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“Que nos dejen volver a Siria”

Periodistas critican el "apagón informativo" del conflicto y piden la libertad de los tres informadores españoles secuestrados

Mesa redonda en el Colegio de Periodistas de Cataluña con (de izquierda a derecha) Joan Roura, Marta López, Gervasio Sánchez, Xavier Mas, Samuel Aranda y Mónica Bernabé. Ampliar foto
Mesa redonda en el Colegio de Periodistas de Cataluña con (de izquierda a derecha) Joan Roura, Marta López, Gervasio Sánchez, Xavier Mas, Samuel Aranda y Mónica Bernabé.

Bajo la premisa básica de pedir la libertad para los tres reporteros secuestrados desde septiembre en Siria (Marc Marginedas, Ricard García y Javier Espinosa), diversos periodistas criticaron ayer el "apagón informativo" del conflicto que vive el país. Reunidos en una mesa redonda en el colegio de periodistas, en una sala abarrotada de público, debatieron sobre la situación ahora mismo en el país y cuál debe ser la postura de los medios.

"A las guerras hay que ir, igual que se va a un parlamento, a un campo de fútbol o a una manifestación", defendió la responsable de la sección de Internacional de El Periódico de Catalunya, Marta López. La periodista admitió sin embargo que tras el secuestro de Marginedas (que forma parte de la plantilla de ese diario) no han vuelto a mandar a nadie. “No se dan las condiciones para trabajar, ahora mismo no podemos enviar a nadie”, defendió.

Una realidad que a todos los que estaban en la mesa de debate les preocupa. "Que nos dejen volver a Siria, por favor", pidió el periodista de TV3, responsable de temas de Oriente Medio, Joan Roura. "Lo estamos haciendo francamente mal desde aquí", criticó el fotoperiodista Samuel Aranda. El también fotoperiodista Gervasio Sánchez criticó el "apagón informativo" sobre el conflicto y se preguntó en diversas ocasiones si ahora se puede trabajar o no en Siria. "Lo pongo entre interrogantes", dijo.

En el debate relataron que "las reglas del juego" cambiaron "en muy pocas semanas", lo que jugó en contra de la suerte de los tres periodistas secuestrados. "No cometían imprudencias, a menos que se considere una imprudencia dar voz a las víctimas. Entonces, imprudentes necesarios", alegó Roura. La corresponsal en Afganistán para El Mundo, Mónica Bernabé, tildó de "injusto" el hecho de que un periodista pase a ser considerado un kamikaze en el momento en el que se le secuestra. “No nos confiamos”, repitió.