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Los alcaldes redoblan el desafío a la Xunta por subir el canon de la basura

La federación de municipios rechaza el pacto para retrasar el incremento

El presidente de los alcaldes gallegos, el popular José Manuel Rey, se encontró ayer con que la Comisión Ejecutiva de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) rechazó su propuesta de pacto con la Xunta para posponer a julio la notable subida del canon que Sogama cobra a cada ayuntamiento gallego por procesar su basura, que se dispara un 34% en 2014. La negativa de la dirección del ente que representa a los alcaldes tira por tierra el principio de acuerdo al que habían llegado el pasado viernes los representantes municipales con el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández. Planteaban retrasar medio año una subida que venía reflejada en las cuentas gallegas para el año próximo como “medida paliativa” para favorecer el ahorro de los consistorios, achicados por la caída de los ingresos, los créditos pendientes y la demanda de ayuda social. El principio de acuerdo, promovido por el presidente de la Fegamp y alcalde popular de Ferrol, había contado también con la aquiescencia de los vicepresidentes del organismo, los regidores de O Barco (socialista) y Allariz (nacionalista), presentes en la reunión con el conselleiro.

No obstante, el pacto no suponía ni una revisión del canon ni una rebaja ya que simplemente se postergaba el cobro de la nueva tarifa hasta el 1 de julio. Fue un intento diplomático de aplacar el runrún de rebelión al que se estaban sumando casi un centenar de alcaldes de la oposición, capitaneados por el Rianxo, del BNG, que anunció el pasado sábado que dejaría de enviar los residuos de sus vecinos a la planta de la Xunta en Cerceda (A Coruña) para unirse al complejo en el que tratan sus residuos unos pocos ayuntamientos mancomunados de la comarca de O Barbanza. El aplazamiento del cobro pactado entre la Xunta y Rey Varela no se expuso ni se votó porque la falta de acuerdo entre grupos políticos era obvia. “Dado que no había consenso, no se ratificó”, resumió el alcalde ferrolano, que abogó por mantener la “unidad de acción en asuntos trascendentes como éste”.

La subida del canon es sustancial. Narón, por ejemplo, la octava ciudad de Galicia, tendría que desembolsar 268.000 euros el año próximo. La medida es impopular e incómoda para todos los regidores al margen de su filiación política porque se traslada directamente al recibo y a los bolsillos de cada familia, con un coste medio estimado de 12 euros por año.

Desde la Fegamp exponen que el acuerdo es “imprescindible” para retrasar el incremento del canon ya que se necesita una transacción parlamentaria para modificar los Presupuestos, una medida que el PP no puede acometer en solitario aunque tenga la mayoría porque el plazo legal ya expiró. Los populares habían planteado una enmienda para aplazar a marzo la subida del canon por la presión de sus alcaldes. La portavoz del PP, Paula Prado, no tardó ayer en acusar al PSdeG de “boicotear” el acuerdo que, según dijo, les va a costar “6,6 millones de euros a 296 ayuntamientos gallegos”, los que están adheridos a Sogama. “Besteiro ha cedido a las presiones del sector más radical de su partido. Es un líder sin criterio al frente de un partido que no es de fiar”, dijo sobre el nuevo secretario de los socialistas gallegos.

A los alcaldes de la Comisión Ejecutiva de la Fegamp les chirría un incremento del canon de Sogama pero tampoco escatimaron críticas “al nuevo marco energético” impuesto por el Gobierno central. Los alcaldes exigen la creación de un grupo de trabajo para discutir el modelo de tratamiento de residuos en la comunidad, siempre cuestionado por los ecologistas que lo tachan de “caduco, ruinoso, insolidario y gravoso para el entorno natural”. El precio que Sogama cobra a cada ayuntamiento por tonelada de basura tratada pasará de 55,91 euros (sin IVA) a 74,64 euros.

 

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