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educación

Uriarte no cortará la financiación a los colegios que separan por sexos

La consejera ratifica que el próximo curso habrá una alternativa a la Religión en Bachillerato

La consejera de Educación, Cristina Uriarte, ha indicado esta tarde un la última comisión parlamentaria del actual periodo de sesiones que su departamento seguirá financiando, a través de los conciertos educativos, a los colegios que apuestan por la educación segregada en Euskadi. Uriarte ha echado por tierra así la advertencia que su predecesora, la socialista Isabel Celaá, había lanzado contra estos centros de educación diferenciada de sexos, a los que señaló públicamente que, de no modificar la separación de sexos y ofrecer una educación mixta, revisaría su financiación pública. Los centros "cumplen la normativa", ha asegurado Uriarte, y tienen "derecho a recibir financiación pública" porque suponen una "alternativa" que no es en sí misma "discriminatoria".

La máxima responsable educativa en Euskadi ha rechazado con sus palabras la posibilidad que brinda el Tribunal Supremo, en distintas sentencias sobre la educación andaluza y cántabra, de retirar los conciertos a este tipo de centros porque los magistrados entienden que, pese a considerar legal la enseñanza por separado de niños y niñas, "se excluye a estos centros de la posibilidad de concertar con la Administración competente su sostenimiento con fondos públicos". La justicia emplea como argumento la Ley Orgánica de Educación (LOE), en la que se recoge la prohibición de la discriminación por razón de sexo. La futura Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), impulsada por José Ignacio Wert, firme defensor de la educación diferenciada, blinda la financiación de estos centros.

Su predecesora advirtió que retiraría la financiación a centros segregadores y planteó que la Religión saliera del horario escolar

De una sentencia judicial a otra. Uriarte ha explicado que el Departamento de Educación acata la sentencia del Tribunal Supremo conocida el verano pasado por la que se daba la razón a los obispos y a las escuelas religiosas. Estos habían denunciado al Gobierno porque en su currículum de Bachillerato, elaborado bajo el mandato de Tontxu Campos (EA), no se establecía una asignatura alternativa a la Religión y el Supremo obliga a Euskadi a implantarla.

Llevado a la práctica el currículum, en la mayoría de los centros educativos se ha optado por establecer las clases de esta asignatura –dos horas semanales- a primera o a última hora de la jornada lectiva para que los alumnos que no la escogieran pudieran acudir a clase más tarde o terminaran antes, respectivamente. En otros casos, los centros optaron por la fórmula de relegar del horario habitual las clases de Religión e impartirlas por la tarde. Esta última es una opción que la anterior consejera defendió como una solución válida.

La consejera ha ratificado que cumplirán con la resolución el próximo curso, aunque ha reconocido que la materia no está aún delimitada.