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El Parlamento sella hoy su primera reprobación a un miembro del Ejecutivo

Castiga políticamente a Belén Greaves por defender las aportaciones de Eroski y Fagor

Belén Greaves, directora del Instituto vasco de Consumo, Kontsumobide, se convertirá hoy previsiblemente en el primer cargo del Gobierno cuya gestión es reprobada por el Parlamento. Lo será por una cuestión que ha enfadado a toda la oposición y a miles de ciudadanos vascos afectados por las aportaciones subordinadas de Eroski y Fagor. Todo porque Greaves aseguró, en una entrevista en El Correo, que “Eroski y Fagor lo hicieron bien, y eso nadie lo puede negar”, algo que después reconoció que no se había hecho tan bien porque “es difícil que un consumidor medianamente informado pudiera saber” el tipo de producto que era.

La reprobación no tiene consecuencias prácticas, pero sí un alto valor político. Es también el primer varapalo del Parlamento a un cargo de Urkullu, precisamente a Greaves, que fue consejera y viceconsejera con el lehendakari Ardanza, diputada foral de Cultura en Bizkaia y secretaria del PNV cuando Iñigo Urkullu presidía el partido.

La directora de Kontsumobide vivirá el debate sin la presencia física en el Parlamento del máximo responsable del departamento del que depende este organismo, el de Salud, ya que el consejero Jon Darpón y parte de su equipo viajarán a Madrid a un acto de la embajada británica. Darpón ya mostró su confianza en Greaves semanas atrás aunque encontró desafortunadas sus palabras y el departamento considera que ya ha pedido disculpas por las palabras que motivaron la polémica.

En una comparecencia parlamentaria en mayo, la directora reconoció que “nunca debí pronunciarme” al respecto y que “no era ni el momento ni el lugar” para sus declaraciones, de las que no se retractó. Sí reconoció que “es difícil que un consumidor medianamente informado pudiera saber que era un producto a perpetuidad”. Para conocer qué respuesta dará el Gobierno a esta polémica habrá que esperar a mañana, cuando el lehendakari Urkullu deberá responder en el pleno de control al Gobierno a una pregunta de UPyD.

El debate y la votación de hoy han sido pospuestos dos semanas, primero por el temor de los socialistas a no contar con los votos suficientes debido a algunas ausencias y segundo por el plante de EH Bildu al pleno por la huelga general del pasado jueves. La única duda, el sentido del voto del PP, se disipó ayer con las declaraciones de su portavoz, Borja Sémper, que anunció su respaldo a la reprobación. En mayo, el parlamentario popular Carmelo Barrio espetó a Greaves que, si pocos días atrás el PNV había aceptado reprobar a una concejala del PP de Vitoria por unas facturas, “la \[reprobación\] suya es de libro”.