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LA PARIDAD EN LA ADMINISTRACIÓN AUTONÓMICA

Dos de cada tres altos cargos son varones

El Gobierno logra el equilibrio de sexos exclusivamente entre los consejeros

Los organismos autónomos incrementan la presencia de mujeres

El Gobierno de Iñigo Urkullu, el primero de Euskadi completamente paritario entre los titulares de sus consejerías, posa en las escaleras de Ajuria Enea con el lehendakari en su presentación en diciembre pasado.
El Gobierno de Iñigo Urkullu, el primero de Euskadi completamente paritario entre los titulares de sus consejerías, posa en las escaleras de Ajuria Enea con el lehendakari en su presentación en diciembre pasado.

Dos de cada tres altos cargos del Ejecutivo de Iñigo Urkullu son hombres. El Gobierno no logra, por un escaso margen, una representación equilibrada de ambos sexos entre sus altos cargos, según lo establecido en la ley de Igualdad de 2005, que considera que ello ocurre cuando cada uno de los dos sexos tiene al menos un 40% de presencia en los órganos de toma de decisiones.

El cálculo más favorable para el Ejecutivo, que supone incluir a los responsables de los organismos autónomos, un nivel en el que las mujeres suponen casi cuatro de cada diez directivos, la proporción más elevada, el 38,2% de los altos cargos son féminas. Si se tienen en cuenta únicamente a los consejeros, viceconsejeros y directores generales, ese porcentaje baja al 36,6%, según los cálculos de EL PAÍS. Con ese último porcentaje, resultaría preciso que al menos cinco puestos que hoy ocupan varones pasasen a manos de mujeres para lograr el mínimo que recomienda dicha ley.

La referencia del 40% figura incluida, a través de una Disposición Adicional de la ley de Igualdad, en la ley de Gobierno. Como esta última limita el concepto de Gobierno al lehendakari y sus consejeros, el equipo de Urkullu cumple con lo exigido, al contar con cuatro mujeres entre los titulares de sus ocho consejerías, una estricta paridad.

Sin embargo, el análisis de este periódico muestra que ese equilibrio no se traslada al resto de altos cargos. Los cálculos realizados incluyen a dos mujeres que, según portavoces de los departamentos de Salud y Empleo, van a ser nombradas en las próximas semanas, y obvian dos cargos más pendientes, uno en las delegaciones en el exterior y otro en Educación, pues los puestos aún no están confirmados.

Los hombres copan

los altos puestos, pero hay más mujeres en el funcionariado

El 40% citado se cumplió por primera vez desde la aprobación de la ley de Igualdad con el Gobierno socialista, que tuvo un 40,61% de presencia femenina en puestos directivos. Pese a no superar esa barrera, el actual Gabinete mejora el porcentaje de féminas del último Ejecutivo del PNV, el de Juan José Ibarretxe, que se quedaba en un 32%, según un informe de Emakunde.

Las cifras de nuevos altos cargos demuestran que, según se desciende en la escala de poder, mayor es la presencia femenina.

Tras la igualdad total en los titulares de consejerías, la ratio de viceconsejeras se reduce al 31%. Tres de los ocho departamentos (Seguridad, Hacienda y Salud) únicamente tienen hombres en estos puestos. En el caso de las direcciones, sube al 36,9%, mientras que las mujeres responsables de organismos que dependen de los departamentos son el 38,7%.

Frente al predominio masculino en los puestos directivos de libre designación, en el ámbito de los empleados públicos de la Administración autonómica, que se rige en términos de igualdad, mérito y capacidad, las mujeres superan a los hombres y ocupan el 58% de los puestos de funcionarios, llegando al 70% en áreas como educación, pero quedándose en el 10% en la Ertzaintza.

Los datos también muestran que cada departamento es un mundo. El más alejado de los porcentajes deseables en materia de igualdad es Hacienda, con un 28,6% de altos cargos en manos femeninas en el equipo de Ricardo Gatzagaetxebarria, que únicamente cuenta con cuatro mujeres, ratio que baja al 23,53% si se suman los organismos dependientes.

El otro extremo lo ocupa Medio Ambiente, consejería en la que seis de cada diez directivos son mujeres. Si se tienen en cuenta sus organismos autónomos, la ratio desciende al 46,6%, ya que la mayoría, como Ura o el Ihobe, los encabezan varones.

La presencia femenina en la cúpula de Hacienda no alcanza el 24%

También Salud, departamento que ejerce de paraguas para Osakidetza, la mayor empresa de Euskadi y un organismo tradicionalmente muy feminizado, cuenta con un equipo con más mujeres que hombres: un 55,5%. Eso sí, los principales sillones (la consejería, la única viceconsejería y la dirección de Osakidetza) los ocupan hombres.

La mayoría de departamentos mejoran sus cifras al incorporar al cálculo los organismos autónomos. Empleo, por ejemplo, pasa de un 30,7% a un 35% si se tienen en cuenta los casos de las directoras de Alokabide u Osalan, así como el de una de las responsables de Lanbide.

Lehendakaritza cumple, a día de hoy y a falta de un nombramiento en Acción Exterior, con lo recomendado en la ley, con un 42% femenino, al igual que Salud, Medio Ambiente y Seguridad. Educación, Justicia, Desarrollo Económico, Empleo y Hacienda, cinco de las ocho consejerías, no alcanzan el 40%.

Los números esconden algunos pasos significativos, como el nombramiento de la primera directora de EiTB o, según subrayan fuentes del Departamento de Desarrollo Económico, que una mujer se haya hecho cargo del Ente Vasco de Energía, un ámbito muy masculinizado.