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Los suelos de Altadis entran en juego

El acuerdo entre Zoido y la tabaquera para los terrenos de la fábrica genera recelos en la Junta

El Gobierno andaluz se muestra dispuesto a negociar

La sede de la antigua fábrica de tabacos de Sevilla, en el barrio de Los Remedios. Ampliar foto
La sede de la antigua fábrica de tabacos de Sevilla, en el barrio de Los Remedios.

El 28 de julio de 2003 los cuatro grupos políticos que entonces tenían representación en el pleno municipal de Sevilla (PSOE, PP, PA e IU) aprobaron una moción por la que se comprometían a no permitir “ninguna operación especulativa” en los suelos de la fábrica de Altadis. Hacía cinco días que la multinacional había anunciado el cierre de la planta de tabacos sevillana, la más antigua del mundo, forzada, según la empresa, por la caída en el consumo de cigarrillos. Pero los partidos no se creían las explicaciones de la compañía y se comprometieron a frenar un hipotético intento de Altadis de hacer dinero con sus terrenos, más de 26.000 metros cuadrados en un espacio privilegiado a orillas del Guadalquivir, en el barrio de Los Remedios.

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobado en 2006, mantuvo la parcela como suelo industrial singular para impedir que Altadis pudiera venderla para otros usos, pero los distintos gobiernos municipales nunca han cerrado la puerta a un cambio si la multinacional presentaba un proyecto de interés. El gobierno de Juan Ignacio Zoido cree que ese momento ha llegado. El alcalde firmó hace unas semanas con la empresa un proyecto de convenio que reparte los suelos y los recalifica para que los que se queda la ciudad puedan acoger equipamientos públicos y los de Altadis, usos terciarios.

El alcalde defiende que la ciudad gana suelos sin pagar “ni un euro”

Los planes de Zoido requieren que la Junta de Andalucía dé el visto bueno a la modificación del PGOU. El alcalde, con su proyecto bajo el brazo, se reunió hace 10 días con Susana Díaz para ganarse su beneplácito. La principal virtud de su propuesta, según el regidor, es que otorga nuevos suelos a Sevilla “sin pagar ni un euro ni compensar con otras parcelas”. “Supone una gran aportación para la ciudad y se hará con transparencia”, insistió Zoido tras el encuentro. La presidenta andaluza no se opuso al cambio de uso de los terrenos, pero mostró algunas dudas sobre las opciones de edificabilidad pactadas entre el Ayuntamiento y la empresa.

Con el protocolo firmado, el Ayuntamiento se quedaría los suelos más próximos a la Plaza de Cuba, la ubicada a la izquierda según se entra en el recinto, donde el gobierno municipal planea un centro de mayores, una guardería, una comisaría y un museo. Para Altadis quedarían terrenos con 31.000 metros de edificabilidad en el que podrían instalarse restaurantes, comercios, hoteles y un aparcamiento subterráneo de 500 plazas.

El PSOE alerta de un edificio de siete plantas en un espacio verde

Las mayores reticencias tanto del Ejecutivo andaluz como del PSOE municipal se refieren a dos edificios de siete y ocho plantas a orillas del Guadalquivir que el Ayuntamiento permite levantar a la multinacional o a la empresa que compre la parcela. La presidenta de la Junta advirtió al alcalde del “impacto visual” que podrían tener sobre la lámina del río y aunque Zoido restó importancia a la altura de los edificios (justo detrás hay inmuebles más altos, alegó el alcalde), el Ayuntamiento tendrá que negociar con la Junta si quiere sacar adelante su plan.

Uno de estos edificios, además, se ubicaría en una zona verde municipal, unos jardines junto a la glorieta de Las Cigarreras que el protocolo firmado entre Altadis y el alcalde deja en manos de la empresa. El Gobierno andaluz mostró dudas sobre este punto del proyecto, al que también se han opuesto PSOE e IU desde el Ayuntamiento.

“Hay que mejorar esa propuesta sobre la base de que gane más la ciudad porque quien gana ahora es Altadis”, afirma el portavoz municipal socialista, Juan Espadas, que pide al PP que un proyecto consensuado por toda la Corporación. “Lo que han hecho hasta ahora es repartirse los suelos entre Altadis y el gobierno municipal. Hay que pensar muy bien lo que se quiere hacer ahí”, sostiene Espadas, que aspira a ser el alcalde que ejecute ese proyecto. La modificación del PGOU necesaria para recalificar los suelos casi con toda seguridad no estará lista para las elecciones municipales de mayo de 2015, por lo que Zoido, que al llegar a la alcaldía hace tres años aspiraba a cerrar el acuerdo con Altadis en unas semanas, podrá, en el mejor de los casos, presentar en el balance de su mandato un plano pactado con el Gobierno andaluz.