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Contra el derribo del Bellas Artes

La Agrupación Ancora pretende detener la iniciativa del Ayuntamiento, que supondría la alteración del patrimonio histórico de la ciudad

Representantes de la sociedad Ancora, antes de su comparecencia ante los medios.
Representantes de la sociedad Ancora, antes de su comparecencia ante los medios.

El Gobierno Municipal de San Sebastián tiene previsto derribar el Palacio Bellas Artes del arquitecto Ramón Cortázar, construido en el año 1941. Ante esta decisión, la agrupación Ancora ha puesto en marcha una iniciativa para que esta demolición no siga adelante.

El Plan General de Ordenación Urbana de 1955 ofreció al edificio un nivel de protección de grado I, la máxima posible. El Plan Especial del Área R (o área romántica) del año 1977, incluyó al Bellas Artes dentro de un listado de 36 edificios permanentes, es decir, “aquellos cuyos valores histórico-artísticos obligan a su conservación y mejora”. En el Plan Especial de protección del Patrimonio Urbanístico Construido (PEPUC) de 2009, se rebajaba al edificio al nivel 3, en un total de 4 de protección.

En 2013 ha llegado a la cola de esa lista, en la que se considera que el edificio ha de ser derruido para la posterior edificación de un hotel. Mediante esta nueva edificación se le añadirán dos pisos más al edificio, y alterará completamente la fachada del mismo, según ha indiciado el director de la galería Altxerri, Juan Ignacio García-Velilla.

La primera vez que se plantea el derribo de este edificio es en el año 2000, y ahí es cuando surge la agrupación Atarian, con intención de impedir esta acción y utilizando el lema Destruyendo la Ciudad de Tu Vida. El lema le daba un toque irónico al título de una exposición del Museo San Telmo de entonces que rezaba, Construyendo la Ciudad de Tu Vida.

En aquel momento, el alcalde decidió parar esta iniciativa de derribo debido a la oposición ciudadana, pero no parece que el Gobierno actual esté dispuesto a echarse atrás.

La Agrupación Ancora ha tomado el relevo de Atarian, y está formada entre otros por Juan Manuel Encío Cortazar, arquitecto y nieto del autor del Palacio Bellas Artes; Alberto Fernández-D’Arlas, historiador del arte; Montserrat Fornells, doctora en historia del arte; Juan Ignacio García-Velilla, y el historiador Jose María Unsain.

Ancora trata de defender el derribo de los edificios que pertenecen al patrimonio histórico de la ciudad, y proteger el deterioro de los mismos mediante la desfiguración provocada por las alteraciones en las obras arquitectónicas. Es la agrupación quien pretende detener la “depravación” que está a punto de llevarse a cabo, y además el año en el que la ciudad celebra su bicentenario.

Unsain ha defendido que es precisamente en el patrimonio arquitectónico donde “residen las personalidades y el espíritu de la propia ciudad” y que no se puede “desarrollar una ciudad a costa de su patrimonio histórico”.

La Agrupación ha apuntado que se ha de actuar rápido, ya que han acusado al Ayuntamiento de estar llevando a cabo esta iniciativa “aprisa y con secretismo” para no dar margen de actuación a los ciudadanos.

Ancora ya ha reunido unas 9.000 firmas en la red, que pretende presentar al Gobierno vasco para poder tener la posibilidad de remodelar el edificio, y verlo convertido otra vez en una sala de cine, en la sede del Orfeón por segunda vez o en una sala de fiestas.