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Las Tierras del Ebro, seleccionadas de nuevo para ser reserva de la biosfera

La candidatura, rechazada por la UNESCO en 2012, excluye ahora los municipios nucleares

Flamencos en el Delta del Ebro.
Flamencos en el Delta del Ebro.

Las Tierras del Ebro (Tarragona) optan de nuevo a convertirse en Reserva de la Biosfera, tras ser rechazado el año pasado por la Unesco un primer proyecto porque incluía las centrales nucleares de Ascó (Ribera d'Ebre). El nuevo plan, que alcanza un total de 367.729 hectáreas, elimina de la candidatura siete municipios con influencia nuclear o altamente industrializados: Ascó, Vinebre, Garcia, La Torre del Espanyol, Riba-roja d’Ebre, La Palma d’Ebre y Flix. El Consejo Consultivo Internacional para las Reservas de la Biosfera recomendó esta semana la aprobación de la segunda candidatura de las Tierras del Ebro, aunque la decisión definitiva no se conocerá hasta finales de este mes durante la Reunión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB), que se celebrará en la sede de la UNESCO, en París, entre los días 27 y 30.

El Consejero de Agricultura de la Generalitat, Josep Maria Pelegrí, celebró este martes la segunda oportunidad otorgada por el Consejo Consultivo Internacional y dijo que el título de reserva de la biosfera sería una una buena oportunidad para situar las Tierras del Ebro y Cataluña “en el mapa internacional”. Si la zona finalmente es declarada reserva de la biosfera, las comarcas del Ebro conseguirían una mayor protección de su biodiversidad, captar subvenciones europeas, revalorizar sus productos y consolidarse como marca turística. Pelegrí también recordó que la candidatura surgió de la sociedad civil, aunque después ha sido impulsada por más de un centenar de entidades y administraciones locales.

El año pasado la Unesco dejó en suspenso el proyecto de Tarragona por el peso de la actividad atómica de los territorios incluidos en el trazado, ya que aún estaba reciente el accidente nuclear de Fukushima (Japón), ocurrido en marzo de 2011. Este primer proyecto entregado por la Generalitat especificaba que las actividades relacionadas con la producción eléctrica nuclear de Ascó, iniciadas en la década de 1980, y las químicas de Flix, desde 1897, son el motor económico de la Ribera d’Ebre. La propuesta animaba a incluir esta zona en la reserva de la biosfera para poder desarrollar iniciativas sostenibles con el medio ambiente. Aún así, la Unesco acabó tumbando el plan, por lo que ahora estas zonas han sido suprimidas de la candidatura. Con todo, el organismo internacional ya valoró en 2012 elementos positivos del plan, como el delta, la cuenca del Ebro, los ecosistemas desde el interior de la costa, la Sierra del Cardó y els Ports.

Además de las Tierras del Ebro, el Consejo Consultivo Internacional también ha recomendado la aprobación de otros dos enclaves españoles: Las Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo (Galicia), con 116.724 hectáreas, y el Real Sitio de San Ildefonso y la Granja (Segovia), con 35.414 hectáreas. Si se produce la aprobación definitiva, España, con 45 Reservas de la Biosfera en su territorio, se convertirá en el segundo país del mundo con mayor número de estos espacios protegidos, tras Estados Unidos, que cuenta con 47.