Un mando de Salvamento defiende que se debio dar refugio al ‘Prestige’

Jesús Uribe no participaba en las reuniones del entonces gabinete de crisis

Jesús Uribe
Jesús UribeCABALAR (EFE)

Ya van más de cinco meses de juicio de la catástrofe del Prestige en A Coruña. Y se va poniendo en evidencia que no había unanimidad en el seno del Ministerio de Fomento sobre qué hacer con el petrolero accidentado que estaba vertiendo fuel, a pesar de lo que transcriban las actas del gabinete de crisis, encabezado por el exdirector de Marina Mercante, hoy sentado en el banquillo de los acusados, José Luis López-Sors.

 El entonces responsable de Operaciones de la Sociedad Estatal de Salvamento Marítimo (Sasemar), Jesús Uribe, ratificó ayer ante el tribunal que su primera opción era llevar el barco herido a resguardo para intentar un trasvase de la carga y limitar el vertido. Y cuestionó la versión oficial que sostiene que se prefirió la alternativa de alejar el buque lo máximo posible de la costa porque se conocía el riesgo que existía de ruptura y hundimiento cerca del litoral, lo que habría agravado el alcance de la marea negra. “No soy Dios, pero no había tal certeza de que el barco se iba a partir” en dos, aseguró el exmando de Sasemar.

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Tal y como consta en grabaciones oficiales que solamente fueron entregadas al tribunal una década después del accidente, al comenzar en noviembre pasado el juicio, el entonces directivo de Salvamento Marítimo era partidario —aunque “con salvedades”, matizó ayer— de llevar el Prestige, tras su accidente frente a la costa de Fisterra, al puerto de A Coruña. Jesús Uribe admitió que la maniobra hubiese sido “complicada” y que tampoco estaba garantizado que “se dieran todas las circunstancias” para llevar a cabo ese traslado.

No obstante, el exdirector de Operaciones de Sasemar sigue considerando que hubiera sido viable intentar esa opción de buscar una zona de abrigo para el maltrecho petrolero e intentar vaciarlo del fuel que llevaba en sus entrañas. El puerto coruñés ofrecía instalaciones que hubieran permitido hacer un trasvase de la carga relativamente rápido, apuntó.

Jesús Uribe no participaba en las reuniones del entonces gabinete de crisis. Pero trasladó esa opción del puerto refugio a su superior, el director de Sasemar, Javier Gárate, y durante su declaración de ayer en el juicio se mostró “seguro” de que este responsable trasladó esa alternativa ante las autoridades del Gobierno que gestionaban la catástrofe marítima desde los primeros momentos. Por mucho que las actas de esas reuniones del gabinete de crisis no recojan en ningún momento haberse planteado esa opción. Sin embargo, Uribe rechazó tajante, ante las preguntas que le hizo el abogado de la empresa armadora del petrolero, entrar a opinar sobre las decisiones que finalmente adoptaron las autoridades españolas.

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