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Vigilancia Aduanera refuerza la lucha antidroga en Cádiz con un nuevo buque

La Agencia Tributaria advierte de nuevos ataques a sus agentes en las playas

Personal de la Agencia Tributaria en una operación antidroga en Cádiz. Ampliar foto
Personal de la Agencia Tributaria en una operación antidroga en Cádiz.

El Servicio de Vigilancia Aduanera reforzará sus medios en la provincia de Cádiz con la llegada en los próximos días del buque de operaciones especiales Fulmar, que fijará su base permanente en instalaciones gaditanas para contribuir a la lucha contra el narcotráfico. Se trata de uno de los barcos más rápidos y completos de este cuerpo de seguridad dependiente de la Agencia Tributaria.

El buque está especializado en misiones en alta mar. Hasta ahora se había repartido entre el Cantábrico y Canarias y ahora centrará su tarea en el litoral gaditano. Este refuerzo llega cuando los datos muestran un incremento del narcotráfico en esta zona, que se ha consolidado como la principal entrada de hachís y cocaína de toda España.

Según los datos del Ministerio del Interior, en 2012 Cádiz se colocó a la cabeza de las estadísticas del hachís con la incautación de 170 toneladas, 13 más que el año anterior. Fue segunda en la aprehensión de cocaína, por detrás de Pontevedra, con 3,7 toneladas. Y el número de delitos investigados por la Fiscalía Antidroga aumentó en la provincia un 13%.

Estos datos van a intentar ser contrarrestados con la llegada del Fulmar, que contribuirá a la labor que la Agencia Tributaria realiza contra las mafias del narcotráfico. En Cádiz 150 personas trabajan para Vigilancia Aduanera. Hay cuatro embarcaciones, un helicóptero, medios aéreos, puestos en Cádiz, Algeciras y La Línea y dos bases marítimas.

El Fulmar, de 61 metros de eslora, tiene una tripulación de 30 personas, aunque puede llevar a diez más. Está dotada de medios técnicos muy avanzados como dos embarcaciones rápidas para operaciones especiales, de intervención en alta mar. Puede actuar como remolcador y de helipuerto para la evacuación de heridos. Además, cuenta con celdas para los arrestados. Ha participado en los últimos años en destacadas operaciones contra el narcotráfico en Galicia, Cantabria o Canarias. Tenía base en Vigo y Las Palmas y ahora se ubicará permanentemente en la provincia gaditana.

Según el delegado de la Agencia Tributaria en Cádiz, Ignacio Martínez, este buque contribuirá a la lucha contra una lacra que, además, viene adaptando el negocio al refuerzo de la seguridad con nuevos métodos. “Las embarcaciones semirrígidas o planeadoras han ido desapareciendo. Ahora hay más yates de recreo, pesqueros con operaciones de transbordo oceánico en alta mar”, señala.

También ha crecido la ocultación de droga en contenedores. El riesgo para los responsables de los alijos es menor en fórmulas como la del “gancho perdido”. Se trata de droga escondida en mercancía declarada. “Muchas veces el propietario de esos productos legales, como fruta o verduras, que llega al puerto ni siquiera sabe que transporta la droga. La introducen en el país de origen, camuflada, y nadie la acompaña. En el puerto esperan la mercancía y, si detectan, que hay cualquier problema la abandonan y no se arriesgan”.

Vigilancia Aduanera fue noticia hace unos meses cuando tras una persecución en una frustrada operación antidroga en la playa de Bonanza de Sanlúcar (Cádiz), una de las zonas más afectadas por la droga, el helicóptero que trataba de recoger unos fardos dejados en la orilla fue atacado por vecinos que salieron de sus casas y apedrearon a los agentes. Llegaron a llevarse casi todo el botín, unos 2.000 kilos de hachís, y estuvieron a punto de provocar un accidente del helicóptero. La semana pasada unos agentes que trataban de evitar la llegada de droga a la playa de la Atunara en La Línea sufrieron una situación similar.