EL DEBATE PRESUPUESTARIO

Bizkaia se endeuda de puertas afuera

Sólo las sociedades forales tiene unos compromisos con los bancos de 1.044 millones

José Luis Bilbao, en una visita a las obras de la Supersur en junio de 2010.
José Luis Bilbao, en una visita a las obras de la Supersur en junio de 2010.SANTOS CIRILO

La crisis, los pobres resultados, polémicas sobre la gestión y la negociación presupuestaria han devuelto al debate la situación de las sociedades públicas de la Diputación vizcaína (propias o en que participa), su estado y su deuda. La institución que encabeza José Luis Bilbao es responsable de una decena de sociedades mercantiles incluidas como tales en los presupuestos del territorio histórico, cuyas deudas a corto y largo plazo con entidades de crédito suman 1.043,8 millones de euros, según el desglose de datos de las cuentas del año actual que ofrece la propia Diputación.

Esa cifra supone casi prácticamente lo mismo (tres millones más) que el dinero disponible que tendrán este año los ocho departamentos forales ,sin contar gastos de personal, deuda o intereses, cuando en unos días queden aprobados los presupuestos forales tras el pacto PNV-PP. Casi Prácticamente toda esa deuda puede computarla legalmente la institución fuera de su propio balance, de débito,aunque al final deba afrontarla realmente, lo que ha despertado las críticas de la oposición sobre el estado de las cuentas vizcaínas y si su situación económica se halla fielmente reflejada. “Siempre se ha hecho para que no consolide en la Diputación lo que se debe”, rechazan fuentes de la oposición.

La deuda máxima acumulada que la institución como tal fija en su escenario presupuestario para los ejercicios de 2012 a 2015 se sitúa estable cada ejercicio en 1.181 millones, algo por encima de las de sus sociedades en conjunto. “El estilo de la Diputación ha sido cargar deuda a las sociedades y cuando alguna de ellas presenta problemas de gestión, la Diputación suele tender a lavarse las manos, y señalar que depende de la cuenta de resultados de aquellas,aunque sea responsable o copartícipe”, critica Joseba Gezuraga, portavoz suplente de Bildu en las Juntas.

La deuda de las sociedades

El PP tiene aún pendiente de recibir contestación a las preguntas que planteó en noviembre en el Legislativo provincial para que la Hacienda foral le detallase la situación concreta dela deuda de los organismos autónomos, las entidades públicas empresariales y las sociedades mercantiles forales. La última auditoría del realizada por el Tribunal Vasco de Cuentas sobre la Cuenta General de Bizkaia, correspondiente a 2010, detallaba que mientras el endeudamiento presupuestario de la propia Diputación había crecido desde 2007 hasta ese año un 33,7%, el de sus sociedades públicas lo había hecho en un 251,6%.

Atendiendo a los datos que la propia institución ofrece de su presupuesto para este ejercicio, su endeudamiento se mantiene estable, mientras que el de sus sociedades con entidades de crédito baja con respecto a 2012 en un 5,5%, casi cinco puntos menos de lo que desciende el disponible de dinero de los departamentos. La parte del león de esa deuda societaria,corresponde a Interbiak, la firma encargada de explotar la A-8 y de la construcción y gestión de la Supersur, lejos del tráfico, y, por tanto, de los ingresos por peaje, que se preveía iba a atraer.

El caso de Bilbao Air

Caso (y discusión aparte) es el de Bilbao Air, la sociedad para la promoción del aeropuerto de Loiu en que la Diputación participa con un 20%. Un déficit de casi 388.000 euros ha llevado a sus instituciones accionistas a intervenir para evitar la quiebra. La polémica surgió cuando el anterior Gobierno socialista calificó la firma de “chiringuito del PNV”, opinión en que coincide el resto de la oposición vizcaína. Su director general y único empleado desde que se fundó en 2001 es el exeuroparlamentario y exsenador del PNV Jon Gangoiti. “Montaron Bilbao Air con la previsión de que Fomento transfiriese a Euskadi las tareas que corresponden a AENA, lo que no va a pasar”, apuntan fuentes populares que han seguido la actuación de la sociedad. “Nunca ha contado con presupuestos y subvenciones suficientes para atraer líneas aéreas a Loiu y gestionar la promoción”, lo que se ha sumado a la reducción de aportaciones en los últimos ejercicios por parte del Ejecutivo, añaden. “Bilbao Air se ha visto que no ha funcionado”, considera Bildu. El diputado general, José Luis Bilbao, recordaba en su momento que las cuentas de la sociedad hasta 2011, las últimas cerradas, fueron aprobadas por todos los socios, incluido el entonces Ejecutivo socialista. El área de Transportes corresponde ahora a la consejería de Empleo y Políticas Sociales que encabeza Juan María Aburto, exdiputado foral vizcaíno.

