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Un tesoro que brilla a oscuras

El Carambolo no se exhibe en Sevilla por desacuerdos políticos y el alto coste en seguridad que requiere su exposición

Las 21 piezas de oro se guardan en la caja fuerte de una entidad bancaria

El Tesoro del Carambolo original, en el Museo Arqueológico en 2012. Ampliar foto
El Tesoro del Carambolo original, en el Museo Arqueológico en 2012.

Oro traído probablemente desde unas tierras allende las fronteras andaluzas y trabajado por cuatro orfebres del siglo VII antes de Cristo. Oro que da forma a dos brazaletes, 16 placas para pasarlas por hilos, dos colgantes en forma de pectorales y una cadena de la que cuelgan siete cadenillas con sellos. Un ajuar que pertenecería a personas o entidades con poder civil o religioso de la zona del Aljarafe sevillano conocido internacionalmente como el Tesoro del Carambolo. “Es un conjunto absolutamente único en el mundo, por su fabricación, por su exclusividad, por su ubicación tartésica y por su posible origen fenicio. Su valor es incalculable”, considera Luisa Bandera, profesora de la Universidad de Sevilla y coautora del libro El Carambolo. 50 años de un tesoro.

Ese valor incalculable provoca que esta pieza histórica, testimonio y testigo de épocas pasadas, esté guardada en la caja fuerte de una entidad bancaria. La seguridad es lo primero. Y tiene su coste. Hasta 150.000 euros al año si quisiera exponerse en el Museo Arqueológico de Sevilla, que no cuenta con sistemas de seguridad apropiados para custodiar una pieza de tal calibre. De ahí, parte de los desacuerdos políticos. El Museo Arqueológico depende del Ministerio de Cultura (PP), la tutela del tesoro pertenece a la Junta (PSOE), y la propiedad es del Ayuntamiento de Sevilla (PP). Tres Administraciones que tienen que coordinarse para que los brillos de los casi tres kilos de oro que pesa el conjunto puedan deslumbrar al público. “Está comprobado que su exhibición es un reclamo seguro para los visitantes, durante el tiempo que se expuso el tesoro por última vez, aumentaron las visitas al museo de forma extraordinaria. Aunque es evidente que tiene que garantizarse su seguridad”, asegura Bandera.

Esta es una cuestión que lleva años y gobiernos sin terminar de abordarse. Pero que el Metropolitan Museum de Nueva York pueda solicitar unas piezas del tesoro para ser expuestas el próximo año en una muestra sobre el arte en el Mediterráneo, como informó el diputado del PP Miguel Ángel Aráuz en un pleno del Parlamento el pasado marzo, parece haber recordado que Andalucía tiene un patrimonio oculto.

El consejero de Cultura, Luciano Alonso, respondió durante esa sesión que no tenía comunicación oficial del museo neoyorquino de tal demanda. “No tenemos en la consejería ninguna petición formal ni el informe facultativo necesario del Metropolitan de New York (...), pero nosotros decimos que, sin pedirlo, se lo concedemos”, declaró.

Y, posteriormente, añadió: “Los Presupuestos Generales del Estado contemplan cero euros para el Museo Bellas Artes de Sevilla y sólo un 1% de lo necesario para la rehabilitación del museo Arqueológico. Y además, el Gobierno ha subido el IVA cultural al 21%”.

Varios días después de la sesión en el Parlamento, ya en este mes de abril, el Ayuntamiento de Sevilla aprobó en pleno por unanimidad pedir esfuerzos al Gobierno central y a la Junta para que el museo sea restaurado y equipado para exponer las piezas de forma permanente y que se facilite la cesión del conjunto para lo que que sería la primera salida del tesoro fuera de Sevilla y de España. A Nueva York.

“Si hay acuerdo entre Ayuntamiento y Junta, el ministerio aprobaría la decisión de darle salida al exterior a estas piezas y facilitaría su desarrollo”, aseguran fuentes del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. “Para su préstamo tendría que contar con la aprobación de la junta de valoración por ser un bien con más de 100 años de antigüedad”, aclaran las fuentes.

La restauración y equipación del Arqueológico es otra cuestión. La última vez que se pudo ver el original expuesto en este museo fue hace un año. Los políticos anunciaron en enero de 2012 que, tras la rehabilitación de la sala destinada a su exhibición, los ciudadanos podrían volver a contemplar el conjunto de forma permanente. Pero meses después, el original se sustituyó por la ya tradicional réplica elaborada por el orfebre Fernando Marmolejo. Aunque todavía, en la página web oficial del Museo Arqueológico de Sevilla, no se anuncia que lo que se exhibe es la copia. El cambio del verdadero por la réplica se hizo en el más absoluto secreto mediático y político. Tanto la Junta como el Ayuntamiento aprobaron su vuelta a la caja fuerte, retomando la tesis principal de que la seguridad es lo primero. Y eso tiene su coste.

En ese momento, el consejero de Cultura y Deporte, Luciano Alonso, declaró que la intención de la Junta era llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento para encontrar la manera de volver a lucirlo. “El alcalde se comprometió a buscar financiación en el Congreso y en el Senado, pero todavía no hay respuesta visible”, aseguran fuentes de la Junta. Y añaden: “Además, la Junta ha invertido en varias intervenciones en el Museo Arqueológico, aún siendo de titularidad del Estado y no es esa nuestra responsabilidad”, matizan desde consejería.

Mientras que llegan confirmaciones de museos extranjeros, financiaciones pedidas o debidas, espacios homologados, vigilancia continuada, y los demás requisitos para su exposición; este tesoro, por su incalculable valor, emite destellos a oscuras. La seguridad es lo primero. Y tiene su coste.

¿Cuándo pudo verse?

  • El Tesoro del Carambolo, descubierto en 1858 por un obrero, nunca ha sido restaurado. “Ni siquiera se ha limpiado, y de hecho hay una pieza quebrada que no se ha tocado”, declara la profesora Luisa Bandera. Sus 21 piezas pudieron verse desde finales de los 60 hasta mediados de los 70 en el Museo Arqueológico de Sevilla. Después se guardaron.
  • También fue exhibido durante la Exposición Universal de 1992 en Sevilla.
  • Ha visto la luz en otras exposiciones temporales, siempre en Sevilla. La última en 2009.

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