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Botella liquida su primera empresa

El Ayuntamiento descarta salvar Madridec al considerar “imposible por razones legales” deshacer la operación financiera de Gallardón que la condenó a muerte

Vista aérea de la parcela del Centro de Convenciones de la Castellana, que el Ayuntamiento descarta terminar.rn Ampliar foto
Vista aérea de la parcela del Centro de Convenciones de la Castellana, que el Ayuntamiento descarta terminar.

Madridec es una empresa municipal moribunda a la que el Ayuntamiento de la capital, regido por Ana Botella (PP), dará hoy el tiro de gracia. En unos meses procederá a despiezarla para que su cadáver no hunda las finanzas municipales, pues arrastra una deuda de 350 millones y, según admite, podría tener otras “ocultas”.

Madridec presentó un plan de salvación, al que ha tenido acceso EL PAÍS, cuya piedra de bóveda era revertir una operación financiera aprobada en 2010 por el entonces alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón. Pero el Ayuntamiento ha determinado que la operación no se puede deshacer, lo que ha abocado a Madridec a la disolución.

Lissavetzky: “¿A quién se beneficia?”

» El líder municipal socialista, Jaime Lissavetzky, recuerda que la liquidación de Madridec aumentará en 350 millones la deuda del Ayuntamiento, que rondará los 8.000 millones. Y pide que se asegure el futuro de casi 100 trabajadores.

» “El PP quiere vender todo lo que pueda y privatizar el resto. ¿A quién beneficia eso? A la competencia de Madridec”.

» “ Gallardón clavó un rejón de muerte a Madridec con la operación de Mercamadrid, vació de liquidez la empresa y la hundió con una deuda insoportable”, critica el edil socialista Gabriel Calles.

» Lissavetzky insta a Botella a aclarar además el futuro del Centro Acuático y de la Caja Mágica, instalaciones clave para los Juegos de 2020.

» Autopsia del hundimiento. En 2007, Madridec ingresó 64 millones, de los que 21 millones provenían de organizar eventos. Obtuvo 10 millones de beneficios. Sumaba 105 millones de deuda financiera, y estaba inmersa en la construcción de la Caja Mágica, el Centro Acuático y el Centro de Convenciones de la Castellana.

» Nadie previó la crisis. En el primer semestre de 2013, ingresó 6,6 millones, de ellos 4,2 millones por eventos. Solo en seis meses perdió ya 14 millones de euros, la mitad del ingreso extraordinario que supuso en abril la venta a la desesperada de uno de sus principales activos, el edificio Apot. En primavera echó a casi un tercio de sus empleados. Pero su sentencia es una deuda de 350 millones.

» Cuatro pesos muertos. La Caja Mágica, que costó 294 millones y se inauguró en 2009, “no logra alcanzar la cuota de mercado que le correspondería”, admite el Ayuntamiento, “se encuentra en un lugar inconveniente” y su mantenimiento es “carísimo”.

El Centro Acuático es un esqueleto a medio construir, al que aún le faltan 64 millones de inversión y que, en caso de no lograrse los Juegos de 2020, probablemente se vendería sin acabar.

El Centro de Convenciones es un solar con un enorme agujero, que ha costado ya 100 millones de euros y nunca se terminará porque “su coste es inasumible”.

Pero la parte fundamental de la deuda proviene de una maniobra financiera de Gallardón. En diciembre de 2010, al comprobar que no podía ni pagar sus facturas tras gastar en obras casi 10.000 millones en ocho años, transmitió el usufructo de las acciones del Ayuntamiento en Mercamadrid (una empresa pública y mayoritariamente municipal que iba viento en popa) a Madridec a cambio de 188 millones. Con ese dinero, Gallardón salvó sus cuentas; Madridec quedo sentenciada.

La compañía debe invertir 14 millones en hacer seguros sus edificios

Madridec vive de organizar eventos y alquilar edificios. Lo segundo lo tiene cada vez más difícil, puesto que, para amortizar deuda, está desprendiéndose de los inmuebles que antes arrendaba. Los eventos no han dejado de disminuir desde el inicio de la crisis. En 2011, hizo 200; al año siguiente, 141. Esta caída no se debe únicamente a la situación económica. Durante años, con Alberto Ruiz-Gallardón en la alcaldía y Luis Blázquez al frente de la empresa, Madridec descuidó el mantenimiento y modernización de sus edificios. “Dada la falta de inversión, las instalaciones se encuentran anticuadas”, admite.

