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Feijóo oculta las ayudas que la Xunta de Fraga concedió a Marcial Dorado

El narco cobró 125.000 euros de un programa de indemnizaciones por los daños del temporal en Arousa durante la etapa del bipartito

Feijóo ha optado por la estrategia de la dosificación de datos sobre su relación personal y política con el contrabandista reconvertido en narcotraficante, y actualmente en prisión, Marcial Dorado. Pese a que la conoce, Feijóo no desvela, al menos por el momento, la cantidad de dinero que los gobiernos de la Xunta presidida por Manuel Fraga (en los que él era número dos de la Consellería de Sanidade en la misma época en la que viajaba con Dorado y acudía a las fiestas que este organizaba) pagaron por contratos con sus empresas.

 El presidente gallego se presenta como víctima y mientras se aferra al goteo informativo sobre los datos que le conciernen a él, dispara contra la oposición: “La mayor ayuda pública” del Gobierno autónomo que recibieron empresas de Dorado “asciende a 125.000 euros y se corresponde con fondos solidarios por daños producidos en instalaciones de sus empresas”, se defendió ayer con el ataque en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consello de la Xunta, señalando al bipartito que, en el año de inundaciones en Arousa de 2006, otorgó esa indemnización.

“No pongo en cuestión la legalidad” de las ayudas, precisó Feijóo. Las compensaciones entre las que se incluía la de Dorado fueron concedidas al amparo de un decreto de “medidas urgentes para reparación de los daños” causados por las inundaciones de 2006 que anegaron un aparcamiento subterráneo ubicado en Vilagarcía propiedad de una empresa del narcotraficante.

El conselleiro de Presidencia durante el gobierno del bipartito, el socialista José Luis Méndez Romeu, asegura que estas ayudas se conceden a empresas que están al corriente de sus obligaciones con la Administración “y no se les pide la relación de accionistas”. “Pero no se juzga esto”, matiza Méndez Romeu, sino si en la amistad que Feijóo mantenía con el contrabandista Dorado “había algo más que benevolencia; algo como, por ejemplo, contratos interesados relacionados con las compras de gasóleo a Dorado para los hospitales gallegos”.

Pero mientras tanto, Feijóo dispara contra la oposición y huye del dato de los contratos que la Xunta a la que él pertenecía, en la época de los viajes y las fiestas con el entonces contrabandista, firmó con sus empresas. El presidente ofrece a cambio la cifra de 5.000 euros que, según asegura, la Xunta pagó entre 2009 y 2013 a la empresa de su examigo de ocio “por una contraprestación de servicios” relativos a la compra de efectos navales. “Vamos a dar todas las facturas y datos de subvenciones”, prometió ayer con un pie en el avión que lo llevaba a México, donde respirará durante una semana lejos de la “hipocresía política” de la que acusa a la oposición por exigirle explicaciones.

“Yo nunca puse en duda la legalidad de las ayudas y subvenciones del bipartito” a las empresas de Dorado, preparó el terreno Feijóo para concluir que lo que sí cuestiona es “la hipocresía de PSOE y BNG”, que no le creen.El presidente intentaba evidenciar con la divulgación de esta indemnización que PSdeG y BNG no están legitimados para reprocharle a él que “no supiera” hace 18 años que “Marcial Dorado iba a convertirse en narcotraficante” y que, “cuando ya lo era y estaba condenado y en la cárcel” la “misma oposición” le hubiese concedido la indemnización a su empresa afectada por las inundaciones. Ayer, en la comparecencia ante los periodistas, mostró su malestar con la actitud de PSdeG, AGE y BNG en su comparecencia parlamentaria e instó a los periodistas a que visionen el vídeo de esa sesión para contemplar con claridad “las entrañas de los portavoces de la oposición” en contraposición a las suyas.

“Con tanta hipocresía es comprensible que los ciudadanos no crean en los políticos”, protestó. En su opinión la desafección de los ciudadanos con los representantes públicos “está ganada a pulso por algunos” de ellos, en clara alusión a los portavoces de la oposición y en especial al del PSdeG, Pachi Vázquez. “Cuando un portavoz es capaz de decir que no se reunió conmigo y me propuso un pacto de silencio sobre el caso Campeón, no se puede tomar en serio a esa persona”, acusó.

Feijóo está muy molesto.“No voy a hacer una segunda comparecencia”, replicó cuando en la rueda de prensa de ayer se le formularon preguntas relacionadas con los contratos que la Xunta firmó con empresas del contrabandista-narcotraficante. El presidente quiere dar carpetazo cuanto antes al desgaste que conlleva la política de transparencia informativa y protesta porque se le están requiriendo explicaciones “por unas fotos del siglo XX cuando yo tengo el compromiso de dedicarme a los asuntos del siglo XXI y lo voy a hacer con toda la intensidad con la que lo he venido haciendo hasta ahora”. Mientras tanto se compromete, “como no podía ser de otra forma”, a remitir a la Cámara gallega “todos los datos cuando se nos soliciten”.

 

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