ÁLVARO PLATERO | Presidente de la patronal

“Ganaremos en los tribunales, pero será tarde para los astilleros”

Álvaro Platero pide que se retire la propuesta que obliga a devolver 2.800 millones de euros

Álvaro Platero, en la sede de Pymar en Madrid
Álvaro Platero, en la sede de Pymar en MadridSAMUEL SÁNCHEZ

Al sector naval le restan dos semanas de una partida a vida o muerte. La suerte parece echada, pero el presidente de la patronal Pequeños y Mediantos Astilleros en Reconversión (Pymar), Álvaro Platero (Castropol, 1960), aún lucha “para que se imponga la razón”. Esto es, que el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, retire su propuesta que establece la devolución de 2.800 millones de euros en bonificaciones fiscales con los que se financió la construcción naval entre 2005 y 2011. Su voz al otro lado del teléfono destila la misma irritación con la que el pasado jueves increpó a Almunia en un acto público.

Pregunta. ¿La increpación a Almunia fue un impulso o una decisión premeditada?

Respuesta. No, no, en absoluto fue premeditada. Habíamos tenido una reunión previa con él, y frente a su afirmación de que los astilleros no vamos a tener que devolver \[el dinero\], le insistí en que tendremos que atender a multitud de juicios que los armadores nos van a poner y que luego decidirá el juez. Pero aunque no tengamos que devolver el dinero directamente, es el cierre, es la muerte de los astilleros. Porque si se castiga a nuestros clientes, no habrá uno solo que venga a contratar a España. Es que no se acercará ni a la frontera. No fue premeditado. Luego, ya en el acto público, el señor Almunia insistió un par de veces, me hirvió la sangre y no pude aguantarme. Que diga que los astilleros no tenemos ningún problema en esto... No es cierto, tenemos un problema tremendo. Cuando lo dijo la primera vez pedí el micrófono y no me lo dieron, y a la segunda no me aguanté. Reconozco que no es la forma de hacerlo, pido disculpas a la gente, pero no podía dejar que todos los medios y la opinión pública se quedase pensando que los astilleros no tenemos nada que perder en todo esto y que vamos a salir de rositas.

P. ¿Qué espera de la reunión del ministro Soria y los presidentes de Galicia, País Vasco y Asturias con Almunia? ¿Cabe el optimismo?

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R. El sentido común, la razón y la legalidad están de nuestro lado. Pero en cuanto a Almunia soy bastante pesimista. No entendemos por qué el cambio de actitud en la última semana. Llevamos años negociando con los servicios jurídicos y parecía que todo iba por buen camino, nunca se barajó esta hipótesis. Y de repente fue un jarro de agua fría que nadie esperaba. En las reuniones, él nunca dejó entrever que esta fuera la solución, que es la peor posible.

P. ¿Qué opciones se estudiaban en esas negociaciones?

R. Se barajaba otros períodos o la no devolución, que es lo que defendemos. Nuestra sorpresa fue cuando el viernes pasado tuvimos acceso a este borrador y nos quedamos de piedra. Nadie daba crédito a lo que se nos venía encima. Porque esto no es una devolución de ayudas a Europa, es un dinero español, unas desgravaciones que permitió Hacienda y con un expediente de cada barco aprobado por Tributos. Si España no tiene bien sus leyes, que penalicen al Gobierno español, pero no a los astilleros. No entendemos la cerrazón del señor Almunia.

P. Cuesta creer que Almunia pretenda dañar a la industria del naval porque sí. ¿Qué motivaciones ven ustedes en esta decisión?

R. Eso tiene que preguntárselo a él. No tengo ni idea, no me cabe en la cabeza que un comisario español... Pero no apelamos a él porque sea español, apelamos a él porque es de Competencia. El comisario de Industria está de acuerdo con nuestras tesis, el de Empleo también. Lo que estamos pidiendo no es un trato de favor, estamos pidiendo lo mismo que Francia, que tuvo una exención de todo el período.

P. Cuando entró dinero a través del tax lease, ¿nunca temieron que Bruselas pudiera intervenir?

R. No, porque es algo que se utilizaba y se sigue utilizando en Europa, en Francia, en Holanda y en muchos países. Y estaba aprobado por Hacienda. No teníamos ni idea de que pudiera ser ilegal, porque además no creo que lo sea. El sistema era muy parecido al tax lease que hay ahora, al de Francia, Holanda... Las diferencias son meramente técnicas.

P. ¿Prevé impugnaciones y un conflicto comunitario?

R. Recurriremos en los tribunales y donde haga falta. Tenemos la razón y ganaremos en cualquier instancia, pero el problema es que no nos podemos permitir el lujo de ir a pleitos, porque cuando acaben los pleitos será tarde y no habrá astilleros. No aguantamos los cinco años que dura un pleito sin contratar. Esto acaba con el sector. Por eso estamos cabreados como estamos.

P. Los sindicatos afirman que esta incertidumbre impide a los astilleros sumarse a la recuperación que vive el sector en Europa. ¿Está de acuerdo?

R. Sí. Hay contratos, muchos astilleros tenemos varios armadores esperando que el nuevo tax lease sea cien por cien operativo, esperando que no haya que hacer devoluciones y esperando para contratar. Pero se van a ir corriendo que no los vamos a encontrar ni en su país. Solo la duda de que esto pueda ser así es suficiente para que no den un solo paso.

P. ¿Cómo cree que puede afectar esta resolución a la entrada de Pemex en Barreras?

R. Es un impedimento para todos, no solo para un astillero.

P. ¿Se suma a la teoría de que en la decisión de Almunia han pesado los lobbies de otros países? ¿Cree que España no ha sabido hacer una presión igual?

R. Algo de esto hay. Esto es una guerra comercial desatada por Holanda y sus astilleros contra España. Todos los barcos que se dejaron de hacer en estos dos años en España se están haciendo en Holanda y en Noruega. No hay más que ver las estadísticas de la cartera de pedidos. En esos países están encantados con esto.

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