El Ayuntamiento ordenó revisar el estado de esas instalaciones en la primavera de 2012. Recibió la auditoría el 19 de octubre, pero no movió un dedo hasta después de la muerte de cinco jóvenes en la fiesta de Halloween del Madrid Arena. Botella ordenó el 8 de noviembre el cierre de dos edificios en los que se habían descubierto fallos de seguridad hasta poder repararlos.

Se clausuraron así el Palacio Municipal de Congresos y el Palacio de Cristal de la Casa de Campo. El primero reabrió en abril tras una inversión de 911.000 euros. Sufría 70 incidencias, de las que siete eran muy graves y 14 afectaban a la seguridad de las personas. Estaba averiado el sistema de extinción de incendios y de salidas de emergencia. Pese a conocer esos fallos desde octubre, el Ayuntamiento permitió que se siguieran celebrando allí conciertos; solo ordenó el cierre tras la tragedia del Madrid Arena. El Palacio de Cristal no volverá a abrir hasta otoño, tras una reparación cuyo coste no ha sido aún desvelado.

Botella ha mantenido abierto el pabellón de La Pipa, en la Casa de Campo, pese a que sufre “defectos graves en las instalaciones de detección y extinción de incendios”. El Ayuntamiento ha anunciado que lo cerrará en unos meses para trasladar allí a la Policía Municipal, tras una reforma de 11 millones de euros.

Según el plan de viabilidad de Madridec, el Palacio de Cristal requerirá una inversión de cuatro a ocho millones de euros y el Palacio Municipal de Congresos precisará de 3,5 millones. Además, el inmueble de la calle Montera, 25-27, necesita obras por valor de 800.000 euros para pasar la inspección técnica de edificios (ITE). En total, la empresa calcula que entre 2013 y 2014 deberá invertir de 14,3 a 18,3 millones en acondicionar sus instalaciones.

» Madridec, liquidada. La empresa elaboró en primavera un plan de emergencia en el que reconocía que no es rentable pese a todas sus medidas de austeridad. “Ni siquiera llenando al máximo de capacidad todos los espacios” para ferias y eventos se podría “soportar la deuda”. Tampoco tiene “activos suficientes a valor de mercado” que pudiera vender “para paliarla”, porque la mayoría de los edificios que gestiona no son suyos sino del Ayuntamiento: “Más de 500 millones del balance están en el limbo”.

Así, la única solución, según la empresa, sería devolver el Centro Acuático al Ayuntamiento (cancelaría 50 millones de deuda) y revertir la operación de Mercamadrid, condición esta última sin la que “no existe ninguna opción viable excepto la privatización”. Madridec cree que la operación “no se ajusta a lo pactado inicialmente”, porque Gallardón le prometió una rentabilidad que no se ha cumplido. Anulando la operación cancelaría 182 millones de deuda.

Pero el área municipal de Hacienda “llegó a la conclusión de que es imposible por razones legales”. Por tanto, según las condiciones del Gobierno, “Madridec debe disolverse”. Así se aprobará hoy en su Consejo de Administración (con mayoría absoluta del PP), y así se hará a final de año.

» Los Juegos no son opción. El plan de viabilidad dibujaba seis escenarios, y aunque varias de las instalaciones de la empresa son claves para el proyecto olímpico, “en ningún caso se valoró que Madrid obtuviera los Juegos de 2020”. Se contemplaba vender la parcela del Centro de Convenciones por entre 80 y 162 millones de euros (la cifra varía según las condiciones de uso del suelo), revertir la operación de Mercamadrid y hasta desprenderse del Palacio Municipal de Congresos (por 70 millones). Pero la empresa temía incluso “encontrarse con deudas ocultas no descubiertas hasta ahora”.

Aparte de estas operaciones extraordinarias, preveía vender el edificio Apot (lo logró en abril por 42,5 millones); el inmueble de la calle de la Montera, 25-27 (lo compró en 2005 por 55 millones y ahora espera sacar 40); el campo de golf Olivar de Hinojosa (por 10 millones), y el aparcamiento del Hipercor de Campo de las Naciones (por nueve millones). Así buscaba reducir su deuda al entorno de los 100 millones en 2014 y eliminarla toda en 2015.

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