Emprendedores con ética

La Obra Social La Caixa destina 500.000 euros a empresas sociales de nueva creación Once de los 20 proyectos son catalanes

De der. a izq: Mireia Barbas (Espigoladors), Alfons Costas, Marina Saurí, Miriam Piñol (Allergychef) y Xavier Casas (La Trobada).
De der. a izq: Mireia Barbas (Espigoladors), Alfons Costas, Marina Saurí, Miriam Piñol (Allergychef) y Xavier Casas (La Trobada).Carles Ribas

Un restaurante en el que unos pagan el menú con tiempo y otros, con dinero. Un servicio de transporte de productos ecológicos que emplea a expresidiarios. Son algunos de los 20 proyectos seleccionados en la tercera edición del Programa de Emprendimiento Social de la Fundación La Caixa, que destina 500.000 euros a la creación y desarrollo de empresas sociales. Once compañías catalanas y otras nueve del resto de España —algunas con menos de tres años de existencia y otras aún en gestación— recibirán una ayuda de 25.000 euros, formación en la escuela de negocios IESE Business School y un año de asesoramiento empresarial.

Las iniciativas deben centrarse en una actividad que sea ecológicamente sostenible o que esté dirigida a mejorar la calidad de vida de los colectivos más vulnerables. Las ideas surgen a veces de problemas personales, como es el caso de Allergychef, la primera plataforma de reservas en restaurantes para alérgicos e intolerantes en España. Marina Saurí, de 26 años, es alérgica a la familia de proteínas TCP, que se encuentra en 16 tipos de alimentos: "Tomate, maíz, manzanas, frutos secos... Cuando estaba en Estados Unidos conocí a Alfons Costas. Para salir a comer usábamos una página web en la que los usuarios recomendaban restaurantes que ofrecían comida para gente con alergias o intolerancias". Regresaron a España con la intención de desarrollar una iniciativa similar.

Las iniciativas deben centrarse en actividades  sostenibles o que mejoren la calidad de vida de colectivos  vulnerables

A esta aventura se unió Miriam Piñol, diagnosticada celíaca hace tres años. "Muchos piensan que basta con no pedir pan o que pueden apartar lo que no comemos. Pero la manipulación también es importante. No se puede utilizar los mismos accesorios que se emplean para los productos a los que somos alérgicos o intolerantes", explica Piñol. Por eso, los restaurantes que se adhieren a Allergychef han de seguir un curso creado especialmente para el portal web por la Sociedad Catalana de Alergia e Inmunología Clínica (SCAIC). La compañía, que empezó a funcionar a finales de enero, se lleva una comisión de entre el 1 y el 3% por cada comensal. En sus su primer mes de vida atendió a 210 personas y ya son 24 los establecimientos adheridos en Barcelona, además de otros 12 en formación. "Nos han contactado restaurantes de otras partes de España, así que esperamos empezar a funcionar en Madrid dentro de tres meses y luego, en Valencia y Zaragoza", asegura Costas. Su oferta incluye dos estrellas Michelin: Hisop y Neichel.

Para otros, la fuente de inspiración para crear una empresa social viene de donde menos lo esperan, como le pasó a Mireia Barba, de 38 años: "La profesora de mi hija me dijo que le estaban dando a los niños la opción de elegir medio bocadillo en vez de uno entero para concienciarles sobre el desperdicio de alimentos porque había niños catalanes que solo tenían una comida al día". Comenzó a frecuentar comedores sociales para conocer de cerca la situación, y en uno de ellos estaba Silvia, una madre de dos niños que llevaba cuatro años en paro. "Me contó que un día vio al tendero tirar fruta en el contenedor. Se acercó y vio que, aunque estéticamente no estaba bien, aún podía comerse".

La historia de Silvia hizo que Barba se decidiera a crear Espigoladors, una empresa de elaboración de productos alimenticios que utilizará residuos como materia prima. Los recogerá de supermercados, plantaciones y cooperativas: "Todos con los que he hablado han querido colaborar. A nadie le gusta tirar comida. En Cataluña, se tiran 720.000 toneladas al año entre negocios de restauración, supermercados y el sector agrario". Barba prevé que la empresa esté en marcha en junio. Ahora se encuentra en busca de una cocina "infrautilizada" para poder hacer la prueba piloto.

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Según el portal de negocios GestioPolis, solo el 20% de las 'startups' siguen en pie después de cinco años

La tasa de supervivencia de las empresas de nueva creación es del 79% el primer año, pero se reduce al 62% dos años después, según el Instituto Nacional de Estadística. Según el portal de negocios GestioPolis, solo el 20% de las startups siguen en pie después de cinco años. El restaurante La Trobada, en Terrassa, ha vivido un primer año agridulce. Por un lado, está la satisfacción de devolver la ilusión a los 120 parados que han podido comer en el local pagando con tiempo en vez de dinero. "Desde hace mucho tiempo, hoy, por fin me he ganado este plato de comida", es una de las frases que más oyen los responsables del proyecto. Pero, por otro, están las pérdidas: "Vamos a cubrir el déficit con las ayudas que hemos recibido. Y el programa de La Caixa nos debe permitir acabar de diseñar el plan económico para que el proyecto sea viable", explica Xavier Casas, portavoz del restaurante.

Con un presupuesto de 150.000 euros para 2014, La Trobada espera ampliar su media de comensales de 50 a 60 a lo largo del presente ejercicio. El 50% de sus comensales son parados que tienen derecho a comer en el restaurante de lunes a viernes durante cuatro meses a cambio de 60 horas de trabajo, que suelen repartirse en 20 días. El resto, son clientes convencionales que pagan 7,5 euros por un menú. "La Trobada no es la solución, sino parte de ella. Nuestra fórmula es un método fiable para dar cobertura alimentaria a un colectivo vulnerable y aumentar su autoestima para que sigan luchando", asegura Casas.

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