Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

ERC deja solo a Mas ante el reto de la nueva financiación autonómica

La Generalitat necesita los ingresos extra para cuadrar las cuentas de 2014

El portavoz de ERC en el Congreso, Alfred Bosch.
El portavoz de ERC en el Congreso, Alfred Bosch. EFE

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, no podrá contar con sus socios de Esquerra Republicana para negociar ante el Gobierno y el resto de comunidades una mejora de la financiación autonómica. Los republicanos han decidido no implicarse en la negociación porque entienden que los cambios en el reparto de los fondos entre autonomías “deben decidirlo los españoles”, entre quienes no se cuentan. Así lo manifestó ayer el portavoz de ERC en el Congreso, Alfred Bosch, después de que el líder del partido, Oriol Junqueras, ya haya dejado claro públicamente que no espera “nada” de la nueva financiación.

El Gobierno central asegura que su objetivo es cambiar en 2014 el sistema de financiación actual, vigente desde el año 2009. El último modelo se pactó cuando la Generalitat estaba gobernada por el tripartito de la izquierda y el entonces consejero de Economía, Antoni Castells, no pudo dar el visto bueno definitivo al modelo hasta que Esquerra Republicana no lo aceptó.

Todo podría ser muy diferente esta vez. Bosch dijo ayer en una entrevista a EFE que no reclamará un nuevo sistema de financiación porque ERC considera que “Cataluña quiere emanciparse, no ser tratada como menor de edad”. Y aseguró que no cree en “reformas o retoques para que todo siga igual”. Bosch aseguró que ERC no entrará en un debate de la reforma de la financiación, esto deben decidirlo los españoles, nonos concierte, para nosotros éste no es el tema, lo que queremos es una república catalana soberana que se financie de forma independiente”.

Eso sí, puntualizó que “si se propone un sistema de financiación que signifique una mejora con respecto a la actual y que aligere el ahogo financiero que sufre la Generalitat, no nos opondremos, pero no es nuestro objetivo”.

Con esta posición, que Oriol Junqueras, ha reiterado también las últimas semanas, se abre un nuevo panorama ante la complicada negociación que comenzará el próximo invierno. A diferencia de lo ocurrido en 2009, cuando ERC defendió la nueva financiación como un éxito propio y llegó a asegurar que la Generalitat ingresaría 3.855 millones más. Con la llegada de la crisis y el hundimiento de los ingresos públicos esta cifra nunca se ha confirmado, algo que CiU siempre aprovechó para criticar duramente a ERC por haber avalado el modelo.

Junqueras no quiere que la historia se repita justo en un momento en que su partido está disparado en las encuestas. De hecho, tampoco Artur Mas quiere repetir la historia. El presidente catalán ya ha dejado claro que no piensa “liderar” la negociación para el nuevo modelo. O sea, que dejará que sean otras comunidades las que abanderen las peticiones ante el Gobierno central. Mas entiende que no tiene sentido “quemarse” por algo de lo que también espera poco.

Sin embargo, el presidente catalán considera que la nueva financiación es vital para que los Presupuestos de la Generalitat cuadren en 2014 sin necesidad de introducir nuevos e impopulares recortes. Según él mismo anunció cuando optó por la prórroga presupuestaria este año, los ingresos de la nueva financiación serán clave para poder hacer unas cuentas con solo el 1% de déficit. El problema es que estos presupuestos deberán aprobarse antes de estas Navidades, cuando aún no se conocerá cuántos ingresos nuevos recibirá la Generalitat del nuevo sistema.

Más información