Fabra insta a los empresarios a que asuman un papel líder en la I+D+i

Los premios Jaime I reclaman a los políticos que se asesoren más por científicos

Antes de presidir los premios Jaime I, la princesa Letizia visitó la Casa de la Caridad de Valencia, donde comprobó “la ilusión” de “un grupo de personas que dedica su esfuerzo a quienes más lo necesitan”. Al finalizar la visita rompió el protocolo para escuchar a varios ciudadanos y usuarios de esta institución. Especialmente atendió a una vecina de Picassent que le habló de los desahucios, de las circunstancias personales que generan, y del paro.
Antes de presidir los premios Jaime I, la princesa Letizia visitó la Casa de la Caridad de Valencia, donde comprobó “la ilusión” de “un grupo de personas que dedica su esfuerzo a quienes más lo necesitan”. Al finalizar la visita rompió el protocolo para escuchar a varios ciudadanos y usuarios de esta institución. Especialmente atendió a una vecina de Picassent que le habló de los desahucios, de las circunstancias personales que generan, y del paro.JUAN CARLOS CÁRDENAS (EFE)

Cinco de los seis premios Jaime I, que recibieron este lunes sus galardones en la Lonja de Valencia de manos de la princesa Letizia son investigadores. En el acto predominaban, sin embargo, políticos y empresarios. A estos últimos dirigió el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, uno de los deseos destacados de su discurso. “En estos momentos”, que fueron calificados de “difíciles” en distintas intervenciones de la gala, es “más patente que nunca la necesidad de que sean las empresas las que asuman un papel de liderazgo en la potenciación de la I+D+i”, dijo el máximo responsable del Consell.

Ante los principales dirigentes empresariales (Vicente Boluda, José Vicente González o José Vicente Morata) invitó a los empresarios a considerar la financiación de la innovación “como una auténtica inversión de futuro, imprescindible para garantizar su competitividad e incluso”, añadió, “su viabilidad”. El jefe del Consell puso como ejemplo a los patrocinadores que hacen posible, precisamente, los premios Jaime I, dotados cada uno con 100.000 euros y organizados por la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados.

En nombre de los patrocinadores, el presidente de las cámaras de comercio valencianas, José Vicente Morata había dejado previamente bastante claro que los frutos de excelencia, concepto también reiterado en la gala, se obtienen tanto por el “esfuerzo individual” como por el “esfuerzo colectivo”. Había descrito, asimismo, el tipo de Administraciones que gustan a los empresarios: “eficientes, ligeras y adaptadas a las nuevas tecnologías”.

Los galardonados

Investigación básica. Manel Esteller. Dirige el programa de Epigenética y Biología del Cáncer en el Instituto Bellvitge.

Economía. Xavier Vives. Titular de la Cátedra Abertis de regulación, competencia y Políticas Públicas de IESE Business School.

Investigación Médica. Jesús San Miguel. Director de Medicina Médica y traslacional de la Universidad de Navarra.

Protección del Medio Ambiente. Xavier Querol. Miembro del Comité Científico Asesor de OMS de evaluación de las políticas de la calidad del aire en la UE.

Nuevas Tecnologías. Antonio González. Catderático de la Universidad Politécnica de Cataluña y director del Centro de I+D Intel de Barcelona.

Emprendedor. Pedro Espinosa. Socio fundador de la franquicia de yogur helado Llao Llao.

Morata había puesto, además, a las universidades en un primer plano al enunciar las condiciones de esa excelencia que se pretende. Fabra se refirió a la necesidad de “seguir apoyando” a la investigación en las universidades, los centros tecnológicos y los institutos de investigación, seriamente condicionados por los recortes de los últimos años y a las deudas contraídas con ellas y ellos por las Administraciones públicas. Solo asistió al acto uno de los cinco rectores de las universidades públicas valencianas, Jesús Tadeo Pastor, de la Miguel Hernández.

Todas estas universidades han anunciado reducciones en sus presupuestos para 2014. La secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela, aprovechó su alocución para reiterar que los presupuestos generales del Estado aumentan la partida de investigación, por primera vez desde 2009. Fabra no pudo decir algo parecido.

Dada la situación, que se calificó en más de un momento de difícil, los premios Jaime I se conformaban con que “no se reduzca tanto la inversión en ciencia y educación”. Así lo expresó el morellano Xavier Querol en nombre los premiados, entre los que no había ninguna mujer. A las empresas les pidió Querol “visión de futuro”. A los políticos, “que tomen sus decisiones con mayor asesoramiento científico, tecnológico y empresarial”.

En declaraciones posteriores a la prensa remachó esta idea con un ejemplo. “No se hizo caso” cuando en 1999 advirtieron que un coche diésel contamina “como diez de gasolina”. Sorprendió la expresión de “optimismo ante la situación que actualmente sufre nuestro país”, con la que encabezó el discurso. Menos llamó la atención la mención a la “cultura del esfuerzo”, porque este concepto fue expresado de forma recurrente en el acto.

Morata pide Administraciones ligeras adaptadas a las nuevas tecnologías

El único premiado no científico, Pedro Espinosa, dejó muy claro en declaraciones posteriores que el empresario “no debe depender” de la Administración y adjudicó a ésta la tarea de la “facilitar” el nacimiento y desarrollo de empresas y proyectos. En este sentido, ironizó sobre la última Ley de apoyo a los emprendedores y su internacionalización, al decir que “lo que más tiene de emprendedor es el nombre”, porque “se ha olvidado de aglutinar todo el proceso administrativo en una sola entidad”.

Fundador de unas franquicias de yogur helado, Espinosa despertó curiosidad tras hablar 10 minutos con la princesa de Asturias, que le preguntó por las cualidades y componentes de su exitoso producto, como interesada, subrayó, interesada “en la alimentación y la nutrición”.

En su 25 aniversario, doña Letizia se refirió a los premios Jaime I como reflejo de “la convicción de que sólo mediante la ciencia y la investigación se alcanza el mayor, y mejor, desarrollo de las sociedades”. Destacó la excelencia no solo de los premiados, sino también de los jurados, “por el alto nivel científico y académico” de éstos, en cuya composición figuran varios premios Nobel.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50