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ELA habla de “fraude social”

El sindicato mayoritario culpa de Urkullu y López de eximirse de la responsabilidad de los recortes

ELA se reservó un espacio propio en el carrusel de reacciones ante la propuesta de reforma fiscal que incluye el acuerdo entre PNV y PSE-EE. Lo hizo especialmente por medio de su secretario general Txiki Muñoz, rodeado de otros dirigentes, y en el tono crítico que era de prever. A modo de sentencia, el líder del sindicato mayoritario valoró esta iniciativa tributaria de “fraude social”. Para Muñoz, contiene “mucha propaganda” y pretende “dar estabilidad a los gobiernos, cambiando algo para que todo siga igual”.

ELA tiene claro que esta nueva propuesta fiscal supone seguir con las mismas políticas que “han agravado la crisis y aumentado el paro”. En opinión de Muñoz, el acuerdo “va a aumentar las desigualdades”.

En un análisis de contenido más político, el secretario general de ELA consideró “inaceptable” que el lehendakari, Iñigo Urkullu, y su antecesor y líder del PSE, Patxi López, “se eximan” en el acuerdo de su responsabilidad en las políticas practicadas al hablar “en tercera persona” de los promotores de las políticas de recortes.

En materia de fiscalidad, Muñoz entendió “grave” que los firmantes “declaren cerrado el debate fiscal hasta 2016” y aseguró que “no es verdad” que se vayan a recaudar 1.500 millones de euros más en tres años —500 millones por año— que los previstos gracias a las modificaciones en el IRPF y el Impuesto de Sociedades pactadas.

Según sus datos, no todo en esa cuantía corresponde a fiscalidad, ya que en ella se tienen en cuenta “las décimas de déficit que el Estado ha permitido” a Euskadi hasta situarse el objetivo de déficit este año en un 1,2 % frente al 0,7 % previsto anteriormente, lo que implica “330 millones este año” para Euskadi. Con estas cifras, Muñoz destacó que la aportación “en esta coyuntura dramática socialmente” de la reforma fiscal es de “170 millones de euros en un año”.