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El hospital Clínic reanuda el traslado de pacientes y traumatólogos al Sagrat Cor

Los enfermos no podrán ser “coaccionados”, aunque sí se les puede “intentar convencer” para ser derivados al centro privado, según un protocolo interno

Instalaciones del hospital Clínic de Barcelona.
Instalaciones del hospital Clínic de Barcelona.

Los médicos del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital Clínic han vuelto a operar a pacientes derivados de este centro público al privado Sagrat Cor, propiedad de IDC Salud. Empezaron a hacerlo el viernes pasado, tras más de un mes y medio de parón obligado por las protestas de los facultativos y por las incidencias surgidas en la organización del circuito de pacientes. La dirección del Clínic considera que los problemas asistenciales están solucionados y que el polémico proyecto, que forma parte de un plan del Departamento de Salud de privatizar actividad de baja complejidad y recortar 17,5 millones de euros, puede reiniciarse.

La reanudación del traslado de pacientes ha ido acompañada, como estaba previsto, por el envío de médicos del Clínic para que les operen en el centro privado. Esto a pesar de que la asamblea de facultativos del hospital había solicitado a la dirección la suspensión del plan hasta que esta no explique el proyecto que maneja para el Clínic para los próximos años. “La dirección se ha comprometido a mantener la calidad asistencial y a que no haya represalias contra los médicos que no quieran ir al Sagrat Cor”, explicó Rafael Molina, presidente del comité de delegados médicos. El director médico del Clínic, Josep Brugada, había comunicado a los facultativos que el hecho de negarse a ir a operar al Sagrat Cor sería considerado “falta grave”, según fuentes del hospital.

La dirección del servicio ha elaborado un protocolo para ordenar las derivaciones. Los médicos del Clínic de las secciones de traumatología y cadera operarán solo fracturas de cadera de personas mayores de 65 años. Serán los especialistas de guardia los encargados de evaluar qué pacientes pueden ser derivados al Sagrat Cor. A estos “no se les especificará” si el equipo que les atenderá pertenece a uno u otro hospital “para evitar confusiones”. Este protocolo hace especial hincapié en que los médicos nunca deben derivar pacientes “en contra de su voluntad”, aunque sí contempla que los especialistas del Clínic puedan “intentar convencerles”, pero “nunca coaccionarles”.

El protocolo también deja muy claro que los médicos deben “evitar cualquier tendenciosidad o dirección hacia otras alternativas, incluyendo la privada”. Tampoco podrán operar en el Sagrat Cor a pacientes privados o cuya asistencia corra a cargo de alguna mutua. Los pacientes operados en el Sagrat Cor “estarán bajo la responsabilidad” de este centro. Aunque en caso de complicaciones graves, este protocolo contempla que los mismos pacientes puedan volver al Clínic si se considera que allí pueden ser mejor tratados. En estos casos habrá que informar a los jefes de sección o de servicio del Clínic. Los residentes del Clínic también podrán ser enviados al Sagrat Cor.

En el Sagrat Cor solo se operarán fracturas de cadera de personas mayores de 65 años

El comité de delegados médicos convocará en breve una asamblea de facultativos para evaluar la marcha del proyecto, explicó Molina. Según el presidente del comité, “la actitud de la dirección médica ha cambiado” y los responsables del Clínic “han restablecido las negociaciones”. El traslado de pacientes de traumatología al Sagrat Cor forma parte de un plan para cerrar 16 de las 74 camas de este área médica para conseguir reducir el presupuesto del hospital ante la rebaja del 4,6% de las tarifas que el Departamento de Salud paga al hospital (14 millones de euros menos) y la pérdida de actividad equivalente al 1% de los ingresos anuales (3,5 millones).

El proyecto de enviar a los médicos de este servicio a operar al Sagrat Cor se encontró con grandes reticencias entre los facultativos, que exigieron que no se rompiese la continuidad asistencial y pusieron de manifiesto diversos problemas surgidos los primeros días de funcionamiento. Fuentes del hospital explicaron que estos problemas se han solucionado: tanto la ordenación del circuito de pacientes como las dudas que existían sobre el seguro de responsabilidad civil o la exigencia por parte de los médicos del Clínic de que se debía destinar a un médico del Sagrat Cor para garantizar la continuidad asistencial. Solo un aspecto queda por solucionar: la historia clínica seguirá de momento en papel, ya que el sistema informático para compartir las historias todavía no está listo.