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Lluís Corominas, vicesecretario de acción institucional de CDC

“Cada ‘no’ del Gobierno son miles de votos a favor del derecho a decidir”

“Las prisas del algunos juegan en contra del derecho a decidir”, asegura Corominas

Lluís Corominas, este viernes en la sede de CDC. Ampliar foto
Lluís Corominas, este viernes en la sede de CDC.

Desde que Oriol Pujol se apartara de sus funciones como secretario general, Lluís Corominas capitanea Convergència Democràtica de Cataluña junto a Josep Rull. Corominas (Castellar del Vallès, 1963) es vicesecretario general de Coordinación Institucional del partido y aboga por una solución negociada con el Gobierno central para el proceso soberanista.

Pregunta. ¿Qué puede hacer CDC para evitar el choque de trenes con el Gobierno?

Respuesta. Hay que hacer las cosas bien y partir del respeto a los criterios tanto del Gobierno central como de la Generalitat. Y ofrecer diálogo sobre esta base. No se puede aspirar a que abandonemos nuestras posiciones. Tampoco se lo pedimos a ellos. El pueblo catalán ha apostado claramente por la consulta. Tampoco se pueden saltar etapas antes de tiempo. Si lo hacemos, el choque de trenes sí sería inevitable.

P. Pero Rajoy asegura que la ley no permite la consulta.

R. Es un problema de legitimidades. Hay al menos cinco vías legales para hacer la consulta, como dice el Instituto de Estudios Autonómicos. No nos saltaremos las leyes a no ser que el Estado no tenga la voluntad política del diálogo. Lo que no haremos es una declaración unilateral de independencia si antes no hemos preguntado al pueblo específicamente sobre ella.

P. ¿Las prisas son el gran enemigo del derecho a decidir?

R. Las prisas son malas por dos cosas. No nos ayudan a ganar legitimidades, porque nos saltaríamos pasos jurídicos y daríamos argumentos al Estado. La prisa no legitima. Y dos: cada no del Gobierno son miles de votos a favor de la consulta y a favor del proceso para el Estado propio. Y eso debemos hacerlo entender a los que tienen mucha prisa. El tiempo nos ayudará porque hay un 20 o 25% de ciudadanos indecisos. Estos ciudadanos los próximos dos años leerán lo que hagamos todos, aquí y en Madrid. Hará falta pedagogía. Y no tuvimos tiempo de hacerla en las elecciones del año pasado. Ahora sí lo tenemos. Las prisas de algunos juegan en contra del derecho a decidir. Tampoco son buenas las dilaciones. Por eso pusimos la fecha de 2014 para la consulta.

P. O sea, que no quieren repetir el error de las últimas elecciones autonómicas.

R. Entonces tuvimos poco tiempo para que la gente entendiera el paso del pacto fiscal al derecho a decidir. Debemos mantener a CiU como el gran partido transversal de Cataluña, que es algo que no tiene ERC. Ellos tienen un electorado muy convencido sobre el Estado propio, pero les cuesta más entrar en el electorado menos convencido.

P. Pues según las encuestas ERC les pisa los talones.

R. Ahora no hay elecciones. Por eso no nos hace sufrir el desgaste que sufrimos por liderar el Gobierno y tomar decisiones difíciles. Es lógico que algunos votantes vayan de CiU a ERC porque ERC no está tomando las decisiones en primera línea del Gobierno pese a estar ayudándonos. Al final de este proceso, confío en que tanto el electorado más soberanista como el más transversal volverá a apoyarnos.

P. El proceso del derecho a decidir empezó con apoyos muy amplios, del 80% en el Parlament. Después éstos se han ido reduciendo con decisiones como el Pacto por el Derecho a decidir. ¿Se puede avanzar con apoyos de poco más del 50%?

R. No, pero los apoyos serán superiores. La comisión parlamentaria que debe llevar a cabo el proceso derecho a decidir tiene al apoyo de 107 diputados sobre 135. Y esta mayoría debemos preservarla. En el pacto nacional está casi todo el mundo, socialmente hablando. Y estoy convencido de que en septiembre, cuando Joan Rigol presente el documento que está haciendo, esta mayoría incluso crecerá.

P. ¿Y todo esto se puede hacer sin tener Presupuestos?

R. Este último año todos hemos hecho una suerte de master class presupuestaria. Todo ha cambiado respecto a lo que estábamos acostumbrados. Antes no había un límite de déficit marcado por Europa o España, y por lo tanto el parlamentarismo presupuestario también ha cambiado. Y si lo mejor para evitar más recortes era no hacer nuevos Presupuestos, pues mejor no hacerlos.

P. ¿Realmente cree que así se evitarán nuevos recortes?

P. Tendremos que cuadrar el presupuesto con unos millones menos de lo previsto. Pero esto no es muy diferente de lo que nos ocurrió en 2012. Lo que debe quedar claro es que a partir de cierto punto ya no podemos recortar más. Tendremos que espabilarnos a buscar ingresos y decir al Estado que necesitamos lo que nos deben. Lo reclamaremos y lo incluiremos en los Presupuestos.

R. ¿La militancia de CDC entiende que el partido, de repente, haya pasado de ser el adalid de la austeridad a defender que ya no se puede recortar más y encima suba los impuestos?

P. Hemos hecho mucha pedagogía entre nuestra gente. Si no hacíamos una llamada a la austeridad era imposible llevar a cabo las medidas que teníamos que tomar. Eso sí, una vez visto hasta donde se puede llegar por esta vía y que se debe cambiar, también se tiene que explicar.

P. ¿Se puede liderar el proceso soberanista desde un partido con el secretario general imputado y con la sede entregada como fianza por el caso Palau?

R. Nos gustaría estar en otras circunstancias, pero la realidad se debe afrontar. Por eso hemos tomado decisiones y el secretario general ha delegado sus funciones. En lo que se refiere al caso Palau, evidentemente, no compartimos las conclusiones del juez ni del fiscal. Confiamos en que se archive o se absuelva a los dirigentes implicados pero no podemos esperar a que haya una sentencia. Nosotros tenemos que continuar hacia adelante. Y, por ejemplo, aplicar medidas que ayuden a devolver la confianza a los ciudadanos como por ejemplo la ley de Transparencia.

P. ¿Se puede pedir confianza a los ciudadanos cuando el juez mantiene que se desviaron cinco millones del Palau a CDC?

R. El presidente Mas se ha explicado por el caso Palau en el Parlament. Hasta ahora hay indicios, no hechos probados. El hecho probado es que hemos sido auditados cada año por el Tribunal de Cuentas y la Sindicatura, y no han hallado ninguna incidencia.

P. El Tribunal de Cuentas tampoco vio nada en las cuentas del PP.

R. Se han investigado las adjudicaciones de obra pública y no se ha hallado ninguna irregularidad. Las cosas se han hecho bien.

P. ¿Y cuánto tiempo se puede permitir CDC la provisionalidad en la que dejó la cúpula del partido el paso atrás que tuvo que dar Oriol Pujol?

R. Nos gustaría que no dure mucho. Lo cierto es que tanto Josep Rull como yo no nos lo tomamos como algo provisional. Hemos asumido totalmente el día a día del partido. No hay ninguna provisionalidad en la toma de decisiones.