Técnicamente, la Supersur no se puede financiar con el peaje de la A-8 y tendría que acudir la Diputación para cubrir su déficit. Al margen quedan las sociedades ajenas al que no forman parte del entramado foral, pero en cuyo accionariado la Diputación participa de forma más o menos relevante, con su lo que supone la correspondiente asunción de compromisos. Aquí se registran los casos de mayor relevancia económica, dejando aparte las carreteras, y debate público: el BEC, el Consorcio de Transportes de Bizkaia y, en menor medida, Bilbao Ría 2000. El BEC, en el que la participación foral se eleva actualmente al 45,23%, la misma que el Gobierno vasco, tiene que hacer frente a través de sus socios entre 2006 y 2027, fecha del último vencimiento, al pago de los préstamos -uno del Banco Europeo de Inversiones y otro sindicado de varias entidades bancarias-por 589,3 millones que se solicitaron para su construcción. Cada año, la Diputación aporta 12 millones para financiar la obra realizada.

El Consorcio de Transportes, cuya labor principal es la construcción del metro, suma un endeudamiento previsto hasta 2027 de 1.028,9 millones de euros(sin intereses), según el último informe dsobre sus finanzasdel presentado el pasado septiembre por elTribunal Vasco de Cuentas, que solo tiene en cuenta, obviamente, las dos líneas hoy en servicio y no la previsión de desplegar tres más. La Diputación asume el 50% de la financiación. La diferencia es que las nuevas normas SEC de contabilidad de la Unión Europea obligan al Ejecutivo autónomo a computar como deuda propia tanto la del BEC como la del Consorcio, lo que no ocurre con la Diputación. El balance foral se presenta más saneado, pero el compromiso de pago sigue siendo el mismo. Respecto a Bilbao Ría 2000, la sociedad inter institucional para el desarrollo del área metropolitana, suma unos 218 millones de deuda.

La Diputación participa con un 15%. La principal polémica política y pública se da con el recinto ferial baracaldés. El BEC suma 35 millones de euros de déficit de explotación desde que fuese inaugurado en 2004, a los que la previsión es que se sumen seis millones más por el ejercicio de 2012, recién acabado, y nunca ha generado beneficios. “Es, como las carreteras, el resultado de que el PNV sea un partido constructor”, ironiza un veterano político vizcaíno, ducho en las cuentas forales. “El metro cuadrado de construcción fue en su momento el más caro de Europa, pero nadie se ha preocupado por el contenido”, añade esta fuente, que recuerda que solo la Máquina-Herramienta y Ferroforma, dos ferias que son bienales, y el Parque Infantil de cada navidad son rentables.

Gezuraga aprecia

El resto de certámenes pierden.Hace poco más de un mes, la popular Esther Martínez volvía a exigir a la Diputación que tomase medidas urgentes contra el “fracaso económico" que ha supuesto el BEC. "Hubo un error de cálculo. Ni se hizo con un dimensionamiento adecuado, sino a lo grande, ni se previó que el modelo ferial iba a sufrir una profunda transformación", apunta Gezuraga. Para el socialista Iñaki Egaña, aunque las sociedades públicas son necesarias en una Administración moderna para darle más agilidad, en este caso "adolecen de falta de control y transparencia. No tenemos conocimiento de lo que pueda ocurrir o no".

Fuentes forales eluden entrar en polémica y recuerdan las posiciones que ha ido haciendo públicas el Gobierno foral en los últimos meses "siempre desde la defensa de las competencias de esta institución". Bilbao defendía recientemente que la Supersur es una infraestructura necesaria, cuya financiación va al margen de la deuda pública y cuyos tráficos se calcularon antes de la caída económica por la crisis. Y desligaba de la gestión del BEC el que esté bajando su actividad por la mala situación económica.

Sobre la firma

Javier Rivas

Es Redactor Jefe de la Unidad de Edición y responsable de Cierre. Ha desarrollado toda su carrera profesional en EL PAÍS, donde ha trabajado en las secciones de Nacional y Mesa de Cierre y en las delegaciones de Andalucía y País Vasco.

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