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La pérdida de médicos se dispara este año con el anticipo de la jubilación

Desde 2010 hasta ahora se han jubilado 500 facultativos, 256 en lo que va de año

Protesta de médicos en Santiago
Protesta de médicos en Santiago

El Servizo Galego de Saúde (Sergas) comienza a recortar en personal médico. En 2015 habrá unos 600 facultativos menos que en 2010, según los datos aportados ayer en comisión parlamentaria por la directora general de Recursos Humanos del Sergas, Margarita Prado. La pérdida de este personal ha comenzado a dispararse este año, directamente vinculada a la entrada en vigor de la norma que anticipa la jubilación forzosa a los 65 años con restricciones a las prórrogas y una tasa de reposición —las vacantes que pueden cubrirse— del 10%: se obliga a jubilarse antes a los veteranos y apenas se mantienen sus plazas con jóvenes facultativos. Desde 2010 hasta ahora se han jubilado 500 médicos (256 solo en lo que va de año) y el Sergas sostiene que entre 2014 y 2015 abandonarán forzosamente por edad otros 290. De las 800 vacantes generadas entre 2010 y 2015, solo se cubrirán 176.

La cifra de jubilaciones irá progresivamente en aumento: entre 2014 y 2017 —periodo en que estará en vigor el nuevo plan de ordenación de recursos humanos con prórrogas excepcionales a la jubilación forzosa a los 65 años— se perderán otros 740 facultativos. “Esto es un ERE de médicos en toda regla, ni siquiera están reponiendo el 10%”, protestó en la comisión parlamentaria la portavoz de sanidad del PSdeG, Carmen Acuña, tras advertir que de los 500 médicos jubilados desde 2010 hasta el momento, 256 corresponden a los meses comprendidos entre enero y septiembre de este año. “Primero recortaron en los pacientes, después en las infraestructuras y ahora en los profesionales; es la descapitalización total del sistema de salud público”, sentenció la socialista.

Los sindicatos médicos mayoritarios, CESM y O’Mega, coinciden en ese diagnóstico. El portavoz de CESM-Galicia, Cándido Andión, alerta de que la tasa de reposición del 10% “es especialmente insuficiente en esta comunidad”. Andión apela al envejecimiento y a la dispersión de la población como factores negativos que obligarían a marcar en Galicia una tasa de reposición de plazas médicas más alta que en el resto de España pero, lejos de eso, “tenemos la ratio de médico por habitante por debajo de la media estatal”. Galicia ocupa el puesto 11º sobre las 17 comunidades autónomas en número de médicos por 100.000 habitantes, 475, 82, según los datos de 2012, los últimos disponibles. El sindicato médico asegura que no hay en este momento ningún servicio sobredimensionado en la sanidad pública gallega aunque, por el contrario, sí algunos “infradotados” como los de anestesia y ginecología.

La directora de Recursos Humanos del Sergas reconoce el “envejecimiento acusado” de la plantilla de facultativos y relaciona la edad con la “decreciente disponibilidad” del médico evidenciada, según expuso ayer en el Parlamento, en el absentismo laboral. Con ese argumento el Sergas defiende que se limite al personal de especialidades deficitarias las prórrogas para seguir trabajando después de los 65 años. Sanidade pretende además evitar “el coste añadido” que suponen las exenciones de las guardias a los médicos de mayor edad. Se trata, destacó Prado, de “incrementar los niveles de eficiencia”.

En su comparecencia para contestar a la pregunta de los socialistas, Prado garantizó la “cobertura de las necesidades asistenciales siempre” y el “cumplimiento de la legalidad” y precisó que la mayor parte de los jubilados este año no pidieron prórroga. La responsable de Recursos Humanos del Sergas precisó que de los que sí solicitaron la prórroga y se les desestimó “apenas recurrió el 10% y solo nueve mantuvieron la discrepancia a través de demandas judiciales sin ningún reproche jurídico” hacia la Administración pública. Los sindicatos médicos tienen claro que el adelanto de la edad de la jubilación forzosa y las restricciones a las prórrogas, con la tasa de reposición del 10%, solo tienen la finalidad del ahorro aunque, en su opinión, se resentirá la sanidad pública.