 millones. La integran unos 2.500 ganaderos andaluces de seis cooperativas: las malagueñas Agasur y Agamma, la sevillana Corsevilla, la almeriense Caprina, la gaditana Nuestra Señora de los Remedios (que a su vez ya era socia de Dcoop) y la onubense Ovipor. Entre todas, concentran el 40% de la leche de cabra que se produce en Andalucía. Esta operación va a permitir a Dcoop estar presenta en las ocho provincias andaluzas.

Con estas dos fusiones, y los resultados de las secciones de cereales y suministros, Dcoop aspira a incrementar su facturación en los tres próximos años en más de 350 millones. Pese a todo, Antonio Luque dice que el grupo sigue abierto a nuevas alianzas: “Claro que estamos dispuestos a incorporar más cooperativas, pero, eso sí, a un precio mayor porque nuestro patrimonio neto va a ser mayor”.

Y es que, para los gestores de Dcoop, la salida de Deoleo no va a suponer ningún contratiempo en su plan estratégico. En la actualidad ya posee otras marcas como Acorsa, Tierras Altas, Alisa o Musa, cuenta con delegaciones comerciales propias en China y Estados Unidos y mantiene una importante presencia en Japón con marcas como Cordoliva. Y en el ámbito comercializador, la cooperativa malagueña mantiene proyectos como Mercaoleo —una planta envasadora de aceite de distribución compartida el 50% con Cargill— o el acuerdo con Qoterba Internacional, para almacenar y refinar aceite en una planta de Córdoba. “El objetivo es llegar a formar una cooperativa con un tamaño y una dimensión acordes para dar un buen servicio a los agricultores y ganaderos”, recalca Luque.

Para afrontar los nuevos desafíos del grupo, Dcoop ha incorporado este mes de mayo a Rafael Sánchez de Puerta como nuevo subdirector general de Dcoop, donde prestará un apoyo fundamental a los planes estratégicos de desarrollo futuro de la empresa, que aspira a convertirse en una gran cooperativa agroalimentaria europea. Agricultor e ingeniero agrónomo, la trayectoria de Sánchez de Puerta ha estado ligada en buena medida al sector de las cooperativas agrarias.<NO1>, pues ha sido director gerente de la Federación Andaluza de Empresas Cooperativas Agrarias (Faeca) desde su constitución en 1995. Sí que va a seguir siendo presidente del Comité Consultivo de Aceite de Oliva y Aceituna de la Unión Europea y de la Compañía Española de Comercialización de Aceite (Cecasa).