Irene Rigau busca dilatar la aplicación del 25% de castellano en cinco colegios

La Generalitat presentará recurso de casación ante el Tribunal Supremo

Reunión de la consejera Irene Rigau con las direcciones de los cinco centros afectados
Reunión de la consejera Irene Rigau con las direcciones de los cinco centros afectadosMassimiliano Minocri

La consejera de Enseñanza, Irene Rigau, se reunió ayer con las direcciones y las AMPA de los cinco centros afectados por los autos judiciales que fijan el mínimo del 25% de las clases en castellano para buscar “cómo encajar” este mandato en la recta final de curso. Los últimos autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) de la semana pasada daban un mes de plazo para que cuatro escuelas concertadas y un instituto público ampliaran las horas de castellano siempre que un alumno lo pida. “La medida [del 25%] se tomaría siempre y cuando se tuviera que acabar aplicando este curso”, terció el Departamento de Enseñanza.

El día 2 de junio expira este periodo, pero Rigau aseguró que intentarán buscar la forma legal de dilatarlo unos días y así coincidir con la época de exámenes y el fin de las clases. “Cambiar de lengua en el último mes no es demasiado normal”, declaró Rigau después de sendas reuniones que mantuvo con las direcciones de los cinco centros y sus respectivas AMPA. Los encuentros fueron simultáneos, pero en salas separadas “porque los temas a tratar eran diferentes”, justificó. Eso llevó a la consejera a ir saltando de una a otra reunión.

La Generalitat está preparando el recurso de casación ante el Tribunal Supremo —escuelas y familias no lo harán—, aunque el TSJC dejó claro que esto no interrumpe la aplicación del 25% de las aulas en estos centros. Enseñanza de momento no ha avanzado los argumentos que presentará en su recurso, después que el tribunal catalán haya rechazado uno a uno los razonamientos que esgrimía hasta ahora. “Tenemos el convencimiento que el modelo de escuela catalana no excluye el castellano y de hecho hay muchas escuelas que dan más horas en esta lengua”, subrayó Rigau.

La consejera no quiso dar pistas sobre cómo se puede aplicar el porcentaje del 25% y se limitó a recordar que el mes de junio “está lleno de actividades como excursiones”, además de los exámenes de final de curso. “Lo que se haga no debe alterar la evaluación de septiembre. Si se ha estudiado en catalán, lo que no es lógico es hacer los exámenes en castellano”, remachó Rigau.

Sobre el panorama que se presenta para el próximo curso, Rigau no quiso avanzar nada y apeló a la petición ante el Supremo de suspensión de la sentencia. El departamento tiene previsto volverse a reunir con los colegios y las AMPA, justo antes de que expire el plazo.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS