Mas plantea otra subida de impuestos generalizada para paliar los recortes

La Generalitat ultima el gravamen sobre vuelos comerciales que pactó con ERC

Artur Mas, durante la sesión de control en el Parlament.
Artur Mas, durante la sesión de control en el Parlament.CARLES RIBAS

Por más que la Generalitat consiga relajar el límite de déficit en sus Presupuestos de este año el Gobierno catalán tiene claro que tendrá que afrontar un ajuste que, en el mejor de los casos, ascenderá a 1.800 millones de euros. De ahí que, con la presión de Esquerra Republicana, el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell ya se haya puesto manos a la obra para buscar nuevos ingresos que le permitan moderar los recortes. El presidente catalán, Artur Mas, anunció ayer en el Parlament que habrá nuevas subidas de impuestos. Encima de la mesa del consejero de Economía hay la batería de tasas que se acordó crear o aumentar con ERC en el pacto de gobernabilidad, pero también otras nuevas que podrían instaurarse este año.

Todavía hoy sigue sin haber una fecha en el calendario para la llegada de los Presupuestos en el Parlament. El presidente aseguró ayer que no piensa hacer los Presupuestos con el objetivo de déficit marcado ahora por el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que es del 0,7% del PIB y que supondría ajustes por 4.400 millones. “No lo haremos porque no estamos dispuestos a cargarnos el Estado de bienestar”. “Todo tiene un límite”, remachó.

El consejero de Economía lleva semanas elaborando los Presupuestos basándose en distintos escenarios, a la espera de que Bruselas flexibilice el calendario español para alcanzar las metas de déficit y el Ejecutivo central haga lo propio con las comunidades. A partir de entonces, Mas-Colell no necesitaría demasiado tiempo para llevar su proyecto para las cuentas al Parlament. Fuentes del Gobierno consideran que los Presupuestos podrían llegar a la Cámara entre este mes y el que viene para ser aprobados en verano, aunque eso depende en última instancia de la Comisión Europea.

Si bien ERC ha flirteado en las últimas semanas con la idea de pasar el año sin Presupuestos si el objetivo de déficit no resulta aceptable, esa posibilidad no está en los planes de Mas-Colell. Primero, porque la Generalitat necesita nuevos ingresos para realizar los ajustes y compensar una caída en la recaudación por los tributos propios que fuentes cercanas al Ejecutivo sitúan en 400 millones de euros. Y como ya sucediera en los planes de austeridad anteriores, las consejerías están buscando rincones en los que recortar y tasas que se puedan crear o subir.

Mas-Colell cuenta con los 832 millones del fondo de competitividad correspondientes al 2011

De momento, la Generalitat se aseguró mediante un decreto en enero incrementar la recaudación en 55 millones mediante el impuesto de patrimonio. Entre las nuevas figuras tributarias, fuentes del Ejecutivo dan por hecho que se creará una tasa ecológica sobre los despegues de vuelos comerciales y se recuperará parte del impuesto de sucesiones, mientras que todavía no se ha decidido si se gravarán las bebidas azucaradas ante la presión que está ejerciendo la industria.

Mas-Colell sí cuenta, en cambio, con los 832 millones del fondo de competitividad correspondientes al ejercicio 2011. Según fuentes de la Generalitat, esta cantidad está llegando a modo de anticipos y repartida durante todo el año desde el pasado mes de febrero, como ya hiciera el año pasado el Gobierno central con otras cantidades que procedían de liquidaciones de años anteriores.

Pero sobre todo, Mas quiere tener unos Presupuestos porque el único banco a cuya puerta puede llamar la Generalitat es el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Además de que la ley de Estabilidad Presupuestaria, que CiU apoyó en el Congreso, deja poco espacio de actuación al Ejecutivo catalán, obtener un objetivo más holgado para este año supondría la llegada de más recursos del FLA. En concreto, alrededor de 200 millones por cada décima más de margen.

El Partit dels Socialistes, el Partido Popular, Iniciativa per Catalunya y Ciutadans presionaron a Mas para que presente ya las cuentas de este año, mientras que Esquerra Republicana, socia de CiU, justificó esperar hasta que se confirme la relajación del déficit. En respuesta al diputado de Iniciativa Joan Mena, que ha recriminado los nuevos recortes que prepara el Gobierno, Mas se quejó de falta de ingresos. En este punto, el presidente catalán recordó las deudas del Gobierno central con la Generalitat y que los impuestos ya han subido. Además confirmó que cuando se presenten los Presupuestos “habrá nuevas modificaciones en este sentido”.

La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, reprochó a Mas el retraso en la presentación de las cuentas y la ha exigido un “cambio de rumbo” en el sentido de aparcar el proceso soberanista. También le echó en cara que mientras Mas critica al Gobierno central, Mariano Rajoy ha “dado” a la Generalitat miles de millones de euros para pagar a los proveedores. Esta afirmación indignó al presidente catalán. Mas recordó que los préstamos ICO del Gobierno no son donaciones “sino préstamos con intereses”. Mas, además, reiteró su compromiso con la consulta de autodeterminación recordando que los catalanes dieron la mayoría a los partidos que defienden esta vía.

Por otra parte, el Consejo Asesor para la Reactivación Económica y el Crecimiento (Carec), que preside Salvador Alemany, entregó ayer un documento al Gobierno catalán en el que aboga por que España pida la asistencia financiera a la Unión Europea. El informe ve más beneficios que inconvenientes a acogerse a la asistencia preventiva mientras España todavía tiene acceso a los mercados.

 

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS