Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cintura política contra la secesión

El exministro canadiense Stéphane Dion recomienda una verdadera reforma federal del Estado para atajar el proceso independentista catalán

Stéphane Dion (derecha) junto al exprimer ministro canadiense, Jean Chrétien en una imagen de archivo.
Stéphane Dion (derecha) junto al exprimer ministro canadiense, Jean Chrétien en una imagen de archivo. REUTERS

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, aseguró ayer que una declaración unilateral de independencia “condenaría a Cataluña a vagar por el espacio sin reconocimiento internacional” y quedaría “excluida” de la UE “por los siglos de los siglos”. La advertencia es probablemente la más dura de las que ha lanzado el ministro en su particular campaña contra el proceso soberanista catalán. El mismo día, en Barcelona, el ex ministro canadiense de Asuntos Intergubernamentales, Stéphane Dion, advirtió que la estrategia de sembrar el miedo no sirve para frenar los procesos de secesión y abogó por una salida federal que garantice la “lealtad entre territorios”.

Dion es el máximo impulsor de la llamada Ley de Claridad, promulgada en 2000, que pretende evitar que en un eventual nuevo referéndum de independencia de Quebec se someta a votación una pregunta poco clara. El exministro canadiense, que también fue líder del Partido Liberal, considera que la doble pregunta que la Generalitat quiere hacer en Cataluña no superaría el estándar fijado por el texto canadiense. Pero Dion se centró ayer, en una conferencia organizada por la asociación Federalistes d'Esquerres, en advertir de los riesgos de la secesión y de posibles salidas sin vencedores ni vencidos.

Margallo ve fuera de la UE a una Cataluña independiente “por los siglos de los siglos”

“Un referéndum no es como unas elecciones ordinarias en las que si te equivocas puedes volver a votar en cuatro años; las consecuencias de un referéndum son irreversibles”, recordó el político canadiense en el aula magna de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Barcelona. En este sentido, recordó que no ha habido ningún proceso de independencia exitoso en países con una democracia bien establecida. Eso sí, no cerró la puerta a una eventual independencia de regiones que, de forma sostenida en el tiempo y con grandes mayorías detrás persigan este objetivo.

Dion considera que la salida federal ha sido la que ha permito mantener Quebec dentro de Canadá después de dos referéndums. En este sentido, reiteró que los movimientos secesionistas pueden atajarse con reformas como la creación de verdaderas cámaras de representación territorial, el reconocimiento de las lenguas cooficiales y una buena delimitación de las competencias estatales y regionales. Evitando dar consejos explícitos sobre la situación de España y Cataluña, Dion sí recomendó a los partidarios de la unión que dejen claro que “nada justifica la ruptura” pero que al mismo tiempo se “abran” a cambios de fondo.

Pero tampoco todo vale para frenar el secesionismo. Por ejemplo, el político canadiense, rechazó lo que él llama “estrategia del contentamiento”: transferir competencias y poder a las regiones con aspiraciones soberanistas para acallar a los sectores más independentistas. En opinión de Dion, esta estrategia puede acabar con el “interés público” y resultar completamente inútil. “Un independentista no quiere más poder, quiere un nuevo Estado”, sentenció.